El arzobispo de Mendoza, un homofóbico divino: «Recen para que no sea maricón con el dolor», dijo

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A una semana de ser operado de un tumor instestinal, el arzobispo de Mendoza, monseñor Carlos María Franzini, envió un mensaje desde la habitación del hospital Austral, de Buenos Aires, donde se recupera. Franzini asumió como Arzobispo de la provincia el 9 de febrero de 2013. Llegó desde Rafaela, Santa Fe, ciudad de la que fue obispo durante 12 años, para ocupar el lugar de José María Arancibia (quien se había retirado al cumplir los 75 años). Nació en San Isidro, Buenos Aires, el 6 de setiembre de 1951 y se ordenó como sacerdote en agosto de 1977.

“Quiero mandarles a todos un inmenso gracias. En estas circunstancias se siente especialmente que el amor de Dios tiene rostros, tiene historias y tiene vidas compartidas que se hacen especialmente fuertes”, comenzó diciendo la autoridad máxima de la Iglesia mendocina en un video que difundió en su Facebook el sacerdote de Guaymallén Juan Pablo Dreidemie.

Sobre su estado de salud el arzobispo aseguró: “Quiero contarles que estoy recuperándome lentamente, me dicen que la operación ha sido exitosa y que los resultados también”.

“Ahora estoy por iniciar una nueva etapa de internación domiciliaria. Que, acogiéndome a la hospitalidad de las monjas Benedictinas, voy a vivirla allí y después, Dios mediante, ya podré volver a Mendoza, para llevar adelante la quimioterapia”, adelantó el religioso.

“En estas circunstancias uno se pone adelante de Dios y agradece tantas cosas buenas recibidas y todos ustedes ocupan un lugar importante”, ponderó Franzini visiblemente emocionado.

Pero el arzobispo mendocino en un momento desafortunado mostró la hilacha:  “Sigan rezando. Recen para que siga firme en la fe y en la esperanza. Que no sea maricón con el dolor , que es a lo único que realmente le tengo miedo”. El diputado provincial del FIT-PTS, Lautaro Jiménez, no dejó pasar de largo esta homofóbica frase del religioso y manifestó su repudio en las redes sociales.

Marica, mariquita y maricón son las palabras más usadas para insultar y señalar a los hombres homosexuales. El patriarcado es un sistema social milenario que, aunque atribuye el poder a los hombres por su mayor fortaleza física, somete todas las personas sean mujeres o sean hombres. Este sistema impone una determinada visión de la realidad, que es reduccionista por el uso de las categorías como hombre, mujer, heterosexual, homosexual. Atribuye una serie de funciones a cada una de las personas según la categoría a la que pertenezcan. De esta forma el patriarcado, sustentado por ambos sexos, decide qué es un hombre, qué es una mujer y cuáles son sus funciones en la sociedad y también en la cama.

La identificación patriarcal atribuye características femeninas a los hombres con comportamiento homosexual, y características masculinas a las mujeres con dicho comportamiento. En este sentido, el patriarcado, además de decir qué es un hombre y qué es una mujer, también dice qué es un gay y qué es una lesbiana, amén de construirlos y maltratarlos.

Nuestros combatientes de Malvinas seguramente debieron tener mucho miedo y dolor, pero lo que estamos muy seguros que no fueron «maricones».

También le podemos dar la derecha y entender el error «involuntario» porque está pasando una difícil situación personal…

Una visión poco feliz que aún sigue brotando en los cimientos de la Iglesia Católica. Este es un claro ejemplo de ello. En necesario remarcarlo para evolucionar. Amén.

 

El mensaje de Franzini