En un grave contexto recesivo nacional con una inflación en ascenso de más del 40% en dos meses, los mendocinos rechazaron las migajas que el gobernador Cornejo les ofreció a sus trabajadores de Salud, Educación y Estatales

Actualidad Mendoza

Mientras que el mismo Fondo Monetario Internacional (FMI), en las últimas horas, recalculó su estimación para la economía argentina este año y proyectó una fuerte caída de 2,8% como consecuencia del “ajuste considerable” que experimentará a lo largo del 2024 por las medidas del gobierno de Javier Milei.

Dicha recesión sumada a los negros pronósticos inflacionarios que no aseguran que descienda los porcentuales en los próximos meses… en diciembre el índice de precios marcó un 25,5% (211% anual) y se espera que en enero haya alguna señal de desaceleración, aunque todavía en la zona del 20% mensual… no deja un panorama alentador de mejora en el contexto socioeconómico de los trabajadores argentinos.

Es por eso que la migajas propuestas por el gobernador de Mendoza, Alfredo Cornejo, es decir un bono de 60.000 pesos a entregarse en febrero, más un aumento del 12% para el mismo mes y para marzo, que sin dudas licuan el poder adquisitivo en medio del tsunami recesivo de Caputo y Milei, no fueron del agrado de los trabajadores provinciales y dicha primera oferta de paritarias fue rechazadas tanto por Salud, Educación y Estatales.

El gobierno provincial inició este lunes la ronda de paritarias con los representantes gremiales. El primero en sentarse en la mesa de negociación en la sede de la Subsecretaría de Trabajo fue el Sindicato Unido de Trabajadores de la Educación (SUTE), que rechazó la oferta inicial y advirtió que peligra el inicio de clases.

Fuentes oficiales destacaron que la propuesta salarial elevada es “acorde a los recursos que posee la Provincia”. Y agregaron que “debido a la difícil situación económica que vive el país, el Gobierno de Mendoza decidió adelantar más de 60 días las paritarias”.

La propuesta salarial incluye una suma fija de $60.000, no remunerativa y no bonificable, a pagar el mes próximo, más un incremento de 12% en febrero y otro idéntico en marzo.

Hay que recordar que, a fines de noviembre, el Ejecutivo había acordado con todos los sectores de la administración pública un aumento de 5,8% para enero, febrero y marzo, respectivamente.

“La hemos rechazado por ser insuficiente, sabemos lo que estamos pasando los trabajadores con todos los aumentos que se han suscitado. Nos preocupa, no poder llegar a fin de mes”, sostuvo Carina Sedano, secretaria General del SUTE.

Al igual que el SUTE, la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) rechazó también la misma oferta presentada por el Gobierno de Alfredo Cornejo.

“La oferta ha sido rechaza por ser insuficiente. Tenemos que entender que la pérdida del poder adquisitivo que hemos tenido los trabajadores, la inflación y la devaluación de nuestra moneda“, explicó Roberto Macho, secretario General de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE).

Lo mismo sucedió este martes con la Asociación Mendocina de Profesionales de la Salud (AMPROS) que, al igual que los gremios anteriormente mencionados, rechazó la propuesta paritaria del Ejecutivo. La titular del sindicato de trabajadores de la sanidad, Claudia Iturbe, afirmó: “No vamos a tolerar bonos en negro en nuestros sueldos“.

“La propuesta ha sido rechazada porque no contempla la inflación que tenemos acumulada. Nosotros creemos que esto es desfinanciar la salud y a los profesionales y favorecer a que estos emigren a otros lugares. Nosotros no vamos a tolerar bonos negros en nuestro sueldo, ya que desfinancia la obra social y el ANSES”, justificó Iturbe.

“Los empleos públicos y los profesionales, la salud ya hicimos el ajuste. Ya tuvimos el ajuste en el 2020, no podemos seguir ajustando”, finalizó Iturbe.