La última encuesta de Martha Sarale con un dudoso escenario Milei-Kicillof palo y palo: El recurso desesperado de Cornejo para asustar a Javier Milei en pleno Halloween para que no lo elijan a Petri como candidato a gobernador de Mendoza representando a La Libertad Avanza

Actualidad Mendoza

Mendoza atraviesa una etapa de reconfiguración política en la que empiezan a surgir nombres y movimientos de cara a las elecciones de 2027. Entre las especulaciones que circulan en el ámbito político provincial aparece una pregunta cada vez más frecuente: ¿Qué ocurriría si Luis Petri decidiera competir por la gobernación de Mendoza por La Libertad Avanza? ¿Se pinta Mendoza de violeta profundo?

Aunque no existen declaraciones públicas que confirmen que el gobernador Alfredo Cornejo tema una candidatura de Petri, diversos analistas sostienen que una eventual competencia dentro del mismo espacio político podría alterar los equilibrios construidos durante años por el cornejismo.

Para Petri «Mendoza desde hace años sigue en pausa» y es necesario un verdadero cambio de rumbo. Para Cornejo la transformación ya empezó y el próximo año comienza la reactivación.

Desde una mirada crítica, el posible ascenso de Petri representaría un desafío para el liderazgo tradicional de Cornejo. El actual gobernador ha sido, durante más de una década, una de las figuras más influyentes de Mendoza, con fuerte peso en las decisiones partidarias y en la definición de candidaturas. La aparición de un dirigente con proyección nacional, fuerte conocimiento público en la provincia y capacidad de atraer votantes propios podría reducir ese control y abrir una disputa por la conducción futura del espacio.

Como dijimos, Alfredo Cornejo no ha expresado públicamente ese temor, y es muy posible que nunca lo exprese, pero muchas columnas de opinión en los medios locales dictadas por Telegram por el Cornejismo apuntan fuertes críticas ante la aparición de Luis Petri en el escenario electoral del próximo año, criticas en los medios en boca de sus delfines y candidatos, Natalio Mema y Tadeo García Zalazar acusándolo de «improvisado» entre otros males.

Quienes observan la política mendocina señalan que el principal riesgo para el oficialismo no sería una derrota frente a la oposición, sino una competencia interna que exponga diferencias estratégicas y personales. En ese contexto, una candidatura de Petri podría convertirse en un factor de renovación para algunos sectores y en una fuente de incertidumbre para otros.

Un clásico, es la irrupción de una encuesta realizada desde los laboratorios cornejistas en manos de Martha Sarale… que le servirá desfilar por los medios mendocinos fundamentando sus particulares datos, siempre con un saldo a favor a los intereses de Don Alfredo.

En las últimas horas se dio a conocer la reciente encuesta de Martha Sarale donde analizó el escenario político nacional de cara a las elecciones presidenciales del 2027 y reveló que «las chances de reelección de Javier Milei están en jaque». El relevamiento anticipa un empate técnico en un eventual balotaje entre el actual mandatario nacional y un candidato del peronismo, Axel Kicillof…

Sin dudas, esta «Encuesta Cuco» pretende llevar Alfredo Cornejo para asustar en pleno Halloween en Casa Rosada, y argumentar que hay poco margen para negociar una confrontación interna en la provincia de Mendoza. En síntesis, convencer a los libertarios que Luis Petri no se presente como candidato de La Libertad Avanza (el preferido por Javier Milei) para la gobernación de Mendoza, sino que el mismo Alfredo sostenga un candidato «aliado» del consenso… para ser más claro… en realidad elegido a dedo por el propio líder radical y que no exista competencia interna que ponga en riesgo el control del cornejismo.

Los críticos de Cornejo sostienen que la concentración de liderazgo en pocas figuras ha limitado la aparición de nuevos referentes. Desde esa perspectiva, un eventual enfrentamiento electoral con Petri obligaría al oficialismo a debatir ideas, proyectos y liderazgos en lugar de depender exclusivamente de estructuras partidarias consolidadas. En verdad, no quieren que Mendoza se pinte de violeta y tenga total control libertario.

Por el contrario, los defensores del gobernador argumentan que la fortaleza del espacio radica precisamente en su cohesión y que cualquier discusión sobre rivalidades personales resulta prematura cuando faltan varios años para la próxima elección provincial.

A medida que se acerque 2027, la incógnita sobre el futuro político de Luis Petri seguirá alimentando especulaciones. Lo que está claro es que una eventual candidatura del actual dirigente nacional podría convertirse en uno de los factores más relevantes para definir el futuro del oficialismo mendocino y el mapa político de la provincia.

Por Julián Galván