En medio de la crisis de Guaymallén, el municipio y el sindicato firmaron en la Subsecretaría de Trabajo acuerdo salarial y le chifletearon al bolsillo de los trabajadores 100 mil pesitos menos ¿Qué dirán las bases?

Actualidad Mendoza

El municipio de Guaymallén y el Sindicato de Obreros y Empleados Municipales (SOEM) firmaron finalmente un acuerdo salarial este miércoles por la mañana en la Subsecretaría de Trabajo, y de esta manera se destrabó el conflicto que duró varias semanas, con paros y conciliación obligatoria incluidos.

En términos concretos, la comuna que administra Marcos Calvente ofrecerá el mismo monto en los bonos mensuales para todos los municipales que cobren hasta $2,8 millones de remuneración bruta, con un esquema que será el siguiente:

  • $300.000 en la primera semana de noviembre (para los municipales que no percibieron el bono abonado en octubre)
  • $200.000 entre la segunda y tercera semana de noviembre
  • $150.000 en diciembre más un “acompañamiento económico adicional para las festividades”
  • $325.000 en enero

Además, el municipio se comprometió a hacerse cargo del importe correspondiente al descuento de la Obra Social de Empleados Públicos (OSEP), que todos los meses recibe el 6% del salario de cada empleado “a fin de que dicho descuento no afecte el monto previsto para el municipio”, destacaron desde Guaymallén.

80% de aceptación de municipales de Guaymallén

Durante el encuentro, la Municipalidad formalizó la nueva propuesta y el sindicato solicitó un cuarto intermedio para ponerla a consideración de los delegados y trabajadores.

Tras las consultas realizadas, la representación gremial regresó a la audiencia y comunicó la aceptación de la oferta, con el respaldo de aproximadamente el 80% de la masa salarial consultada.

El acuerdo deja un sabor semiamargo para los trabajadores ya que se recupera el Bono de Compensación y Estímulo que antes era del $305.000 y con este acuerdo solo se llega a $200.000… es decir que se perdieron 100.000..

Con esta definición, ambas partes firmaron el acta acuerdo y se dispuso el cierre de la instancia administrativa de conciliación obligatoria.

El acta también dejó establecido que las partes volverán a reunirse durante la primera semana de noviembre para continuar con el tratamiento paritario.

Veremos como responderán las bases a pesar que SOEMGM terminó aceptándola a la baja.

La lucha sirve

La huelga municipal del 14 y 15 de octubre marcó un punto de inflexión en Guaymallén. Frente al recorte de entre el 30 y el 40% de los ingresos para más de 3.500 trabajadores -por la eliminación del Bono de Compensación y Estímulo de $305.000 y la ausencia de aumentos-, los trabajadores respondieron con una medida contundente que paralizó sectores clave del municipio y alcanzó cerca del 90% de acatamiento.

La huelga no surgió de un día para otro. Una semana antes, trabajadores y delegados combativos de Los Troncos habían impulsado asambleas y una retención de servicios de tres horas frente a los anuncios de recortes. La iniciativa se extendió a otras dependencias con las recorridas de delegados combativos de Asemug. Con el recorte confirmado, las bases empezaron a reclamar un paro inmediato. La conducción del SOEMGM demoró la medida hasta después del feriado y el paro finalmente se concretó el miércoles 14.

El jueves, dos caravanas recorrieron más de 12 kilómetros hasta la explanada municipal, en una movilización que expresó la fuerza acumulada en los lugares de trabajo. La huelga puso sobre la mesa una perspectiva que va más allá de recuperar el bono: abrió la posibilidad de recomponer los salarios deteriorados y conquistar un aumento que permita acercar los ingresos al costo de vida.

La respuesta de los trabajadores también obligó al Ejecutivo a cambiar su discurso. Calvente y el secretario de Gobierno, Ignacio Conte, pasaron de hablar de un recorte por tiempo indeterminado a plantearlo por seis meses y luego limitarlo a octubre, junto con una nueva instancia de negociación. En paralelo, impulsaron una reducción del 10% de los haberes de funcionarios políticos, una medida demagógica frente a salarios que rondarían los seis millones de pesos o más y cuyos montos no se publican con claridad.

¿No hay recursos?

El argumento de que no hay recursos tampoco resiste el contraste con las prioridades del gasto municipal. Según un relevamiento de Fiscalía Ciudadana publicado por Ecos Mendocinos, entre enero y agosto de 2026 Guaymallén destinó $887 millones a publicidad oficial. A eso se suma una licitación tecnológica por $1.800 millones proyectados en cinco años, informada por El Sol, y los $63,3 millones destinados a un festival de boxeo, según una investigación de Ecos Mendocinos. Mientras se exige sacrificio a los municipales, abundan los fondos para promocionar la gestión, contratar servicios y financiar eventos.

No estamos frente a un problema de “administración”, como quieren plantear algunos medios: las prioridades son los negocios con los privados y no el salario de los trabajadores municipales.

La experiencia de Guaymallén debe servir también al conjunto de los estatales provinciales: un recorte de esta magnitud exige solidaridad activa y acciones en otros municipios y dependencias.