Entre los principales anuncios del gobernador Alfredo Cornejo durante su discurso de apertura de sesiones extraordinarias de este 2026 en la Legislatura de Mendoza, dejó algunos que son claves para los adultos mayores y la tercera edad en Mendoza.
Uno de los más resonantes tenía que ver con el futuro del hogar Santa Marta, dependiente de la Provincia y donde actualmente residen más de 60 personas. Según anunciaba Cornejo, la Provincia iba a poner a venta el terreno donde funciona actualmente -en calle Boulogne Sur Mer, en la Quinta Sección de la Ciudad de Mendoza- en uno de los lugares más cotizados en el mercado inmobiliario, sobre todo por estar al frente del Parque Gral San Martín… para, con ese dinero obtenido de la vente, afrontar la construcción de una nueva residencia para adultos mayores.

No obstante, el actual director de Adultos Mayores, Lucas Luppo, en una entrevista al diario Los Andes aseguraba que van a construir una residencia con mayor capacidad para personas de la tercera edad «gastando la menor cantidad de dinero posible en su construcción» Lo que deja en un difuso gris lo que sobraría de la millonaria operación inmobiliaria usando a los viejitos como excusa.
Sin dudas, el Hogar Santa Marta es un edificio de más de 120 años de antigüedad y forma parte del patrimonio histórico y arquitectónico de la provincia, ubicada en la exclusiva Quinta Sección de la Ciudad de Mendoza, se encuentra en el centro de una profunda polémica tras el anuncio oficial de su relocalización y la venta de sus terrenos. En realidad se trata de un predio de aproximadamente 4.000 metros cuadrados, con un valor de mercado estimado en torno a los 500 dólares por metro cuadrado.
Bajo el argumento estatal de modernizar las instalaciones y construir una nueva residencia mediante un esquema de participación privada, se esconde una realidad inocultable: la entrega de un predio de valor multimillonario a la especulación inmobiliaria, consolidando un modelo donde el rendimiento económico prevalece sobre la función social y el bienestar de los ancianos.

Desde el punto de vista inmobiliario, el predio podría alcanzar una valuación total aproximada de unos 2 millones de dólares. No obstante, el monto final quedará sujeto a la mensura definitiva del terreno y a las condiciones específicas del proyecto que el Ejecutivo eleve para su desarrollo. El predio pertenece a la Provincia, por lo que es de dominio público.
El inmueble, ubicado estratégicamente sobre la calle Boulogne Sur Mer y justo frente al pulmón verde del Parque General San Martín, representa una de las joyas de tierra urbana más codiciadas de la provincia. Su localización privilegiada lo convierte en el blanco perfecto para desarrollos edilicios de alta gama, en una zona donde el metro cuadrado cotiza a valores prohibitivos.

Esa cotización se explica también por la ubicación en la denominada “primera línea del Parque General San Martín”, zona que es altamente demandada por las empresas constructoras que ya tienen proyectos similares en la zona. El terreno se encuentra sobre Boulogne Sur Mer al 300, entre Vicente Gil y Sobremonte, Quinta Sección.
No es casual la reciente remodelación que hizo el gobierno de Alfredo Cornejo en el Parque de los Abuelos, ubicado en el Parque General San Martín —frente al Hogar Santa Marta—, como parte de una política de puesta en valor del entorno donde se vendería el terreno: mejor entorno urbao, más valor para la venta de la edificación.
La intervención fue impulsada por la Dirección de Biodiversidad y Ecoparque e inaugurada en abril de este año, contempló una renovación integral del área, con una inversión aproximada de $200.000.000, destinada a mejorar las condiciones de accesibilidad, seguridad e infraestructura del lugar.

En ese sentido, el director de Biodiversidad y Ecoparque, Ignacio Haudet, señalaba en abril que “la puesta en valor del Parque de los Abuelos responde a una mirada integral sobre el uso del espacio público, donde la inclusión y el bienestar de las personas mayores ocupan un lugar central”. Lamentablemente, podemos asegurar hoy que los viejitos del Hogar Santa Marta nunca podrán disfrutar de la placita de los «abuelitos» porque serán trasladados a otro lugar… la placita era al final para los nuevos vecinos que vivirán en el lugar!
La decisión política de desprenderse de este patrimonio público no solo desarraiga a una comunidad de abuelos que han construido allí su cotidianeidad y sus vínculos afectivos con el entorno, sino que convalida la progresiva privatización de los espacios comunes en beneficio de unos pocos desarrolladores residenciales.
Desde la Dirección de Adultos Mayores del gobierno provincial se ha intentado calmar el descontento vecinal asegurando que los residentes no serán trasladados ni dispersados hasta que el nuevo edificio esté completamente terminado.
Sin embargo, estas promesas oficiales no mitigan la desconfianza generalizada. Diversos sectores sociales y agrupaciones de vecinos de la Quinta Sección denuncian que se está utilizando la vulnerabilidad de la tercera edad como moneda de cambio para financiar obras públicas y aceitar el engranaje de un mercado inmobiliario voraz.

El traslado forzoso de personas con altos niveles de dependencia bajo la lógica del costo-beneficio devela una alarmante falta de sensibilidad humana en el diseño de las políticas asistenciales. Cabe destacar que el 90% de los adultos que están en la residencia no tiene una red familiar o de amistad que los contenga.
El caso del Hogar Santa Marta enciende las alarmas sobre el destino de los bienes del Estado y el avance desmedido del cemento sobre la memoria histórica de la ciudad.
Mientras las autoridades defienden el proyecto como una supuesta optimización de recursos, para la ciudadanía queda en evidencia un preocupante precedente: cuando el suelo público adquiere un alto valor comercial, ni siquiera el resguardo de los ancianos más desprotegidos parece ser una frontera infranqueable para los negocios de millones.
Con información de Los Andes, El Sol y Sitio Andino
