Un «Fantasma» en Portezuelo del Viento

Actualidad Mendoza

El gobierno de Rodolfo Suárez a lo largo de estos 4 años ha tenido un especial vicio… no solo es el brandy, sino también derivar a un Fideicomiso las esperanzas mendocinas de construir grandes obras. Sale fideicomiso por aquí, otro fideicomiso por allá… pero las obras reales no aparecen más que en los títulos de los diarios.

Se manejan cantidades exorbitantes de dinero, millones de dólares que no podremos imaginar jamás como se verán, pero si podemos leer y debemos entender los por qué de esas derivaciones de parte de un Estado (Bobo o Vivaracho) que no lo administra directamente, si no que lo derivan, armando el llamado fideicomiso.

Para quienes desconocen el término, un fideicomiso es un acuerdo en el que una o más personas traspasan la propiedad, el dinero, título o el derecho de sus activos para que sea administrado, con el fin de transmitir utilidades al beneficiario de dicho acuerdo. Es una herramienta legal muy utilizada en los negocios y para la protección de patrimonios.

¿Quiénes son los que conforman y administran en Mendoza? ¿Cuánto ganan? ¿Cómo son elegidos los encargados para trabajar en dicha área? ¿Cuáles son los requisitos? bueno todo eso es una gran incógnita, una especie de Triángulo de las Bermudas engorroso y de difícil acceso a la opinión pública. Si es poco claro, quiere decir que hay algo oscuro…

Desde la Legislatura mendocina desde hace tiempo se le pide al gobierno de Rodolfo Suarez que brinde explicaciones sobre los actos de cada fideicomiso, informe, muestre transparencia.

Un claro ejemplo sobre esta insistencia en el constante pedido de informes la tiene la senadora provincial Mercedes Derrache, en la que el gobierno provincial naturaliza el silencio en temas de información pública, demoras en responder o respuestas poco precisas con gusto a nada.

La senadora provincial Mercedes Derrache

Basándome en haber leído y escuchado declaraciones radiales al respecto es que tome el desafío de armar una nota para explicar este modus operandi que merece explicaciones más transparentes para el conjunto de la sociedad

Portezuelo del Viento y un Fideicomiso de muestra gratis

Portezuelo del Viento, la obra que no existe y ya otorga pérdidas para el pueblo mendocino

El fideicomiso es un contrato de administración entre el Estado Provincial y Emesa, en este caso, tiene un fin específico que es la construcción de la obra de Portezuelo del Viento y se va a encargar como figura jurídica  de hacer la construcción y toda la administración de los fondos para llevar a cabo la obra.

El origen es cuando el por entonces presidente de la Nación Néstor Kirchner arregla con el gobernador Julio Cobos y le ofrece esta obra, volviendo al punto del fideicomiso en este caso, Emesa es una empresa del Estado y es una sociedad anónima, donde ambas partes tienen deberes y obligaciones. El Gobierno Provincial cada vez que recibe los fondos por parte de la Nación se los transfiere al Fideicomiso, porque el Fideicomiso es como una persona jurídica distinta, si bien no es una persona jurídica, pero tiene las condiciones para eso. De esta manera, hay una situación que genera responsabilidad fiscal con obligaciones y deberes.

Si Portezuelo del Viento no está en construcción ¿Qué sucede?

Ese Fideicomiso hoy no estaría funcionando a pleno porque la megaobra, como todos sabemos, está sin autorización todavía. O sea que solamente lo que hay es recibir la plata y guardarla, en resumen administrarla.

Llama poderosamente la atención que al no existir la obra físicamente, ni un ladrillito puesto aún en la zona, ya el pueblo mendocino esté garpando de su bolsillo los vicios de algunos… ¿Son capaces de meter funcionarios públicos cobrando jerárquicos sueldos a modo de «personal» en la Obra del Siglo? ¿Es verdad? ¿Es una leyenda urbana?

Por qué habría alguien cobrando por lo que todavía no funciona… tener empleados que no hagan nada… mejor aún, intriga saber qué función cumple. Ñoquis, fideicomiso y brandy!  

En una nota radial, la senadora peronista Mercedes Derrache hace mención a que figura ante la AFIP que el Fideicomiso Portezuelo del Viento ya tiene un empleado. Que dicho Fideicomiso lleva gastado el devengamiento de lo que esta persona ha venido cobrando todo este tiempo por algo que no existe y más aún, sin demasiadas controversias por ello. Como algo normal.

Dicho funcionario fantasma, cobra desde hace más de dos años un sueldo por arriba de los 650 mil pesos por mes por hacerrrrrr… nada!

Si esto no es Estado Bobo, el estado Bobo dónde está! Gritan desde el atrio…

Según el Ministerio de Economía, a través de Emesa, han contestado que no tienen empleados registrados bajo la órbita de dicho Fideicomiso.

Continuando con el audio radial de referencia, Derrache asegura:”Tenemos la certeza de que hay una persona registrada, la cual es una ex funcionaria municipal de la Ciudad de Mendoza y figura como empleada en razón de dependencia del Fideicomiso por Portezuelo del Viento”.

Habrían faltado a la verdad si es como dice la senadora antes mencionada que, el Fideicomiso tiene, según los registros de organismos nacionales, una persona declarada como empleada.

Conclusión

Los fideicomisos son temas extraños para nosotros los ciudadanos, lo que no debería ser común es la falta de transparencia, sabemos que los sueldos públicos tienen un techo, bueno en un fideicomiso no, que el Estado para hacer una construcción debe llamar a licitación, aquí no y así en otras situaciones. Es necesario que el gobierno de Rodolfo Suarez brinde una explicación sobre esta empleada de Portezuelo del Viento que figura registrada en la AFIP.

¿Será un enigma más de Cambia Mendoza? ¿Estaremos ante un agujero negro de la política? Por el bien de todo el pueblo mendocino, ojalá que no. Ya no podemos soportar los ciudadanos más engaños y triquiñuelas, no sólo se debe ser, si no también parecer.

Por Martin Orozco