En el Día del Agua, Greenpeace denuncia que la Barrick derrocha 9 millones de litros de agua en el megaemprendimiento Veladero

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En el día mundial del agua, Greenpeace advirtió que la empresa minera Barrick Gold utiliza, sólo en el emprendimiento Veladero, más de 9 millones de litros de agua por día. Además, la Justicia demostró recientemente que la empresa provocó la contaminación con cianuro  de los ríos cercanos a la mina en el derrame ocurrido en septiembre pasado.

La compañía minera canadiense Barrick Gold gasta más de 110 litros de agua por segundo en su empredimiento minero Veladero, lo que equivale a 9 millones y medio de litros por día. Los datos surgen de la autorización del Departamento de Hidráulica de San Juan para el funcionamiento de la mina.

“Que un proyecto contaminante pueda disponer de ciento diez litros de agua por segundo en una provincia como San Juan que se encuentra en emergencia hídrica desde hace más de 5 años, es inaceptable” Declaró Gonzalo Strano, coordinador de la campaña de Glaciares de Greenpeace.

La organización recordó que además, el proyecto debería ser clausurado por estar en área de glaciares y periglaciares, en abierta violación a la Ley nacional que protege estos ecosistemas. La organización ambiental reclamó que se complete y publique el Inventario Nacional de Glaciares y Ambiente Periglacial, avanzar en la definición de las zonas prioritarias, y se brinden al Instituto Argentino de Nivología, Glaciología y Ciencias Ambientales (IANIGLA) los recursos suficientes para llevar a cabo estas tareas.

El juez a cargo de la investigación por el derrame de cianuro en la mina en septiembre pasado, confirmó el 11 de marzo la contaminación de los ríos cercanos y sancionó a la empresa con una multa de 145 millones de pesos.

Por otro lado, al cumplirse los primeros cien días de gestión del gobierno nacional, Greenpeace advirtió la falta de avances en la resolución de los problemas ambientales del país y señaló que la reducción de las retenciones a las exportaciones de soja y minerales pone en riesgo a los bosques nativos y los glaciares.

“Lamentablemente, el gobierno ha desperdiciado la oportunidad de posicionar la política ambiental como un tema de Estado. No hay avances significativos en la aplicación de las leyes de Bosques y de Glaciares. A esto se suma que la baja de las retenciones a las exportaciones de soja y la eliminación de las correspondientes a la minería, estimulan indirectamente los desmontes en el norte del país y la desprotección de los glaciares en la cordillera, respectivamente. Estas decisiones del Gobierno, combinadas con la devaluación de casi el 60% de nuestra moneda, significan una mejora notable en la rentabilidad de dos actividades destructoras del ambiente. Se está estimulando a los productores sojeros a aumentar la presión sobre los bosques nativos para aumentar la superficie cultivable y a las empresas mineras a continuar su actividad extractiva a costa de nuestros glaciares”, advirtió Martín Prieto, Director Ejecutivo de Greenpeace Argentina.

En enero de este año, Greenpeace se reunió con el Ministro de Ambiente y Desarrollo Sustentable, Sergio Bergman, y le entregó el petitorio “10 medidas para 100 días de gobierno”. El documento reclama el fortalecimiento de la Ley de Bosques, cumplimentar la Ley de Glaciares, promover la Ley de Humedales, un sistema de información ambiental, actuar sobre el impacto de los agroquímicos, políticas para la promoción de las energías renovables, promover la Ley de Basura Electrónica, cancelar la Central Térmica a Carbón de Río Turbio y las represas hidroeléctricas sobre el río Santa Cruz; y un fuerte impulso al saneamiento del Riachuelo.

En cuanto a la implementación de la Ley de Bosques, la organización ecologista reclamó al Poder Ejecutivo la actualización y difusión del Registro Nacional de Infractores, incrementar sustancialmente el presupuesto asignado a la ley y que las actualizaciones de los ordenamientos territoriales que realicen las provincias mantengan los niveles de protección alcanzada hasta el momento.

Estas medidas deben orientarse a evitar el avance ilegal sobre los bosques, considerando que desde la sanción de la Ley (diciembre de 2007) hasta fines de 2014 se deforestaron más de 2 millones de hectáreas, de las cuales 620 mil eran bosques protegidos.