La estafa piramidal consiste en que un estafador intenta atraer a nuevos inversores a un negocio concreto con la promesa de que van a recibir una alta rentabilidad. Lo cierto es que ese dinero no se invierte —o se hace solo en parte—, ya que en realidad se utiliza para financiar los intereses de otros inversores ya existentes, lo que crea una jerarquía en forma de pirámide y quienes se encuentran en la cúspide, es decir, los que idean la estafa, son quienes más dinero reciben de los niveles inferiores.
Para que una estafa sea creíble y siga su curso, debe mostrar algunos hechos concretos que lo legitime: un vecino que con ese dinero pudo comprar un auto nuevo o se haya ido de vacaciones al exterior. Esto permitirá veracidad para conseguir nuevos adeptos y reafirme la voluntad de los «estafados».

La estafa consiste en que el dinero recibido de los inversores no es invertido en ningún sitio, todo se lo queda el estafador, excepto una pequeña parte de los últimos inversores en llegar, que se destina a pagar intereses a los inversores más antiguos […] para que nadie sospeche y siga habiendo nuevos inversores que van cayendo en la trampa.
Podemos llevar este mismo sistema al modelo de gobierno de Javier Milei. Un presidente que prometió venir a «combatir la casta», «dolarizar», «libertad de moneda», «destruir al Banco Central», «hacer crecer la economía con o sin dinero»… hizo todo lo contrario: convive con la casta empresaria; legisla en bandeja para ellos; se mezcla entre el ambiente de los Menem, los Sciolis y el JP Morgan; interviene y mete guita del Banco Central para frenar al dólar (que no flota libremente), recibe órdenes del Fondo Monetario Internacional; nos somete y nos endeuda de por vida (contrariamente a las ideas de libertad que pregona); reprime las manifestaciones populares de libre opinión; ataca al pueblo para beneficiar a la casta. En realidad un verdadero estafador!

Pero para que esa estafa sea creíble y legitimada, mostró el efecto de «baja inflación» ¿a qué pecio? con recesión, cierre de empresas, sin devolverle lo recaudado a las provincias, sin hacer obras públicas, sin inversiones en salud, educación, jubilados o discapacidad …
El estafador necesita tiempo de permanencia para que la gente no se de cuenta de que son estafados. Es por eso que el relato de la baja de inflación se sostuvo durante mucho tiempo, mientras que la gente se moría de hambre y la casta se enriquecía andando en bicicleta financiera con dólar regalado. Desde el año pasado el presidente pide «hacer un esfuerzo» porque ya dentro de poco, vienen los premios del esfuerzo… lo dijo en cadena nacional el año pasado y lo repite en la de esta semana. Además le inserta «esperanza» con parecernos dentro de 10 años a países «del primer mundo», sin mucha explicación. Un deseo mentiroso en el proceso de «Ser algo» en medio de la estafa.

El estafador repite mentiras con frecuencia para que con el correr del tiempo se conviertan en verdades: «sacamos a 12 millones de personas de la pobreza» o «íbamos a una inflación del 17 mil %». Incomprobable… Además utiliza otras voces que legitimen la mentira: medios de comunicación y periodistas que forman parte de la «promoción» de la estafa.
El lunes por la noche, en cadena nacional, el presidente Javier Milei anunció mejoras para jubilados, personas con discapacidad y otros sectores afectados por la crisis económica en el proyecto de Presupuesto 2026. Minutos después, la iniciativa ingresó al Congreso nacional y los detalles revelaron que detrás de un discurso más moderado siguen estando los planes de ajuste y la motosierra sobre áreas sensibles como la educación o la salud.
En su mensaje grabado, el mandatario anunció un presupuesto de 4,8 billones de pesos para las universidades públicas en 2026 y el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) rápidamente advirtió que ese monto implica anualizar para el año próximo lo percibido a diciembre de 2025.
Para las autoridades universitarias, el Presupuesto 2026 es “una iniciativa sin novedades que consolida el ajuste sobre el sistema universitario” y remarcaron que los fondos anunciados “quedan muy lejos de los 7,3 billones necesarios para que pueda funcionar normalmente el sistema”.

