Crisis en Guaymallén: Calvente desesperado apela al populismo y Luz Llorens dispara «Le pide a sus trabajadores el sacrificio mientras él gasta a escondidas una cifra que equivale a 100 bonos o más en su viaje relámpago a Miami durante el Mundial»

Actualidad Mendoza

La tensión gremial en Guaymallén alcanzó su punto crítico luego de que la gestión del intendente Marcos Calvente anunciara un severo plan de ajuste fiscal motivado por una caída de ingresos de entre el 20% y el 30%, agravada por problemas recaudatorios derivados del incendio del Data Center municipal.

La decisión del Ejecutivo de congelar sueldos y restringir el «Bono Compensación y Estímulo» de $325.500 —dejando fuera de este beneficio a más de 2.500 trabajadores y limitándolo solo a las escalas más bajas— desató el rechazo inmediato del Sindicato de Obreros y Empleados Municipales (SOEM), que ya advirtió sobre la realización de paros y medidas de fuerza ante la pérdida del poder adquisitivo.

En un intento por contener la crisis política y dar una señal de austeridad, Calvente envió un proyecto para recortar un 10% su propio salario y el de sus funcionarios; sin embargo, la oposición y los gremios calificaron la medida de insuficiente, argumentando que teniendo en cuenta que el salario del jefe comunal oscila entre 5 y 6 millones mensuales, el peso del ajuste recae de forma desproporcionada sobre la planta de empleados, mientras que el municipio intenta sostener el plan de obras públicas en un escenario financiero sumamente debilitado que requirió un auxilio de emergencia por parte de la Provincia de más de $1.700 millones.

«Pasa que la macroeconomía golpea fuerte la recaudación. La recaudación nacional cayó un 2,6% este año, la provincial también y eso es más drástico en lo comunal. Se han comprimido los recursos y hay que ajustar el gasto para sostener el empleo, los servicios y la obra pública de Guaymallén que debe ser la de mayor desarrollo de la provincia», justificó Calvente en diálogo con el programa No tenés cara de Radio Nihuil.

Por su parte, el sindicato también reclama que se retome la negociación paritaria correspondiente al segundo semestre. Como plan de lucha ya anticiparon que habrá un paro este miércoles que podría afectar a servicios municipales, la atención al público y la emisión de licencias de conducir, entre otras actividades.

Calvente y su medida populista

En medio de la desesperación por desnudar el fracaso de una gestión, tras años de despilfarro, fiestitas, millones desplegados en cartelería y mucha propaganda, el anuncio del intendente Calvente sobre el recorte del 10% de su sueldo resulta ser una «medida populista». Quienes critican estas medidas señalan que el salario de un intendente y sus funcionarios políticos representa una fracción mínima del presupuesto total de un municipio. Por lo tanto, el ahorro real no soluciona problemas estructurales de déficit fiscal.

Sin dudas la famosa «rebaja» del intendente es temporal y poco seria, percibiéndose como una concesión retórica orientada a calmar tensiones del momento… si no se acompaña de reformas administrativas de fondo.

La «rebajita» lleva más a un fuerte componente de marketing político que de acciones responsables. Al apelar al descontento social contra «la clase política» o los privilegios, el jefe comunal busca ganar simpatía y desviar la atención de otras medidas impopulares, como aumentos de tasas o recortes de servicios básicos.

Luz Llorens «Le pide a los trabajadores un sacrificio, mientras que el intendente Calvente se puede ir al Mundial y gastar unos 20 mil dólares

En tanto, la senadora provincial justicialista, Luz Llorens, cuestionó las medidas de ajuste impulsadas por el intendente de Guaymallén, Marcos Calvente, y planteó que el esfuerzo económico debería distribuirse de manera equitativa entre los funcionarios y los empleados municipales «El intendente Marcos Calvente se bajaría el 10% d su sueldo. A los municipales les saca el 34% del ingreso ¿Y se enoja porque lo critican? En Guaymallén, los trabajadores que están por debajo de la línea de la pobreza tienen que hacer el sacrificio. El Intendente se puede ir al Mundial y gastar unos 20 mil dólares», disparó la legisladora.

Llorens agregó «El intendente dice que hay que ajustar porque cayeron los recursos. Y le pide a sus trabajadores municipales que están por debajo de la línea de la pobreza que se hagan cargo de ese ajuste. ¿Esa es la gestión de Calvente?»

«Calvente le pide a sus trabajadores el sacrificio mientras él gasta a escondidas una cifra que equivale a 100 bonos o más en su viaje relámpago a Miami durante el Mundial. Viaje del que todavía no da explicaciones, la única declaración oficial que hizo es que «no viajó a ningún lado», remató.

La legisladora y vecina de Guaymallén señaló «Calvente dice que la política quiere embarrar el ajuste. No, intendente: pedir explicaciones no es embarrar nada. Es nuestro deber. En diciembre de 2025, tomando como referencia el sueldo del gobernador y la escala municipal, el sueldo bruto de Marcos Calvente se estimaba en $6,67 millones. Ahora anunció una reducción del 10% para él y sus funcionarios. Mientras tanto, un trabajador municipal que cobra entre $800.000 y $1.200.000 de bolsillo puede perder un bono de $325.500: entre el 34% y el 41% de ese ingreso».

«Intendente Marcos Calvente le propongo que usted y sus funcionarios se descuenten lo mismo que a sus empleados. Le propongo que sea usted quien se responsabilice del ajuste, porque tocar el bolsillo ajeno, el del trabajador, para usted parece que es muy sencillo, es una simple firma», cerró la senadora Luz Llorens.