Esta gestión de gobierno que votó el pueblo mendocino está lleno de torpes que verdaderamente mueven la ligustrina para espiar.
En medio de su floja gira por Europa, ya descripta en anteriores ediciones biencuyanas, Alfredo Cornejo llegó a Londres no solo para tomar más vino, sino también para buscar inversionistas ingleses que se animen a apostar por su provincia de Mendozalandia.
Es por eso que con la nuestra se organizó un desayuno de trabajo con empresarios ingleses en la sede de la Embajada Argentina en Londres.

El Gobernador chamuyaba en castellano, ya que no sabe inglés, ante los empresarios ingleses y argumentaba si bien Mendoza depende de un contexto macroeconómico nacional, el clima de negocios varía según las decisiones administrativas que se toma en cada provincia. “Mendoza es un lugar que ha tenido en los últimos años un clima de negocios superior al conjunto de la Argentina, opacado en el marco del desorden macroeconómico del país. Es decir, por ejemplo, Mendoza es, junto con Córdoba, la única provincia que no ha entrado en default, mientras la Argentina ha entrado en default en varias oportunidades”.
Más allá del speech «Mendoza tierra de oportunidades», Don Alfredo les habló especialmente del desarrollo del centro de esquí El Azufre en Malargüe.

El mandatario detalló todos los avances en ese atractivo complejo turístico y aseguró que buscará que sea incluido en el RIGI (Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones) que prevé beneficios para emprendimientos que superen los 200 millones de dólares “Queremos incorporar este proyecto al RIGI, ya que supera los 200 millones de dólares en inversión. Tiene nieve durante seis meses al año y una parte piloto ya está funcionando. Actualmente se accede en helicóptero, pero estamos trabajando para mejorar los accesos y potenciar su desarrollo en el corto plazo”, explicó ante los invitados ingleses.
Pero más allá del parloteo llama la atención un detalle del caso El Azufre ¿El gobierno de Cambia Mendoza no regaló esas 12 mil hectáreas, entre gallos y medianoches, a tres empresarios argentinos que iban a invertir en todos estos años muuuuucho dinero en este centro de esquí? Incluso hubo mucho run run mediático que incluyó bellos dibujitos animados.

Y la pregunta es más profunda ¿Por qué Cornejo sale a buscar personalmente fondos extranjeros por el emprendimiento de El Azufre? ¿Por qué no le exige a los actuales «inversionistas» argentinos que la pongan de una vez y avancen con sus promesas? ¿Quién es verdaderamente El Dueño de este emprendimiento?
Si el gobierno de Cambia Mendoza (Cornejo-Suarez) expropió el legendario Centro de Esquí Penitentes, convirtiéndose en un predio del Estado Provincial, bancado por todos los mendocinos ¿No sería más legítimo buscar inversiones para ese centro de esquí? O acaso vaciaron Penitentes intencionalmente para hacer crecer El Azufre, del cual no sabemos a ciencia cierta y de acuerdo a ciertos movimientos, quién sería el verdadero dueño…
La burbuja de Azufre

Un 31 de diciembre del 2021, el por entonces generoso gobernador de Mendoza, Rodolfo Suárez, regaló a los empresarios porteños, Daniel Nofal, Alejandro Spinello y José Ignacio Beccar Varela, más de 12.000 hectáreas para construir un centro de esquí en el sur de la provincia. Lo particular de este hecho es que en el decreto informan que no hubo una licitación porque se vincula con situaciones preexistentes como ocupantes o Gendarmería. A raíz de ello, sostienen que ya se invirtió en esa zona y no es «pasible de un concurso de proyecto u ofertas».
Los porteños armaron un hermoso video e incluso pusieron fechas de que el sueño del 2019 se hiciera realidad «A partir del invierno de 2021, será posible acceder y esquiar (utilizando motos de nieve, heliski o catski para subir pistas o esquí de fondo). En 2022, los primeros remontes podrían entrar en acción. Para el 2024, deberían estar construidos 6 o 7 hoteles, una docena de restaurantes y tiendas en varias avenidas. Se han planificado incluso pistas de esquí de fondo al pie del volcán con una posible parada en baños de agua caliente».
A Rodolfo Suarez se le iluminaron los ojitos celestes ante las palabras de humo de los emprendedores porteños y de la emoción firmó un decreto (el nº 2.138) donde se le regalaba a los chochamus 12.000 hectáreas fiscales para que se concrete el proyecto turístico «de la Alaska de Sudamérica».
Los porteños llegaron a Mendoza una vez más a chamuyar a «los provincianos», prometieron hacer el centro de esquí más grande de Sudamérica, incluso sacando chapa de competir con los centros invernales de Estados Unidos y Canadá, a más de 3.200 metros de altura en un valle de «condiciones inmejorables» para los amantes del esquí mundial.

Los muchachos «vendieron espejitos de colores» a los radicales menducos «Será el primer centro de esquí 100×100 sustentable. El master plan contempla en principio generar energía termosolar, eólica y micro hidroeléctrica. La inversión prevista supera los 200 millones de dólares, bla bla». La realidad, con el correr de los años, es que El Azufre nunca se concretó tal lo prometido, nunca el gobierno de Cambia Mendoza le exigió que cumpla con los plazos de inversión, no aparecieron las grandes obras tal como mostraban los dibujitos, nunca hubo una temporada repleta de turistas… verdaderamente todo fue humo!
Además, tampoco se calculó el impacto ambiental que esto ocasionará en Malargüe. Se trata de una zona montañosa que durante gran parte del año cuenta con nieve y lo que le da valor al suelo en ese lugar es precisamente la montaña, el agua, los glaciares, los humedales, todo el recurso natural que allí existe.

A los ponchazos, los empresarios porteños cerraron una habilitación precaria por parte del intendente de Malargüe, Juan Manuel Ojeda, para que el centro de esquí fuera inaugurado en tiempo récord. Bancado con la tuya, incluso habían invitado a algunas personalidades para que lo visiten. Uno de ellos fue Marley, quien incluso publicó una foto junto a una fogata realizada con leña sobre un piso de baldosas, todo construido por un privado en medio de un espacio natural. Otros de los famosos que asistieron a este evento privado fueron el productor Eduardo «Coco» Fernández, que incluso sobrevoló la zona, y la exmodelo Virginia Elizalde.
Hoy la realidad es otra… Cornejo sale a Londres, pone la cara personalmente, para buscar inversionistas extranjeros que apuesten a un proyecto de inversores privados argentinos que chamuyaron y no pudieron cumplir con $$$ ¿Por qué Cornejo transpira la camiseta por los empresarios porteños? Todo muy trucho y esto huele a azufre.
