Han pasado algunos días de la derrota de La Libertad Avanza en la provincia de Buenos Aires a la cual el candidato Luis Petri definía como: “La Primera Batalla”, (hubo muchas anteriores donde también ganaron los oficialismos locales), la diferencia es que en esta última, los números fueron impresionantes.
Fíjate querido lector cuyanito que sería como si la totalidad de los electores de Mendoza votarán juntos en contra del proyecto nacional o en apoyo a un solo candidato. La diferencia global fue de casi 13,57 puntos a favor del peronismo, es decir, 1.096.409 de votos diferenciales entre el peronismo y los libertarios! Es mucho.
Aquí dicen que se plebiscita la gestión y en post de ello, vemos a nuestro gobernador Alfredo en una lastimera soledad remando en dulce de leche, la cual sería más visible que el Cerro de la Gloria y posiblemente es la que lo impulsa a inaugurar (colgado a los intendentes) calles, inodoros, entregar casas… actitudes populistas y mezquinas de hacer campaña con la plata de todos aunque le ponga el sello de la Provincia de Mendoza.

La verdad que el votante mendocino no la tiene fácil con este manojo de exhibición condicionada y plan platita en modo zonda, Don Alfredo Cornejo sale a cargarse la campaña en chinelas y bermudas porque no tiene candidatos convocantes y como es bolichero para la política lo miramos solo a él, pero esa actitud lo llevó al vacío que padece el radicalismo sin renovación ni cambio en una causa nacional… que de justa no tendría nada y cuyas franjas moradas las tiño de puño y letra en violeta.
A todo esto le hemos sumado a que en 10 años del modelo «Revolución de lo Sencillo» no pudo sacar de la galera un candidato propio convocante de su riñón. Entonces será la culpa del chancho o del dueño esa falencia, lo cierto es que tuvo que buscar un candidato libertario para encabezar la campaña electoral, dándole lugares y estructura, ello demuestra a los gritos el silencio de su sombra en la siesta mendocina.
«El hombre que conoce la verdad ha comprendido que la ilusión es la realidad única y que la sustancia es la gran impostora».
H. P. Lovecraft
El Pato rengo

Un pato rengo o pato cojo es la denominación que se le adjudica a quien en un cargo electivo se aproxima la fecha en que debe dejarlo o tiene un límite legal que le prohíbe al funcionario presentarse para ser elegido nuevamente para su cargo, la expresión hace referencia a un pato que no es capaz de seguir el ritmo de la bandada, y que por lo tanto se convierte en blanco de depredadores, entonces es aquí cuando vemos a las tropas del radicalismo que no le perdonan haber realizado la alianza con los libertarios y ponerlos en tan absurda situación.

Es así que comentan que solo militarán un poco la campaña, tocarán un par de timbres, para que la derrota no duela tanto. Otros definitivamente no harán campaña, son los que tampoco creen que lleguen al 60% prometido, tampoco les hace gracia que el demarchista Álvaro Martínez tenga que ser votado y militado ya que son muchos los que recuerdan que trato de Cornejolandia a la provincia y llego a acusar a Alfredo Cornejo de creerse por encima de la ley , sumado a la gran hueste universitaria radical que se sintió tocada cuando en sesión se refirió a las universidades como :“una caja política para militantes”.
Podría usar el generoso argumento de fin de ciclo en esta columna, pero respeto de sobremanera a quien es el único generador de política dura en la provincia y prefiero escribir que: “Comenzó la Temporada de Patos”.
Por Martín Orozco @ojosdvideo
