A pesar del «microclima» que quieren plantear los medios mendocinos que todo está en la maravillosa Narnia, la realidad en las calles está que arde: mucho malhumor, mendocinos precarizados que no llegan a fin de mes y arrastrados por deudas, gente recorriendo los canastos de basura buscando algo para comer, mientras otros viven en las plazas o en los cajeros automáticos de los bancos, comercios y supermercados vacíos, shoppings muertos, la agonía de la actividad turística y gastronómica que ofrece la provincia donde el personal pasa horas mirándose las caras porque no entra nadie, productores perdiendo dinero a diario por la caída del consumo interno y la sustitución de importaciones… hacen que las encuestas que paga Cornejo sean una verdadera mentira.

Alfredo no es ningún tonto y sabe que el plan económico del gobierno de Milei no tiene solución, que la actitud colonialista norteamericana no es una iniciativa popular en Argentina y que la biyuya del gobierno nacional a las provincia se promete hasta el hartazgo nunca llega.
Y en los últimos días, el radical con peluca expresa públicamente sus temores. No solo trata de esconder a Luis Petri en la campaña para meterse de lleno a poner su propia carucha para ver si levanta algo, sino que también tira sensaciones a la prensa. Es más! En el último domingo previo a los comicios no hay ninguna entrevista al primer candidato del oficialismo en los portales provinciales, pero sí (varias) charlas al gobernador, que realmente no aparece en ninguna de las boletas de este 26 de octubre. A pocos días de los comicios, el mandatario fue consultado sobre la contienda electoral y lanzó: “Le tengo temor a las elecciones de medio término porque meten ruido en el medio de la gestión”. Se nota…

En declaraciones vertidas a Radio Mitre Mendoza, volvió a pedirle apoyo a la ciudadanía de Mendoza para que respalde a la gestión encabezada por Javier Milei “Si el gobierno tiene un fracaso electoral, si pierde las elecciones, es difícil mantener la estabilidad, buscar la estabilidad económica y el crecimiento”.
“Creo que cada vez las campañas son con menos algarabía popular, creo que eso es un dato de la realidad, pero también creo que es saludable votar, elegir a sus representantes. Yo le tengo un poquito siempre de temor a las elecciones de medio término, porque meten un ruido en el medio de la gestión”, agregó, y recordó que durante el gobierno de Mauricio Macri pasó algo similar: “Se fue la economía a pique. Esperemos que esta vez no pase”.
En una reciente encuesta que armamos en BienCuyano, el dato es revelador: alrededor de un 60% no va a votar a la fórmula de Cornejo-Milei, mientras aún existe una decena de indecisos que definirán su voto en las últimas horas antes de entrar a marcar con una X las boletas nacionales y provinciales.

Mucho se especula desde dentro de la alianza La Libertad Avanza-Cambia Mendoza, que internamente acompañarán la gestión «provincial» y «municipal» de Cornejo… pero en la decisión «nacional» le soltarán la mano al libertario Luis Petri, sabiendo que habrá un triunfo que meta a la única radical de la lista, Pamela Verasay ¿Quedará afuera el hombre de Omar De Marchi, Alvaro Martinez? La mueca de felicidad de AC hace que un bajo porcentual electoral de esta alianza violácea envuelta en escándalos libertarios termine siendo un triunfo de vendetta personal.
El temor como herramienta de poder

La política sin dialogo es violencia. Esa es la forma egoísta y caprichosa que Alfredo Cornejo aplica en su gestión como líder negativo: se hacen las cosas como él quiere!
A esto se le suma que nadie puede crecer más que AC. Si descubre cierto potencial que opaque su figura no hay generosidad alguna y se convierte en rival, hasta destruirlo. Eso no es un líder motivador, constructor de ideas y figuras, sino todo lo contrario… y esto quedó demostrado en estos más de 10 años de liderazgo negativo en la provincia, que dejó como resultado un halo de séquitos de obsecuentes e inútiles. De ahi la explicación de la mediocridad de este segundo mandato como gobernador.

Construir poder a partir del temor es una estrategia política y social que ha sido utilizada a lo largo de la historia por regímenes autoritarios, dictadores y líderes manipuladores. Se basa en la premisa de que el miedo es un motivador más fuerte y fiable para la obediencia que el amor o la lealtad.
En su obra El Príncipe, Nicolás Maquiavelo abordó la cuestión de si un gobernante debe ser temido o amado. Aunque consideró que ser amado sería ideal, concluyó que es más seguro ser temido, ya que el amor es voluble y depende del capricho de los súbditos, mientras que el miedo es una emoción más controlable para el líder.
Cornejo aplicó el miedo como herramienta de liderazgo. En los propios y en los ajenos. Pensar distinto dentro de Cambia Mendoza es casi quedar «fuera de juego» y no ser más tenido en cuenta dentro de la corte del Gran AC. Por eso todo se transformó en murmullos a la hora de gestar esta bizarra alianza con la Libertad Avanza donde todos están peleados.

En su gestión como gobernador el miedo es moneda corriente y naturalizado. La precarización laboral y los bajos salarios en los empleados públicos, maestros, profesionales de la salud, personal policial, hacen que todos pendan de un hilo… y ante un pequeño desbarajuste que no le guste al gobernador, terminan sin trabajo y en algunos casos perseguidos judicialmente. El miedo a quedar sin empleo y fuera del sistema hace que la gente agache la cabeza con resignación y mascando bronca.
En el mundillo de la prensa sucede lo mismo. Cada vez menos portales y periodistas se animan a realizar una crítica a la mediocre gestión de Alfredo. De ahí se entiende la falta de ganas de los medios mendocinos de mostrar los temas de actualidad, de rescatar voces disidentes, de coberturas periodísticas profundas. Lo hemos visto claramente en esta blindada campaña electoral en la provincia donde no hubo debate de ideas y fuertes críticas. Todo a media máquina y casi de manera híbrida para que El Jefe no se enoje. Ya sucedieron muchos casos donde los medios recibieron aprietes «de arriba», sugestivos mensajes en whatsapps y telegrams, amenazas (y otras reales) de despidos. Todo trabajo comunicacional construido desde el miedo.

El uso de la violencia, la vigilancia y la amenaza de castigo social garantiza la obediencia. Los disidentes son eliminados o castigados de forma pública para servir de ejemplo. Sacar «los pies del plato» en Mendoza es casi quedar fuera de Desaguadero.
El poder se construye influyendo en las estructuras psíquicas de los individuos, haciéndolos vulnerables a la amenaza política. Esta estrategia erosiona la confianza en las instituciones, fomenta la paranoia y la autocensura.
Aunque el temor puede garantizar la obediencia, también genera odio. Maquiavelo advertía que un gobernante debe evitar el odio, ya que puede llevar a complots y rebeliones. «El odio se genera más rápidamente que el miedo», señalaba.

La historia demuestra que este tipo de poder es frágil y generalmente termina en colapso o revuelta, ya que no se sustenta en la legitimidad ni la confianza, sino en la represión y la manipulación. La frase atribuida a Séneca, dirigida a Nerón, lo resume: «Tu poder radica en mi miedo, ya no te tengo miedo; tú ya no tienes poder».
Esta elección del próximo domingo en Mendoza es una gran oportunidad para expresar con valentía que se quiere un verdadero cambio. Matar al miedo con una simple cruz en un papel de manera anónima en una urna puede ser un gran paso de civismo en Mendoza. El miedo se puede vencer, por eso es importante que no te quedes en tu casa y vayas a votar. Podés ser protagonista del fin de ciclo! ¿Te animás?
Por Julián Galván
