La senadora Negre en el Congreso sobre flagrancia: «se está proponiendo criminalizar la protesta social»

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La Cámara de Senadores aprobó este miércoles el proyecto de ley que busca modificar la figura del arrepentido en el Código Penal, que ya existía para los delitos de privación ilegítima de la libertad, trata de personas, secuestros extorsivos, lavado de dinero, terrorismo y narcotráfico, para que abarque casos de corrupción, delitos contra el Código Aduanero y asociación ilícita.

Además, el Senado aprobó un cambio en el Código Penal para introducir la figura de “flagrancia”, con la intención de abreviar procesos penales y lograr una rápida condena.

La iniciativa sobre “arrepentido” que permite reducir la pena a toda persona imputada que brinde información comprobable sobre casos de corrupción, fue aprobada por 54 votos a favor, cuatro en contra y cuatro abstenciones.

Votaron en contra los senadores Ana Almirón, María de los Ángeles Sacnun, Marcelo Fuentes y María Inés Pilatti Vergara, todos identificados con el kirchnerismo duro. También hubo otras cuatro abstenciones, de Ruperto Godoy, Hilda Aguirre, Virginia García y Anabel Fernández Sagasti, las dos últimas representantes de La Cámpora.

La norma establece que en ningún caso el arrepentido podrá acceder a la eximición de prisión. Además, sólo podrá acogerse al beneficio en caso de que la información que proporcione esté referida a delitos tipificados con una pena igual o mayor a la suya.

Si el arrepentido tuviera una pena de reclusión perpetua, la reducción no podrá ser mayor a quince años. El acuerdo de colaboración se celebrará exclusivamente entre el fiscal y las personas que brinden información, y no aplicará para los casos que se investiguen delitos de lesa humanidad.

La senadora nacional por San Luis, Liliana Negre de Alonso, en la sesión de hoy durante el debate de proyectos de ley que incluye la extensión de la figura del arrepentido a nuevos casos y un procedimiento judicial específico para las situaciones de flagrancia señaló «Lo que proponemos es que la figura del arrepentido sea exclusivamente para delitos federales» y agregó «La mayor parte de la población carcelaria Argentina es por delitos menores y no delitos por los que hoy está reclamando la sociedad.»

«¿Necesitamos un delator? Yo creo que es mucho más estructural la reforma que tenemos que hacer. Hemos presentado proyectos en la Comisión Bicameral: transferencia de la justicia nacional a la Ciudad Autónoma, juicio por jurados, ley de policía nacional, ley de la policía judicial, justicia federal especializada en narcotráfico y tráfico de personas, oralización de la seguridad social, etc. Es un cambio estructural y cultural y no únicamente la incorporación de la figura del arrepentido», expresó la senadora puntana.

Dijo que «Estamos avanzando respecto de la figura del arrepentido con la incorporación de figuras que son estrictamente locales y atinentes al principio de oportunidad. Los criterios de oportunidad son de naturaleza procesal y esta figura está incorporada al derecho procesal, principio no delegado por las provincias.»

«Creo que el proyecto responde al tratamiento y los efectos de informaciones respecto de una situación que está reclamando la sociedad y que en realidad, a mi criterio, referido a la impunidad y lentitud, tiene un sujeto pasivo que es el poder judicial», destacó Negre.

Sin embargo, el proyecto deberá volver a la Cámara de Diputados ya que el Senado le introdujo varias modificaciones. Entre esos cambios, el principal es el que establece que el plazo límite para ejercer el derecho a arrepentirse sea la elevación a juicio oral de la causa.

Otro de los artículos que se agregó establece que el arrepentido puede acogerse a ese beneficio en un proceso penal del que es parte y señalando a personas con su misma responsabilidad o mayor. Sólo podrá referirse a situaciones de las que estuvo involucrado y nunca a declaraciones de terceros.

El presidente de la Comisión de Justicia y Asuntos Penales del Senado, Pedro Guastavino, defendió algunos de los cambios a la iniciativa argumentando que “algunos personajes hacen declaraciones que van entregando información a cuentagotas, con una actitud que parece distorsiva”.

“No podemos permitir que especule. El momento de arrepentirse debe ser contundente, en la etapa de investigación y antes de la elevación a juicio”, destacó.

El senador por Cambiemos, Ernesto Martínez, cuestionó el nombre de “arrepentido” al decir que “es un mal título, porque me parece que debería llamarse ‘colaborador eficaz’”.

El radical Luis Naidenoff opinó que “la figura del arrepentido puede ayudar mucho” y mencionó un informe que señala que “en la Argentina algunos casos de corrupción llevan más de veinte años sin condena”.

La ultrakirchnerista Virginia García, en cambio, justificó su abstención a la medida alegando el “principio constitucional de que nadie puede declarar contra sí mismo” por lo que llamó la atención de que “el imputado puede mentir”.

Flagrancia

Por otro lado, el Senado también aprobó y convirtió en Ley la introducción de la figura de “flagrancia” en el Código Penal, que ocurre cuando el autor de un delito es aprehendido en el momento de cometerlo.

Esa figura se podrá utilizar para aquellos ilícitos con penas menores a quince años, con el objetivo de que se realicen juicios abreviados y con una rápida condena.

El detenido en flagrante delito será trasladado ante el juez a fin de participar de una audiencia oral inicial que deberá llevarse a cabo dentro de las 24 horas de la detención, prorrogable por otras 24 horas.

Frente a ello, la senadora Liliana Negre de Alonso señaló que «Este sistema de flagrancia está destinado a los jóvenes con pocos recursos, a los jóvenes vulnerables.»

Y la legisladora puntana resaltó «La modificación que se está proponiendo está criminalizando la protesta social y vulnerando a los vulnerables. Este sistema de flagrancia tiene una característica: se le da valor sin ratificación a las pruebas policiales – y sabemos que la policía planta pruebas-, durante las audiencias no se discuten las condiciones en las que la persona fue detenida, no se discuten testimoniales tomadas en el sumario de prevención, etc.»

«La flagrancia está destinada a casos sencillos, delitos menores para aliviar o acelerar la carga de trabajo, acelerar el resto de los procesos y que todos los recursos económicos y las personas vayan dirigidos a los delitos complejos», agregó

«Proponemos eliminar la última parte del art 353 bis donde dice que la flagrancia puede ser utilizada para los casos del ejercicio de los derechos humanos y sociales o de cualquier otro derecho constitucional, considerando que constitucionalmente hay derecho a que esto se haga y que sea considerado no punible», concluyó.

Un nuevo procedimiento de juicio abreviado para los casos de flagrancia fue convertido en ley, con el apoyo de 63 legisladores y el rechazo de sólo tres. En tanto, Rodolfo Urtubey (FpV-PJ) aclaró que “cuando hablamos de flagrancia no se trata de delitos en el ejercicio de derechos sociales”.

Sin embargo, la camporista Anabel Fernández Sagasti opinó que “la flagrancia le da un enorme poder a las fuerza represivas bajo la excusa de un proceso rápido y expeditivo”.

El proyecto también fue rechazado por Fernando “Pino” Solanas (Proyecto Sur): “Nos merecemos debatir si se va a desinfectar el complejo de inteligencia, con un control parlamentario en serio”, dijo.

Al término del debate, el jefe del bloque de la UCR, Ángel Rozas, destacó que “estos procesos sumarios en caso de flagrancia permitirán destrabar la acción de la Justicia para delitos menores”.