El Partido Verde advierte a Cornejo que la criminalización del acceso al agua oculta la falta de inversión estructural por parte del AYSAM de Mingorance

Actualidad Mendoza

Tras las declaraciones del presidente de AYSAM, Humberto Mingorance, sobre la vandalización del acueducto en Luján de Cuyo con el fin de “robar agua”, desde el Partido Verde salieron al cruce del discurso oficial y denunciaron el abandono que sufren miles de familias que viven sin conexión a la red formal de agua potable.

“Lo que llaman robo no es más que el resultado de años sin obras ni planificación. Hay gente que ve pasar el agua frente a su casa y no puede acceder. El verdadero delito es no garantizar un derecho humano básico”, expresó el diputado provincial Emanuel Fugazzotto, quien apuntó directamente al Gobierno de Mendoza como responsable por no cumplir con el abastecimiento a barrios populares.

La situación tomó relevancia pública el último fin de semana, luego de que AYSAM denunciara daños en un tramo del acueducto de 700 mm proveniente de Potrerillos, lo que dejó sin servicio a zonas del oeste de Ciudad y Luján, incluyendo el Barrio La Favorita. Desde la empresa aseguraron que una bomba eléctrica instalada clandestinamente habría provocado la obstrucción, y anunciaron acciones judiciales contra los presuntos responsables.

Sin embargo, desde el Partido Verde plantearon otra mirada. “¿Qué esperan que hagan las familias cuando no tienen agua? En vez de judicializar la pobreza, lo que deberían hacer es terminar las obras pendientes y dejar de parchar una infraestructura que se cae a pedazos”, dijo Mario Vadillo, uno de los referentes del espacio.

Según informaron desde la propia empresa, en la zona afectada solo una pequeña parte de las viviendas tiene conexión regular. El resto sobrevive con abastecimiento por camiones cisterna o conexiones irregulares, mientras continúan esperando soluciones estructurales que nunca llegan.

“Las tarifas suben cada año, pero el agua sigue sin llegar. AYSAM se llena la boca hablando de inversión y eficiencia, pero las pérdidas por caños rotos siguen siendo escandalosas. La prioridad debería ser garantizar el derecho al agua, no buscar culpables entre los vecinos”, concluyó Fugazzotto.

Desde el Partido Verde reclamaron al Ejecutivo provincial que abandone la lógica punitiva y se enfoque en terminar las obras necesarias para asegurar el suministro en todas las zonas vulnerables del Gran Mendoza.