Mientras «el candidato fantasma» Luis Petri busca sus fueros para zafar el desastre que deja en Defensa, ya hay danza de nombres para sucederlo

Actualidad Mendoza

Está garantizado que el primer candidato de la alianza violeta de Cornejo con Karina Milei en Mendoza, Luis Petri entrará al Congreso Nacional y logrará obtener sus correspondientes fueros como legislador para obtener la protección legal necesaria y zafar del desastre que deja en el Ministerio de Defensa.

Sobre todo en el pasivo que deja en IOSFA, la obra social de las Fuerzas Armadas, la tercera obra social más importante del país detrás de PAMI y IOMA, que su deuda se incrementó de manera exponencial entre los ejercicios 2023 y 2024, un déficit de más de $250.000 millones, en las que suma irregularidades, recortes y deudas con proveedores. Préstamos a tasa inexplicable y rebelión interna en su directorio.

El Gobierno ya admite que a fin de año tendrá que cubrir dos vacantes clave en el Gabinete: Seguridad y Defensa. La primera corresponde a Patricia Bullrich, candidata a senadora por la Ciudad de Buenos Aires, y la segunda a Luis Petri, que busca llegar a Diputados por Mendoza.

Tanto Bullrich como Petri, figuras de peso dentro de La Libertad Avanza, tienen la mira puesta en pelear por las gobernaciones de sus distritos en 2027. Pero ese salto político obligará a Javier Milei a mover fichas y definir quién quedará al frente de ambas carteras estratégicas.

En el caso de Defensa, en el Edificio Libertador ya comenzaron a circular varios nombres. Uno de los más mencionados es el del senador Luis Juez, dirigente cordobés con fuerte vínculo personal con Milei. El líder del Frente Cívico fue intendente de la ciudad de Córdoba y embajador en Ecuador durante la gestión de Mauricio Macri. Su experiencia en gestión y su mandato en el Senado hasta 2027 lo convierten en una opción con proyección política.

Otra alternativa es más técnica: el actual jefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas, el brigadier general Xavier Isaac. Con larga trayectoria en el ámbito militar y buenos lazos con Estados Unidos, fue una pieza clave en las negociaciones por los 207 vehículos blindados Stryker, firmados finalmente por Petri y el Pentágono. También estuvo detrás de las compras de los 25 F-16 daneses, los P-3 Orion noruegos y acuerdos por armamento israelí. Sin embargo, en su entorno insisten en que no quiere convertirse en ministro.

La lista de posibles sucesores también incluye a Luciana Carrasco, actual jefa de Gabinete de Petri, que cuenta con respaldo dentro de las Fuerzas Armadas. Varios generales ya la manifestaron como la persona indicada. Carrasco lleva adelante buena parte de la gestión y programas como “familia militar”.

Otra opción es el intendente de General Pueyrredón, Guillermo Montenegro, que además compite como candidato a legislador bonaerense. Aunque en su entorno descartaron cualquier ofrecimiento, su nombre circula como parte de los acuerdos entre el PRO y el oficialismo. Algo similar ocurre con Cristian Ritondo, referente macrista en la provincia, que ya avisó que no aceptará un cargo, aunque acompañaría el ingreso de dirigentes de su partido.

Más allá de los nombres, quien llegue a Defensa tendrá que lidiar con desafíos inmediatos: desde los pagos pendientes por los F-16, los Strykers y los P-3 Orion, hasta los reclamos de los afiliados de IOSFA por falta de prestaciones. A eso se suman las dificultades en organismos como Fabricaciones Militares y FadeA, claves para la industria de defensa en el país.