Alberto Fernández rendido a los pies del Grupo Clarín: «Hay gente en el Frente de Todos que sueña con una revolución; no es mi idea»

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Toda la clase política, oficialismo y oposición, analistas y periodistas celebraron en el 2019 la gran jugada maestra que realizó la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner cuando dio su gran paso al costado en sus aspiraciones presidenciales y llevó, a dedo, a alguien mucho más conciliador para que el peronismo, kirchnerismo, massismo, radicalismo K, sectores populares, puedan confluir en un gran frente que le pueda ganar a Juntos por el Cambio.

La sorpresa de la acción descolocó a la oposición y a todes… y Cristina logró volver al poder gracias a esa magistral jugada!

Hoy, mirando a la distancia, y con el correr de los problemas, Cristina debe estar agarrándose la cabeza de quién fue «el elegido». Sin dudas, Cristina cometió el gran error político de designar a dedo a Alberto Fernández, un alfonsinista que responde claramente a los intereses del Grupo Clarín y es una «mala copia» de continuidad, sin plan ni estrategia coherente, de las políticas de Mauricio Macri ¿Alguien nota una diferencia sobre la base del cambio de rumbo económico? ¿Alguien ve en el gobierno de Alberto F una reducción del gasto que comenzó Macri pese a un contexto de emergencia económica general y sectorial?

No solo actúa con devoción al Grupo económico de Hechor Magnetto, sino que lo respalda económicamente. El grupo de telefonía, internet y multi-medios comandado por Héctor Magnetto se lleva casi el 20 por ciento de la pauta oficial. Telefé, Indalo y el Grupo América de Vila-Manzano están segundos, lejos.

En el gobierno del presidente Alberto Fernández, el Grupo Clarín se lleva más de 516 millones de pesos, seguido por el Grupo América con 296 millones e Indalo con 256 millones. Los números muestran un incremento relevante en materia de concentración de porcentajes entre los dominantes. Clarín llegó a recibir el 16,1% en 2020, porción superior al 15,4% que obtenía en 2019. Los tres primeros grupos sumados ostentan el 33,4% del dinero en 2020.

Aquella aparición del candidato Fernández en la alfombra de Clarín en el Malba y de sus alusiones amistosas a “Héctor”, dejan al descubierto para quién juega al muchacho del bigote y por eso los miles de guiños y exclusivas al oligopolio.

El nivel de gasto también debe evaluarse a la luz de la administración del gobierno de Fernández que destinó 3.201.109.657 pesos de enero a septiembre de 2020, una cifra que permite estimar que estará muy cerca de lo gastado en 2019. Francisco Meritello, cuñado de Gustavo Béliz, CEO del Grupo Octubre hasta mediados de 2019, fue nombrado al frente de la Secretaría de Medios y Comunicación Pública, una “mega cartera” que concentra la gestión de los medios estatales y la comunicación oficial. Es el área que, además, define los destinos de la publicidad oficial.

Tio Alberto y Meritello, repartidor de pauta

De paso podemos decir que casualmente el Grupo Octubre es uno de los medios que más creció: pasó de $45 millones en 2019 a $105 millones en 2020, en pauta. No está para nada mal…

La federalización porteña

La distribución geográfica del dinero expone que los medios porteños recibieron el 77,5% del total. Además, en su Informe, el Gobierno clasificó como “nacionales” a buena parte de los medios de la Capital Federal: allí solo hay medios porteños.

La distribución geográfica del dinero expone que los medios porteños recibieron el 77,5% del total. Además, en su Informe, el Gobierno clasificó como “nacionales” a buena parte de los medios de la Capital Federal: allí solo hay medios porteños. Por ejemplo, Cadena 3 no es considerado un medio nacional a pesar de su amplia cobertura. El resto de las provincias registran porcentajes menores: la PBA un 3,8%, Córdoba un 3,25%, Santa Fe un 2,2% y Mendoza un 2,1%.

La publicidad oficial fue puesta sobre la mesa de la agenda pública en el discurso de asunción de Alberto Fernández, donde se refirió a la cuestión como un aspecto central para su gestión: “No queremos avisos pagos con dinero de todos para que elogien las virtudes del gobierno de todos». Además, anunció un uso pedagógico de la publicidad y no utilizarla para financiar periodistas.

