Una vecina de la intersección de Severo del Castillo y 2 de Mayo llevó la situación de los derrames cloacales en Los Corralitos a la Justicia. Demandó al Gobierno de Mendoza y la empresa estatal Aguas Mendocinas por daños y perjuicios y a la vez solicitó una medida precautoria: que le alquilen un departamento para salir de lugar.
La vecina de 76 años junto a su hija, presentaron una millonaria demanda por daños y perjuicios contra el Gobierno de Mendoza y Aysam (Aguas y Saneamiento Mendoza), a quienes responsabilizan por el daño ambiental provocado en la zona. La acción judicial reclama una indemnización de $80 millones y solicita una medida precautoria para que las demandadas cubran el alquiler de una vivienda alternativa hasta que se resuelva el problema.
La presentación fue realizada con el patrocinio de la abogada Carolina Jacky y del doctor Carlos Lombardi. Según plantean, la situación afecta de manera directa la calidad de vida y la salud de la mujer, quien padece una enfermedad degenerativa del sistema nervioso que limita su movilidad y la obliga a desplazarse con andador.
El desastre ambiental en Los Corralitos (Guaymallén, Mendoza) se originó por el colapso del colector cloacal principal, provocando desbordes de efluentes sin tratar en plena vía pública y canales de riego. Esta grave crisis ha afectado a los vecinos, quienes conviven con líquidos cloacales y agua contaminada, además de amenazar a más de 500 hectáreas del histórico cinturón verde y la producción hortícola de la provincia. La situación derivó en la declaración de emergencia sanitaria, multas millonarias y la imputación penal de directivos de Aguas Mendocinas (Aysam) por contaminación.
¿Qué reclama la demanda contra el Gobierno de Mendoza y Aysam?

La acción judicial solicita que tanto el Gobierno provincial como Aysam sean condenados al pago de una indemnización por los perjuicios ocasionados por los desbordes cloacales que afectan a Villa de Los Corralitos desde hace años.
Según denuncian, la mujer tiene una enfermedad degenerativa del sistema nervioso que afecta su movilidad, por lo que necesita un andador para desplazarse. Su condición hace que cualquier alteración en las condiciones de acceso, desnivel o material resbaladizo en la vivienda represente un riesgo.
Los desbordes cloacales comenzaron en 2023 y aún se mantienen, según denunciaron un grupo de vecinos que se reunió este jueves para seguir reclamando. Desde ese momento, la mujer tiene las máquinas trabajando frente a su casa, extrayendo los líquidos. Le instalaron una manguera sobre el puente de su casa, lo que impide la circulación y limita su traslado, asistido por el andador.

Además del reclamo económico, la demanda incluye una medida cautelar para que las demandadas afronten los costos de alquiler y mudanza de una vivienda con características similares a la actual residencia de la mujer.
Según la presentación, la situación se volvió insostenible debido a los inconvenientes generados por las obras de emergencia y por la presencia permanente de líquidos residuales en el entorno de la vivienda.
La situación de la mujer que vive frente a las obras

De acuerdo con la denuncia, los desbordes comenzaron en 2023 y continúan hasta la actualidad. Desde entonces, equipos y maquinarias trabajan frente al domicilio para extraer líquidos cloacales y contener la emergencia.
Las demandantes sostienen que una manguera instalada sobre el puente de ingreso a la vivienda dificulta la circulación y limita seriamente la movilidad de la mujer, cuya condición de salud requiere desplazamientos seguros y sin obstáculos.
También afirman que en varias oportunidades la vereda quedó cubierta por barro y residuos cloacales, impidiendo el acceso normal al inmueble y aumentando los riesgos de caídas o accidentes.
La vivienda perdió valor por el conflicto, según la denuncia

Otro de los argumentos centrales de la demanda está relacionado con la depreciación del inmueble.
Según consta en la presentación judicial, en noviembre de 2024 la propietaria decidió poner la vivienda en venta debido a la problemática ambiental. Sin embargo, aseguran que una inmobiliaria no logró obtener ofertas y que el valor de mercado de la propiedad se vio afectado por la presencia permanente de las obras y las instalaciones provisorias utilizadas para contener los desbordes.
Las demandantes sostienen además que el ruido constante de las bombas y maquinarias genera contaminación sonora y contribuye a la pérdida de valor del inmueble.
Por ese motivo, reclaman una compensación económica por los daños sufridos y por las consecuencias patrimoniales derivadas de la situación.
Sin dudas, esta realidad abre una puerta para que otras familias que están en el barrio contaminado, con sus casas llenas de humedad y olores nauseabundos mezclado con químicos también se sumen a la demanda. No solo sus propiedades han perdido valor patrimonial sino también el accidente ambiental ha traído consecuencias en la salud y hasta contaminación sonora debido al bombeo de las máquinas trabajando día y noche.
La Justicia deberá resolver el pedido urgente de reubicación

La causa quedó en manos de la jueza interviniente, quien deberá analizar tanto el reclamo indemnizatorio como la medida precautoria solicitada por las demandantes.
Mientras la discusión sobre los daños y perjuicios podría demandar varios meses de trámite, se espera que la resolución sobre el pedido de alquiler de una vivienda alternativa tenga una definición en los próximos días.
La medida busca garantizar condiciones adecuadas de habitabilidad para la mujer mientras continúan los trabajos y persisten los inconvenientes generados por los derrames.
Qué obras realiza Aysam para solucionar los desbordes cloacales

La respuesta técnica al problema contempla obras de corto y largo plazo.
En el corto plazo, Aysam implementa sistemas de bypass, un colector aliviador y nuevas conducciones de impulsión para derivar parte del caudal que actualmente circula por el colector dañado.
Estas intervenciones incluyen las mangueras visibles en la zona, destinadas a mantener operativo el sistema mientras se ejecutan soluciones más profundas.
En paralelo, se proyectan obras estructurales de mayor envergadura para resolver definitivamente la situación. Entre ellas figuran los colectores Colonia 1 y Colonia 2, que permitirán derivar gran parte del caudal que actualmente genera los inconvenientes.
Según se informó, una de estas obras será financiada con Fondos del Resarcimiento y la otra mediante recursos provenientes del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).
Con información de 617 News y El Sol
