Por qué Javier Milei lo necesita a Alfredo Cornejo «La Cordillera de los Andes es el futuro del progreso de Argentina, mucho más que Buenos Aires»

Actualidad Mendoza

El voto popular, su vigencia en el respaldo a la gestión y al equipo de gobierno, le han brindado atributos a Javier Milei para promover un verdadero cambio en la Argentina. Esta revolución no solo abarca la reestructuración de los organismos del Estado, la economía, la batalla cultural, sino también un nuevo enfoque en la matriz productiva y dónde se concentra el punto clave del progreso de la Argentina que viene.

Javier Milei entiende que el desarrollo productivo de la Argentina del futuro ya no se concentra en el campo, ni en el territorio bonaerense ni siquiera en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires… sino en la Cordillera de los Andes.

El proyecto de país que tiene Javier Milei está centrado en el mercado internacional, los inversores y geografía económica donde hoy la Argentina tiene el mayor poder: la Cordillera. Esta no le brinda ni la devaluada soja ni maíz (del cual los Grobopatel y parte de Córdoba la está padeciendo), sino lo que hoy adquiere un mayor valor internacional que es el gas, el petróleo y los minerales, como litio, oro y cobre, por ejemplo.

Milei entiende que tiene que conquistar productiva y electoralmente a los gobernadores de ese troncal cordillerano clave de la Argentina… y verdaderamente lo está consiguiendo! Tiene en su bolsillo, pintados casi de violeta libertaria tanto a gobernadores peronistas como radicales, PRO e independientes.

Al no tener propios (que es a lo que apunta en el 2027, en un posible segundo mandato) busca conciliarlos como leales aliados. Es así como tanto Jaldo como Jalil, gobernadores de Tucumán y Catamarca respectivamente, están acompañando desde el peronismo con peluca al actual gobierno, porque entienden y piden estar dentro de ese modelo federal productivo que viene porque saben que los benefician mucho más que hacer un puente o un asfalto a modo de «obra pública» al viejo estilo kirchnerista.

Otros alineados cordilleranos son el Rolo Figueroa que tiene encima la gallina de los huevos de oro: Vaca Muerta, pero también hay otros gobernadores con el tesoro del litio en sus manos, el radical con peluca Carlos Sadir y el salteño Gustavo Saenz (ex amigo de Massa). Otros que «la ven» son el santiagueño (ex amigo de CFK) Gerardo Zamora, Gustavo Melella de Tierra del Fuego y la movida minera del sanjuanino Marcelo Orrego. Obvio que tanto Chubut (Nacho Torres) como Santa Cruz (Claudio Vidal) no se quedan afuera.

También se entiende el ataque y boicot al rebelde Ricardo Quintela, ya que la cordillerana provincia de La Rioja, en su postura reaccionaria, rompe el orden del rompecabezas productivo libertario que Milei tiene como proyecto a futuro, una Argentina conformada con un eje vertical, de norte a sur, de Jujuy hasta Tierra del Fuego, que produce cosas que el mundo quiere.

En ese marco, Milei necesita también a Alfredo Cornejo, porque Mendoza es una plaza importante para el desarrollo inversor en materia de minería y petróleo, además de tener también promover la exploración del gas que puede esconder la Vaca Muerta norte, que comprende el Distrito Minero de Malargüe.

Es más Milei necesita más de Cornejo que el propio Cornejo de Milei. De ahi nace la postura del acercamiento, hoy electoral, de Karina Milei al gobierno cornejista, via Hebe Casado, Facundo Correa Llano y la misma Patricia Bullrich (amiga de Alfredo). Entiende que Mendoza es la llave para futuras inversiones y representa el oasis para muchos grupos empresarios que quieran instalar sus sedes en el país, por su belleza y calidad de vida, su plaza amplia de servicios, por su buena ubicación central en ese eje cordillerano y por su capacidad de inversiones en otros rubros, como la atractiva vitivinicultura.

De ahi también se entiende la actual muy buena imagen que Javier Milei tiene en esas provincias que integran ese eje cordillerano y el acompañamiento de su gestión. Un pueblo que «la ve», que tiene hoy una cierta estabilidad presupuestaria gracias al control de la inflación que le brinda previsibilidad a los emprendedores privados y que celebra la motosierra al malgasto del Estado que realizaron tanto los gobiernos kirchneristas como el propio macrismo y que en las provincias se veía de manera brutal, con mucha gente de cargo nacional que no hacía nada.

Verdaderamente a Javier Milei no le preocupa lo que pase electoralmente este año en la Ciudad de Buenos Aires y en la provincia de Buenos Aires porque no forman parte de ese modelo productivo que el mundo entiende que pide… tal vez a Karina Milei sí, porque ella tiene la ambición de tener todo el poder en sus manos… nos obstante, mientras los aliados, socios, afines de las provincias le voten todos los proyectos tanto en Diputados como en el Senado, más allá de los colores ocasionales que tiene la política, las Fuerzas del Cielo avanzan con este nuevo modelo federal de Argentina que propone Milei.

En una conversación en off con la vicegobernadora de Mendoza, Hebe Casado, confesó que Javier Milei ha ayudado mucho a Alfredo Cornejo en cuanto al desarrollo de la minería en la provincia de Mendoza, además de facilitar la reubicación de los fondos de Portezuelo del Viento para readecuarlos al modelo productivo de la Argentina que viene y que el propio presidente tiene en la cabeza. Si bien el modelo económico actual de Milei no tiene profundas diferencias con el que propone Mauricio Macri, la vicegobernadora y sanrafaelina tiene y comparte la misma lectura federalista de Javier Milei donde la cordillera es el protagonista del futuro, a diferencia del centralismo que sigue proponiendo el porteño Mauricio Macri, que insiste que la Ciudad Autónoma de Buenos Aires debería ser el centro económico de la Argentina.

Tanto Alfredo Cornejo como Javier Milei entienden que la región troncal del oeste argentino es la llave del futuro y el crecimiento del país. Alfredo viene trabajando desde hace tiempo en esa integración regional junto a San Juan, San Luis y Neuquén… y con Javier Milei de su lado tiene un verdadero respaldo para cumplir ese deseo, que bien armado, ordenado, transparente para los futuros inversores, en condiciones económicas estables, tiene un futuro positivo y previsible al éxito.

Por Julián Galván