En el escenario político mendocino comenzó a tomar forma una disputa silenciosa por el manejo de la comunicación digital del Gobierno provincial. Según fuentes consultadas, Ignacio “Nacho” Castro estaría interesado en asumir la estrategia y administración de las redes sociales oficiales, un área que actualmente se encuentra bajo la órbita del consultor Mariano Ardito.
Castro es un comunicador mendocino con actividad en medios locales y una fuerte presencia en redes sociales, donde construyó buena parte de su perfil público. En 2023 su nombre trascendió tras la viralización de un video en el que relataba haber pagado una coima durante un control vial en la provincia de San Juan para evitar una sanción. A raíz de esa publicación, la Justicia sanjuanina inició una causa por presunto cohecho en la que quedaron imputados tanto el propio Castro como dos efectivos policiales. El episodio generó un amplio debate regional sobre ética pública y responsabilidad individual, y lo colocó en el centro de la escena mediática.

Por su parte, Mariano Ardito es reconocido en el ámbito político como un consultor especializado en marketing político, comunicación estratégica y análisis de datos. Ha participado en campañas electorales, como la de Rolando Figueroa en Neuquén, y estudios de opinión pública, y su trabajo se enfoca en la segmentación digital, la planificación de contenidos y la construcción de narrativa en entornos online. Desde ese lugar, su empresa viene desarrollando la estrategia digital institucional del Gobierno mendocino, un área que en los últimos años ganó peso en la gestión pública.
De acuerdo con las fuentes, Nacho Castro habría cuestionado la metodología de trabajo del equipo que conduce Mariano Ardito, particularmente en relación con el enfoque estratégico y el estilo comunicacional adoptado en las plataformas oficiales. En ese marco, se habría propuesto como alternativa para conducir el área y redefinir la presencia online del Poder Ejecutivo.
El movimiento se produce en un contexto político sensible. En las últimas semanas creció el malestar de distintos sectores de la población por el avance de la minería en la provincia, un tema históricamente conflictivo en Mendoza. Las expresiones de rechazo en redes sociales y movilizaciones ciudadanas encendieron alertas en la administración de Alfredo Cornejo, donde reconocen que la comunicación pública sobre el tema es un frente clave.
En ese marco, la eventual puja por el control de la estrategia digital no se interpreta solo como una discusión técnica, sino como parte de una disputa más amplia por el manejo del relato oficial en un momento de tensión social. Pero además, en ámbitos políticos se analiza como una señal de mayor alcance: un eventual reemplazo de Nacho Castro por Mariano Ardito sería leído como una apuesta fuerte del Gobierno de cara a las elecciones de 2027.
El oficialismo radical ya comenzó a proyectar el escenario sucesorio, en el que deberá definir al heredero político de Cornejo con la intención de sostener la gobernación y extender a 16 años consecutivos la permanencia del radicalismo en el poder provincial. En ese esquema, donde ya están lanzados el ministro de Educación, Tadeo García Zalazar, y el intendente de Capital, Ulpiano Suárez, el control y la orientación de la comunicación digital adquieren un valor estratégico central, no sólo para gestionar coyunturas sensibles como el debate minero, sino también para modelar la narrativa electoral hacia el próximo turno en las urnas.
Fuente Diario NDI
