Una multitud participó en Mendoza de la cuarta Marcha Federal Universitaria en reclamo de que Javier Milei cumpla con la Ley de Financiamiento ratificada por el Congreso y la Justicia. La marcha partió a las 16 desde la rotonda de ingreso de la UNCuyo y atravesó el parque San Martín hasta llegar a la plaza Independencia.

Este masivo abrazo a la Educación tuvo como protagonistas a la Universidad Nacional de Cuyo (UNCuyo) y a la Universidad Tecnológica Nacional (UTN), uniendo el campus universitario con la Plaza Independencia en una columna que superó las 15 mil personas. Después de que sonara el Himno Nacional se desconcentró, cerca de las 18.

A pesar de que históricamente, la UCR tiene una fuerte vinculación con la defensa de la universidad pública, solo dos intendentes radicales pusieron sus convicciones y el cuerpo en la marcha como unos ciudadanos más: Ulpiano Suarez (Ciudad) y Mario Abed (Junín). Sus asistencias resaltaron ante la ausencia de las primeras líneas del Gobierno provincial y la postura del gobernador Alfredo Cornejo, quien ratificó que la visión oficial de su gestión es la expresada de manera conservadora por el ministro de Educación, Tadeo García Zalazar en un simple tuit.
LA UNIVERSIDAD PÚBLICA Y GRATUITA ES ASCENSO SOCIAL Y OPORTUNIDADES PARA TODOS LOS ARGENTINOS POR IGUAL
— Bien Cuyano (@biencuyano) May 12, 2026
Multitudinaria marcha en #Mendoza en defensa de la Universidad Pública, Autónoma y Gratuita. Nos quieren burros y obedientes, obreros serviles de la casta. NO LO LOGRARÁN! LOS… pic.twitter.com/AhNfsYg567
Sin aparato político ni estridencias, Ulpiano Suarez se sumó a la marcha de la gente junto a su mujer Daniela, como un mendocino más, incluso tuvo la amabilidad de expresarse ante la prensa que cubría la movida «A partir de las coincidencias con las que ha expresado el gobierno provincial de sostener la educación como una política de Estado, resulta vital el financiamiento para luego abordar las reformas que sean necesarias y su eficiencia. Por eso es importante acompañar este mensaje que da la sociedad argentina y el mendocino pide. Como también la necesidad de que la ley se cumpla, viendo el impacto presupuestario que tiene la aplicación de la ley, hay que hacer un esfuerzo porque esto pone en crisis al sistema universitario, sobre todo en el atraso salarial docente, las dificultades para que funcionen las universidades. Entonces digo, si la educación es una política de Estado, hay que dar las herramientas y el financiamiento que es necesario y fundamentalmente lo que planteo yo que es, a partir del orden macroeconómico, la etapa que viene, la del crecimiento, el desarrollo, es fundamental, el rol protagónico de la universidad pública, formando profesionales para ese crecimiento que necesita la Argentina».

El radical Ulpiano Suarez analizó “Esta movida es sin banderas políticas, como un argentino que entiende que el gran valor que representa la educación pública, universal y gratuita. Por eso, estoy acompañando esta marcha porque soy coherente con lo que siento, con lo que pienso y con lo que digo. Por eso participé de la primera marcha y por eso repudié el veto del presidente Milei a la Ley de Financiamiento Universitario. Obviamente que la situación de las universidades públicas es crítica. El impacto que tiene el recorte en el financiamiento es del orden del 30%, que termina en el salario docente, en el normal funcionamiento de las universidades y ni que hablar de las inversiones en infraestructura que son necesarias”.

Ulpiano Suarez subrayó que el cumplimiento de la ley requiere decisión política: “Esto tiene un impacto en el Producto Bruto del 0,2%. Hay que tener voluntad política primero y después hacer esta tarea”. Respecto a su relación con la Casa Rosada, marcó distancias claras: “Vine como argentino que entiende que la universidad pública de calidad es fundamental para el futuro y el desarrollo, que es la etapa que tiene que venir después del orden macroeconómico, que obviamente es válido. Y esa es la coincidencia que tengo con el Gobierno nacional. Pero vemos que en sus prioridades no están los jubilados, la educación pública, la inversión en obra pública… Esas son las diferencias que he planteado en este tiempo también”.

Al ser consultado sobre si le resulta incómoda esta postura, dado que el radicalismo mendocino es aliado de La Libertad Avanza, el intendente fue tajante: “Incomodidad quizás sientan quienes hacen algo que no va con sus valores, con sus convicciones y con lo que sienten. Yo puedo apoyar la cabeza en la almohada y dormir tranquilo porque esto no es de ahora. No es oportunismo, no es porque la aprobación del gobierno de Milei ha bajado. Esto lo sostuve desde el primer día (…). Cuando dije que no me pintaba violeta no era una rebeldía electoral. Era decir ‘pertenezco a un partido, tengo convicciones y hago política sobre la base de valores’“.
