La Malargüe retrógrada: El Partido Verde repudia al intendente Ojeda por la cruel autorización de la práctica de «El Chancho Enjabonado» en su departamento

Actualidad Mendoza

El Diputado del Partido Verde, la tercera fuerza política de Mendoza, Emanuel Fugazzotto, presentó un proyecto para que la Cámara de Diputados de la provincia de Mendoza repudie la cruel autorización del intendente de Malargüe, Juan Manuel Ojeda, a la práctica de una actividad denominada “El chancho enjabonado”, la cual pretende presentar ante la sociedad como un hecho cultural, cuando en realidad se trata de una persecución en masa de un animal asustado y desprotegido para lincharlo, golpearlo haciéndolo sufrir psíquica y físicamente, lo cual no es más que un acto detestable de violencia, maltrato y tortura animal, totalmente fuera de la normativa que protege a estos seres sintientes.

Desde el bloque verde consideran que esta decisión de Ojeda representa un enorme retroceso para los derechos de los animales no humanos y que a su vez impacta de manera negativa sobre la sociedad, alejándola de los valores humanos y empáticos con el ambiente.

Se trata de la aprobación por parte del Concejo Deliberante de Malargüe de la ordenanza presentada por el bloque Reconstruyendo Mendoza y promulgada por el intendente Manuel Ojeda, por medio de la cual se autorizan los encuentros culturales y costumbristas de juegos tradicionales y de riendas en dicho departamento.

La ordenanza autoriza a asociaciones gauchas y a los centros tradicionalistas a la organización y realización de los Encuentros Culturales y Costumbristas de Juegos Tradicionales y de Riendas, tanto en la zona urbana como rural.

Además, en otro artículo se enumeran las prácticas que se consideran dentro de los «juegos tradicionales y de rienda» autorizados; allí aparece en la lista «el chancho enjabonado» y «la corrida de gallinas».

Fugazzotto declaró «…Queda claro que el Intendente de Malargüe no sabe nada sobre ambiente, derecho ambiental, ni mucho menos entiende de derecho animal. Quiere convertir a Malargüe en un departamento del pasado, cuando tiene todas las posibilidades de avanzar y ser un departamento pujante, empático y socialmente justo para estas generaciones y las generaciones que vendrán después. Una lástima sinceramente que desperdicie esta oportunidad…”

Tener conciencia ambiental es entre otras cosas, reconocer a los animales como sujetos de derecho, personas no humanas con conciencia, por ende debemos entenderlos como seres sintientes.

El Chancho Enjabonado es una actividad perversa que va en contra de la Constitución, ordenanzas municipales y leyes nacionales de protección animal, infringiendo tratados internacionales en un claro acto de desconocimiento no sólo del derecho sino del sentido de la ética, la moral del nuevo siglo, desensibiliza a las nuevas generaciones en lugar de educarlas para su porvenir con consciencia ambiental, herramienta indispensable para pensar y desarrollar la nueva sociedad que necesitamos construir.