Esta semana y por unanimidad, Godoy Cruz convirtió en ordenanza la visibilidad del 17 de noviembre como “Día Mundial de los Nacidos Prematuros”

Actualidad Mendoza

Un nacimiento prematuro es cuando un bebé nace antes de completar 37 semanas de embarazo. Cabe destacar que un embarazo dura normalmente cuarenta semanas. Algunos factores de riesgo para el nacimiento prematuro son tener antecedentes de nacimientos prematuros y tener un embarazo múltiple.


Un crecimiento y desarrollo importante del bebé ocurre durante el embarazo, sobre todo en los últimos meses y semanas. Debido a que nacen muy pronto, los prematuros pesan mucho menos que los bebés que completaron su gestación. Algunas de las complicaciones asociadas con el nacimiento antes de término son la inmadurez de los pulmones, la dificultad para regular la temperatura corporal, la alimentación deficiente y la lentitud en el aumento de peso.

Los bebés prematuros pueden necesitar cuidados neonatales más prolongados o intensivos, medicamentos y, en ciertas ocasiones, cirugía.

Esta semana el Concejo Deliberante de Godoy Cruz aprobó un proyecto para brindar visibilidad pública en el Departamento mendocino a esta problemática cada 17 de noviembre en el marco del “Día Mundial de los Nacidos Prematuros”.

El concejal de Protectora, Marcelo Linares es el autor del proyecto que fue votado por unanimidad en el HCD de Godoy Cruz «Esta propuesta desarrollará actividades para visibilizar la problemática y la prevención de la prematurez y los derechos de las niñas y niños nacidos prematuros» sostiene el edil.

Según el Informe de Acción Global sobre Nacimiento Prematuros de la OMS se estima que, cada año nacen aproximadamente 15 millones de niñas y niños prematuros, es decir, antes de que se cumplan las 37 semanas de gestación, y más de 1 millón de ellos mueren, lo que convierte a la prematuridad en la primera causa de muerte en menores de 5 años.

Asimismo la prematuridad también es la principal causa de discapacidad en la infancia: retraso en el desarrollo psicomotor, parálisis cerebral o pérdida de audición o de visión.

Frente a la prematuridad, las tasas de supervivencia presentan notables disparidades entre los distintos países del mundo. En contextos de ingresos bajos, la mitad de los bebés nacidos a las 32 semanas (dos meses antes de llegar a término) mueren por no haber recibido cuidados sencillos y costo eficaces, como aportar al recién nacido calor suficiente, o no haber
proporcionado apoyo a la lactancia materna, así como por no habérselas administrado atención básica para combatir infecciones y problemas respiratorios. En los países de ingresos altos, prácticamente la totalidad de estos bebés sobrevive. El uso deficiente de la tecnología en entornos de ingresos medios está provocando una mayor carga de discapacidad entre los bebés prematuros que sobreviven al periodo prenatal.

Más de tres cuartas partes de los bebés prematuros pueden salvarse con una atención sencilla y costo eficaz, consistente, por ejemplo, en ofrecer una serie de servicios sanitarios esenciales durante el parto y el periodo postnatal, para todas las madres y todos los lactantes, administrar inyecciones de esteroides prenatales (a las embarazadas que corren riesgo de parto prematuro, para fortalecer los pulmones del bebé); aplicar la técnica de la «madre canguro» (la madre sostiene al bebé desnudo en contacto directo con su piel y lo amamanta con frecuencia); y administrar antibióticos para tratar las infecciones del recién nacido.

La prevención de las complicaciones y las muertes debidas al parto prematuro comienza con un embarazo saludable. La atención de calidad antes del embarazo, durante el embarazo y entre embarazos garantiza que la gestación sea una experiencia positiva para todas las mujeres.

El proyecto de Protectora Godoy Cruz argumenta que «Conmemorar el 17 de noviembre como el ‘Día Mundial de los Nacidos Prematuros’ honra a grandes luchadores: las familias y sus hijos prematuros, y los equipos médicos y de enfermería, teniendo estos últimos el privilegio de influir tan positivamente en el inicio de la vida de los recién nacidos».

«Es deber de los Municipios contribuir a garantizar los derechos de las niñas y niños de raigambre constitucional, en especial los derechos de las niñas y niños nacidos prematuros, adoptando medidas tendientes a visibilizar la problemática y su prevención. Por ello, desde el Municipio de Godoy Cruz, deben organizarse actividades dirigidas a las familias, brindando, herramientas para la concientización y prevención de la prematurez, e información sobre los derechos de las niñas y niños nacidos prematuros y del rol de sus familias en el desarrollo de los mismos» concluye.