Luz Llorens sobre el abandono del ex Cine Teatro Recreo «En Guaymallén no solo hay que esquivar los pozos: ahora también hay que esquivar los aguantaderos»

Actualidad Mendoza

En el corazón de Guaymallén, el antiguo Cine Teatro Recreo, convertido años atrás en el Centro Cultural Armando Tejada Gómez, permanece como una postal del deterioro y la desidia estatal. Lo que alguna vez fue un espacio destinado a la promoción de la cultura, el arte y la memoria colectiva hoy exhibe signos visibles de abandono, mientras la gestión municipal encabezada por el intendente Marcos Calvente no ofrece respuestas concretas sobre su recuperación.

El deterioro del edificio no es una novedad. Vecinos, artistas y referentes culturales han advertido desde hace años sobre el progresivo estado de deterioro de una de las salas más emblemáticas del departamento. Sin embargo, lejos de avanzar en un plan integral de restauración, el inmueble continúa esperando decisiones políticas que permitan rescatarlo del olvido.

La situación resulta especialmente contradictoria en un contexto donde los discursos oficiales suelen destacar la importancia de la cultura como herramienta de inclusión social y desarrollo comunitario. El Centro Cultural Armando Tejada Gómez no representa únicamente una construcción histórica; constituye también un espacio cargado de valor simbólico para generaciones de guaymallinos. Su abandono transmite un mensaje preocupante sobre las prioridades de la administración municipal.

Frente a la desidia de una gestión municipal que agenda fracasos y abandonos, la senadora provincial Luz Llorens realizó duras declaraciones
«En Guaymallén no solo hay que esquivar los pozos: ahora también hay que esquivar los aguantaderos. En Pedro Molina, a pocos metros del área fundacional, los vecinos no dan más! El histórico edificio del ex Cine Teatro Recreo (Centro Cultural Armando Tejada Gómez) está totalmente abandonado y clausurado por fallas estructurales».

La referente social guaymallina agregó «Hoy las denuncias de la comunidad son alarmantes: consumo de drogas a plena luz del día, gritos, piedrazos y hechos delictivos. Las familias ya no pueden salir a trabajar tranquilas ni mandar a sus hijos a la escuela sin preocupación. Un espacio que solía ser de encuentro, para disfrutar en familia y cuna de la cultura, hoy convertido en un aguantadero».

«Esto no es ninguna sorpresa: es ABANDONO municipal. El 5 de agosto presenté en la Cámara de Senadores un Proyecto de Declaración (Expte. N° 83393) exigiendo que el Gobierno provincial y la Municipalidad de Guaymallén diseñen un plan integral de puesta en valor, diagnóstico estructural y reapertura de este predio. Reactivar el Cine Recreo devolvería vida, comercio y seguridad a Pedro Molina ¿La respuesta a mi proyecto en la Legislatura? Silencio absoluto. Casi tres meses después, el reclamo explotó en los noticieros, porque la gente está harta de que la inseguridad sea moneda corriente» señaló Luz Llorens.

La senadora provincial Luz Llorens

Y cerró «Preservar el patrimonio histórico, apostar a la cultura y velar por la seguridad de los vecinos es una decisión política. Intendente Marcos Calvente: hay que caminar Guaymallén, escuchar a los vecinos y hacerse cargo. Pareciera que su gestión tiene como único objetivo complicarle cada día más la vida cotidiana a las familias del municipio. Exigimos respuestas inmediatas y el tratamiento de nuestro proyecto. Solo llegaste para hacer daño a Guaymallén».

Marcos Calvente: Muchos cartelitos pero poca acción

Desde la llegada de Marcos Calvente a la intendencia, la expectativa de que el municipio impulsara una agenda renovadora para los espacios públicos y culturales generó expectativas entre distintos sectores. Sin embargo, la realidad del ex Cine Teatro Recreo parece evidenciar una brecha significativa entre los anuncios y las acciones concretas. Mientras se ejecutan proyectos de menor impacto patrimonial o iniciativas con mayor visibilidad política, uno de los edificios culturales más relevantes del departamento continúa deteriorándose.

La ausencia de avances verificables también plantea interrogantes sobre la planificación estratégica de la gestión. La recuperación de un espacio de estas características no solo implica preservar patrimonio arquitectónico. También podría convertirse en un motor para actividades artísticas, educativas y turísticas capaces de revitalizar la vida cultural local. Cada año que pasa sin intervención incrementa los costos de restauración y reduce las posibilidades de recuperación integral.

El problema trasciende la situación de un edificio. Se trata de una discusión más profunda sobre el rol del Estado municipal en la preservación de la identidad cultural de la comunidad. Cuando un espacio histórico permanece cerrado, deteriorado o sin uso, no solo se pierde infraestructura; también se pierde memoria colectiva.

La inacción frente al ex Cine Teatro Recreo alimenta el malestar de sectores culturales que observan cómo uno de los principales símbolos patrimoniales de Guaymallén se degrada lentamente. A esta altura, los vecinos no parecen reclamar anuncios ni promesas. Exigen un cronograma de obras, plazos concretos y un compromiso político real para evitar que el Centro Cultural Armando Tejada Gómez termine convirtiéndose en otro caso de patrimonio perdido por falta de decisión.

Mientras tanto, el histórico edificio sigue esperando. Y con cada día que pasa sin respuestas oficiales, crece la sensación de que el abandono del ex Cine Teatro Recreo refleja algo más preocupante que el deterioro de sus paredes: la falta de una política cultural capaz de estar a la altura de la historia y la identidad de Guaymallén.