Solo fue un «lindo humo» de AF. Los destinos de la pauta exponen un incremento de la concentración del dinero entre los más beneficiados, tampoco vemos un uso pedagógico de la publicidad…. lo de financiar periodistas… podemos conversarlo…

La diferencia está en que con Macri los grandes grupos económicos invertían en el país y ahora, con las confusiones de Alberto, escapan. Que Macri, alentaba a los empresarios locales para expandirse (como Mercado Libre, Flybondi, etc) y hoy Alberto las persigue, facilitando las condiciones para su desinversión en el país. Ni hablar de las empresas multinacionales que vemos que cada vez más pierden interés en el país.

Uno puede discutir si las políticas económicas de Mauricio Macri eran acertadas, pero no hay nada de reproches a la hora de definir qué modelo de país perseguía para su transformación. Hoy Alberto Fernández es una «mala fotocopia» de esa gestión, que chapucea entre la incertidumbre y los errores. Ya la misma Cristina pregonaba que «los tibios» no sirven… y justamente eligió a «un flor de tibio»!

Este domingo a Cristina se le debe haber atragantado el desayuno ante la «exclusiva» del Tio Alberto que le dio a Clarín donde volvió a descartar la posibilidad de dictar indultos a exfuncionarios condenados por corrupción, como reclaman algunos dirigentes del kirchnerismo para frenar las investigaciones judiciales. «No daré ningún indulto», repitió el jefe de Estado en Olivos en diálogo con el diario Clarín.

Además, Fernández dijo que la Corte Suprema de Justicia «ha ido perdiendo calidad y confianza», pero sostuvo que no impulsará cambios en el funcionamiento del máximo tribunal ni ampliará el número de miembros, como le piden aliados en el Frente de Todos: «No tenemos posibilidad de nada de eso. Los números del Congreso no nos ayudan», admitió. «Hay gente en el Frente de Todos que sueña con una revolución. No es mi idea. Mucho menos con un 40% de la sociedad que no está dispuesta a votarnos», completó.

A través de su cuenta de Twitter, Grabois respondió a las afirmaciones del mandatario. «Nosotros sí soñamos con una revolución y por ella luchamos, pero sabemos que esta coalición política tuvo el enorme mérito de derrotar al macrismo. Aun con sus limitaciones, sigue siendo la mejor opción para las mayorías populares», sostuvo.

La semana pasada, el exjuez de la Corte Suprema, Eugenio Zaffaroni, criticó con dureza al máximo tribunal y pidió conceder un indulto a los detenidos por corrupción, que calificó de «presos políticos». «Sin el indulto, van a seguir los presos políticos. El indulto es un acto de gobierno que existe en todas las constituciones», dijo Zaffaroni.

«Para que haya indulto tiene que haber alguien condenado. El indulto es un perdón que da el Presidente. Y la verdad, cuando la Justicia actúa, no tengo por qué perdonar, no soy quién para perdonar», afirmó Fernández.

Alberto Fernández dijo que no va a indultar a los condenados por corrupción, pero le pide a la Justicia revisar las causas.

Por su parte, el senador nacional Oscar Parrilli (Frente de Todos), estrecho colaborador de Cristina Kirchner, cuestionó la actuación de la Corte Suprema en el caso de Amado Boudou, condenado a más de cinco años de prisión por haberse apropiado de Ciccone Calcográfica, pero se mostró en contra de que Fernández conceda un indulto al exvicepresidente.

«Indultar es reconocer que Boudou fue bien condenado y esta es una condena absolutamente irregular», argumentó.

A esto se le suma lo que en redes sociales se publicó, mediante una solicitada, en reclamo por la libertad del ex vicepresidente Amado Boudou, condenado a cinco años y diez meses de prisión por el caso Ciccone en el que se lo acusa por haberse quedado con el 75% de las acciones de la imprenta que fabrica papel moneda.

El texto se llama «Libertad a Amado Boudou» y allí los firmantes denunciaron que «la persecución política contra militantes y dirigentes de la experiencia kirchnerista persiste en la Argentina a pesar del triunfo popular en las últimas elecciones», días después de que se conociera el fallo que revocó su prisión domiciliaria decretada en medio de la pandemia de coronavirus y en medio de la polémica por el pedido de un sector del oficialismo para que el presidente Alberto Fernández conceda indultos a exfuncionarios condenados por corrupción.

Encabezados por la titular de Madres de Plaza de Mayo, Hebe de Bonafini, adhirieron a la iniciativa exmandatarios internacional, funcionarios actuales, personalidades de la cultura y también legisladores, gremialistas y representantes de organismos derechos humanos.

En todo este entuerto se mezcla la lucha de las corporaciones, la feroz grieta del Frente de Todos, lucha K por el poder, batallas judiciales, libertades a presos políticos (o no políticos), debate de Ley de Medios… y desde ya «guita». Y en el mismo lodo, los argentinos, todos manosea’os.