Soledad Sosa: «La marcha de la CGT no le movió el amperímetro a Macri ni a los diputados peronistas y oficialistas»

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Nuevamente fracasó la comisión de Trabajo que se organiza en el Congreso Nacional, lo cual deja en claro que ante el desconcierto de las organizaciones sindicales, las internas políticas y la falta de coordinación y confusión de los sectores laborales, el Gobierno Nacional saca una mejor ventaja.
La diputada nacional por Mendoza del bloque FIT, Soledad Sosa, se refirió a este fracaso de dicha comisión «Es el segundo fracaso consecutivo de esta comisión de diputados de la nación, que se activó luego de un largo letargo, pero es notable que fracasa luego de la marcha de la CGT. Esto expresa que la marcha de la burocracia sindical no sólo no le movió el amperímetro a Macri, sino que tampoco a los diputados del peronismo que son mayoría en ella, o a los oficialistas, primera minoría.
La diputada mendocina agregó «Reclamé que esta comisión funcione y ponga en temario los proyectos de ley presentados por el bloque del Frente de Izquierda en relación a la emergencia ocupacional con prohibición de despidos y suspensiones, duplicación del salario mínimo vital y móvil, creación de un registro nacional para el reparto de horas de trabajo para fábricas con más de 50 empleados, creación de un programa de primer empleo y un régimen de blanqueo laboral, la jubilación anticipada para obreros de viña y subsidio intercosecha, entre los más urgentes».
«Es evidente que se necesita el paro nacional y un congreso de delegados de base para definir un plan de lucha.» declaró la diputada nacional Soledad Sosa del bloque FIT-Po y secretaria adjunta de la Cta Autónoma de Mendoza.

La tibia marcha de ayer de la CGT

Una puesta en escena masiva pero que dejó a su audiencia con sabor a poco. Con una Plaza de Mayo colmada, en medio de pujas internas que amenazan con un fractura, la CGT realizó una nueva e impactante movilización, estirando la decisión de convocar a un paro general. Con la Casa Rosada de fondo, donde celebraron al final del acto con un Mauricio Macri que no lo disimuló en público más tarde, el triunviro Juan Carlos Schmid, el único orador, anunció recién para dentro de un mes una «reunión» de la cúpula de la central en la que se podría definir un plan de lucha.
Más allá del festejo oficial privado, en una movida que fue analizada como la primera represalia post-acto, el Gobierno desplazó de sus cargos al número dos del Ministerio de Trabajo, Ezequiel Sabor, y al superintendente de Servicios de Salud y responsable de la distribución de los fondos a las obras sociales sindicales, Luis Scervino, dos funcionarios estrechamente ligados a la cúpula de la central obrera. Sus lugares serán ocupados por Horacio Pitrau y Sandro Taricco, que responden directamente al ministro de Trabajo, Jorge Triaca, quien fortalecerá así su posición dentro del Ejecutivo.
Horas después, antes de la purga de gestión, en un acto oficial, el presidente Macri apuntó contra la movilización de la CGT, al calificarla de «una pérdida de tiempo» que «no lleva a ningún lugar» (ver aparte). Irónicamente, desde la izquierda coincidieron con la evaluación presidencial. «Lo que queda es la CGT hizo un débil acto, vaciado y de fuerte tono peronista, para disimular que no hay paro ni plan de lucha», reprochó Néstor Pitrola, candidato a senador por el FIT.