La rosca en Diputados se mantiene a todo ritmo en torno a la Ley Ómnibus, con un oficialismo que empezó a negociar cambios en varios puntos del proyecto. La Libertad Avanza mantuvo reuniones con representantes de la oposición “amiga” y detalló modificaciones junto a la Unión Cívica Radical (UCR), el PRO, Hacemos Coalición Federal (sector referenciado en Miguel Ángel Pichetto) e Innovación Federal. Algunos encuentros se realizaron en el edificio del Congreso, pero otros aseguran que se realizaron clandestinamente en el Hotel Savoy para que no haya registros…
Vale recordar que la Ley Ómnibus, junto con el «Caputazo» y el DNU, constituyen el tridente de un ataque en shock que el nuevo Gobierno ha lanzado sobre las mayorías populares, con el objetivo de implementar una fuerte ofensiva y reformas estructurales a favor de sectores concentrados del poder económico.

A su llegada a Buenos Aires proveniente de Frankfurt, el presidente Javier Milei convocó este viernes temprano a una reunión urgente de la que participaron el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem; el ministro del Interior, Guillermo Francos; y su asesor de confianza Santiago Caputo, protagonistas este jueves de las conversaciones con legisladores de la oposición “dialoguista” por la ley ómnibus.
Los dirigentes le dejaron a Milei el borrador del proyecto de “bases y puntos de partida para la libertad de los argentinos” con las modificaciones introducidas a partir del proceso de negociación que se dio durante toda la semana en el Congreso.
Mientras que en el Anexo del Congreso Nacional distintos especialistas exponen sobre las problemáticas de la Ley Ómnibus que propone el oficialismo que responde a Javier Milei, los bloques que ya anunciaron que quieren apoyar el proyecto, como la Unión Cívica Radical (UCR) y el PRO, negocian para incorporar algunas modificaciones. En el medio, la CGT deslizó la versión de que hay acuerdos espurios y propuestas tentadoras para lograr el apoyo de algunos legisladores, y el Hotel Savoy sería el escenario donde se da esta rosca a espaldas del pueblo.

El objetivo de Martín Menem, el hombre principal de La Libertad Avanza (LLA) en Diputados, es lograr un dictamen el viernes y poder votar el fin de semana. El apuro de poder dar la estocada legislativa a la oposición, sin que el paro nacional anunciado por la central obrera haya llegado, es menester para la fuerza liberal.
Anoche, se desarrollaba la reunión de Pichetto, Monzó, Ricardo López Murphy y Florencio Randazzo (en representación del PJ) con el oficialismo en el despacho del titular de la Cámara, Martín Menem. Antes de ellos, habían estado, por separado, el radical De Loredo y el jefe del bloque PRO, Cristian Ritondo.

Conociendo el panorama, hubo conversaciones con los socialistas santafesinos y el GEN de Margarita Stolbizer. Primero de la porción del peronismo cordobés representada por Natalia de la Sota; y luego avanzó en el mismo sentido, Juan Brügge.
Aquellos que están al tanto de las conversaciones reconocieron que hay enojo con Pichetto y con Monzó. “Se cortaron solos”, dijo una fuente y reconoció que anoche hubo conversaciones entre Brügge, la rosarina del socialismo, Mónica Fein, y Stolbizer. “Puede haber dictamen propio para no correr detrás de Pichetto y Monzó”, reconocieron.

El propio vocero presidencial Manuel Adorni confirmó hoy las negociaciones con otras fuerzas políticas “una parte de la oposición está acompañando y trabajando muy duro para que la Ley Bases llegue a buen puerto”, y valoró el apoyo por parte de “empresas pymes de todo el país y de la Unión Industrial Argentina”.
La desesperación de lograr aprobarlo antes del paro nacional confirmado por la CGT para este 24 de enero, llevó a que tanto el vicejefe de gabinete, José Rolandi, como el secretario de finanzas, Pablo Quirno, prometan analizar las modificaciones y ver cuán viables son para sus planes. Mientras tanto, los bloques aliados ya ensayan un dictamen propio en caso de que no se logre un acuerdo, con un Pichetto especialista en negociaciones contrarreloj.

La central obrera emitió un comunicado donde denunció las negociaciones espurias «dotadas de cierto ‘oscurantismo’ en lugares fuera del recinto del Congreso (el Hotel Savoy parece ser apto para ello) entre algunos legisladores y estudios de abogados (¿?) sin saber de que se habla, aunque si percibimos el para qué se habla», denunciaron. La gacetilla se titula: «El debate es de cara al pueblo», y busca poner blanco sobre negro respecto a la velocidad con la que se busca aprobar el polémico proyecto.

El Frente de Izquierda también lo denunció durante toda la semana. Mientras largas sesiones con una gran cantidad de expositores discutían en las comisiones del Congreso Nacional, la verdadera rosca se desarrollaba en otros lados a espaldas del pueblo, en el Hotel Savoy y en despachos en el recinto. Los destinos de las grandes mayorías se deciden en oscuras habitaciones.
En tanto, las negociaciones en el Hotel Savoy se hacen con apuro. En caso de lograr la media sanción de los proyectos oficialistas antes del 24, es probable que la escena del paro logre arrepentimientos. La masividad de la protesta puede llegar a cambiar el panorama y las fuerzas del cielo no quieren que eso pase.