“Dicho de otro modo, prácticamente para 2026 es igual presupuesto que para 2025, un año que vivimos en peligro. Se presenta, entonces, un proyecto que consolida la pérdida y profundiza el ajuste sobre el sistema universitario y científico”, cuestionaron en un comunicado.
Ante este escenario, el CIN renovó el pedido al Congreso Nacional para que rechace el veto de Javier Milei a la Ley de Financiamiento Universitario y garantice así los recursos que permitan el normal funcionamiento de las casas de estudio.
Además, el proyecto que envió la administración libertaria eliminó el 6% del Producto Bruto Interno (PBI) destinado a educación, la inversión progresiva en ciencia hasta llegar al 1% del PBI y el Fondo Nacional para Escuelas Técnicas.
Por otro lado, el Presupuesto 2026 promete un aumento del 17% en el presupuesto de salud del próximo año. Sin embargo, al mismo tiempo proyectan una inflación del 10,1%. Es decir que, en el mejor de los casos, siempre y cuando se cumpla la ambiciosa meta inflacionaria, el incremento sería de apenas el 7%.

Milei ratificó su plan de sostener el equilibrio fiscal, al que calificó como “la piedra angular de nuestro plan de gobierno”, y acto seguido lo catalogó como “un principio no negociable planteado a la sociedad” desde el comienzo de su gestión.
“Ningún país del mundo puede funcionar correctamente sin un presupuesto equilibrado, por eso los políticos en todo el mundo encuentran consensos y acuerdos para sancionar la ley de leyes”, aclaró luego.
En ese contexto, le dio una palmada a la gente al advertir “por cómo fue configurado el plan de gobierno, los años más duros de afrontar fueron los primeros; y por eso podemos afirmar que lo peor ya pasó”.
«El presupuesto es el plan de gobierno y el 85 % de este presupuesto será destinado a educación, salud y jubilaciones, eso quiere decir que la prioridad de este gobierno, tal como siempre dijimos, es el capital humano», sostuvo Milei, mientras que en realidad el aumento que promete en jubilaciones para el 2026, en un 5 % más, tan solo representa un aumento de $19 mil del básico. Todas mentiras!
Si Milei dice que “lo peor ya pasó” ¿por qué Bullrich prepara más represión?

En medio de la presentación del Presupuesto 2026, el Presidente intentó instalar la idea de que la economía comienza a estabilizarse. El mensaje presidencial buscó instalar un clima de optimismo, en un momento en que el oficialismo sufre desgaste en las urnas, necesita recuperar respaldo popular y confianza del círculo rojo del Poder. La angustia del estafador, al que ya nadie le cree.
Sin embargo, casi en paralelo, el propio gabinete envió otra señal. La ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, convocó a una demostración pública de prácticas antidisturbios en la sede de Gendarmería, en el marco de lo que se presentó como una “entrega histórica de equipamiento para las Fuerzas Federales”.
En el comunicado oficial enviado por el Ministerio de Seguridad de la Nación, se reafirmó la vigencia de la “Doctrina de Seguridad y Orden”, un plan que, según el comunicado oficial, “cuenta con el apoyo y la convicción del Presidente Milei”.
El contraste es evidente. Mientras el mandatario asegura que la etapa crítica quedó atrás, la cartera de Seguridad refuerza la preparación frente a eventuales protestas sociales. Una puesta en escena que parece reconocer que el malestar no terminó y que la conflictividad puede recrudecer.

El despliegue se inscribe en una política más amplia de tolerancia cero con la protesta social. En los últimos meses se registraron escenas de represión sobre jubilados y personas con discapacidad que se movilizan cada semana al Congreso, y persiste el antecedente del ataque al fotógrafo Pablo Grillo que todavía lucha por su vida.
A esto se suma que en los próximos horas se desplegará una marcha en defensa del financiamiento educativo y contra los vetos presidenciales a leyes votadas en el Congreso. El operativo de Seguridad aparece, así, como un mensaje preventivo frente a un calendario de movilizaciones que promete ser intenso.
¿Se trata del comienzo de una etapa de prosperidad, como sostiene Milei, o del anticipo de nuevos choques en la calle, como sugiere el despliegue de Bullrich? ¿Se derrumba este gobierno de estafadores?
