Ulpiano se bajó del ring, el Rody pierde poder de fuego en un duelo Cornejo-De Marchi ¿Y el «tapado» Petri?

Actualidad Mendoza

El gobernador Rodolfo Suarez está un tanto enojado porque el avispero de Cambia Mendoza está revuelto, ya que hay muchos nombres en danza para su sucesión. “Habrán visto que no estoy participando en actos políticos, ni siquiera de mi partido. Creo que hoy tenemos que demostrarle mucha empatía a la ciudadanía que nos ha votado para gobernar. Estamos gobernando, no pensando en carreras políticas ni en elecciones ni en posicionamientos personales. Tengo muy poca participación, no opino mucho sobre el tema”, resaltó Suarez ante la prensa este último sábado.

El mensaje es claro… no hay que agitar las aguas, por miedo a que alguno de los nombres en danza empiecen a levantar vuelo propio y sean más fuerte que el tándem Suarez-Cornejo. Retrasar la construcción política y fortalecer el territorio de las «nuevas caras» es una manera de que la dupla gobernante gane a la hora de designar «a dedo» quién será «el elegido» para candidatearse en las elecciones del 2023 dentro del frente político oficialista.

Esta idea también la ratificó Alfredo Cornejo hace unos días atrás en Luján de Cuyo dejando un claro mensaje a quiénes «saquen los pies del plato»: «Los que hicimos posible este cambio en Mendoza, somos los que podemos mejorar lo que viene, corregir lo que no estuvo bien y dar un salto de calidad en lo que sí hicimos bien. Ese es nuestro desafío».

«Un desafío que no es para proyectos individuales, personales, no es para un dirigente iluminado, es para este equipo organizado, pulido, que cada vez trabaja mejor y no puede bajar los brazos», opinó el líder radical.

El intendente de la Ciudad de Mendoza, Ulpiano Suarez, que semanas atrás había manifestado su interés de ser candidato a gobernador para las próximas elecciones 2023, realizó un balance de acuerdo a varios sondeos de opinión sobre cómo venía posicionado. Sin dudas, es el intendente con mayor aceptación popular dentro de la provincia, no obstante, tiene pocas chances de ganar ante un enfrentamiento con Alfredo Cornejo como rival en una probable interna, en el caso de que el sancarlino no lograra ningún cargo nacional y tenga la obligación de volver «al pago chico».

Por esa cuestión, sumado a la posibilidad de su reelección como intendente, su jóvenes años políticos y los grandes proyectos que se vienen en la ciudad que gestiona (construcción de viviendas, kilómetros en urbanización, desarrollo de conectividad que potenciará las industrias del conocimiento, mejoras en la atención de la salud pública y la educación, el ambicioso proyecto de la Estación Mendoza, entre otras osas), tomaron la decisión de retrasar ese sueño por cuatro años más de gestión municipal.

En sintonía al mensaje de su tío, Ulpiano se bajó del ring de los candidatos oficialistas y lo confirmó el otro día en la apertura del año del Concejo Deliberante capitalino «Sepan que pondremos toda nuestra energía en seguir mejorando la vida de nuestros vecinos, para que a partir del deber cumplido nos renueven en el 2023 la confianza a este equipo de gobierno y nos den la oportunidad de seguir 4 años más transformando y cuidando la Ciudad y desde aquí aportar también para la construcción de un futuro mejor en nuestra querida provincia».

Para peor esta misma semana salió a la luz una encuesta de la consultora de Aníbal Urios (DC Consultores) donde patea el tablero de lo que las encuestas contratadas por los que aspiran a sentarse con «sus porcentajes» en mano ante la mesa de Cornejo, venían marcando. No es la primera vez que Urios anda en contra de la marea de las operetas de los periodistas y los sondeos tendenciosos… ya que fue la única consultora que descubrió en las últimas elecciones que la tercera fuerza política era desde hace meses el Partido Verde, mientras el resto estaba en la nebulosa de «los 4% todos parejos».

En ese último trabajo de opinión pública, la consultora de Urios marca con contundencia la aceptación popular de Alfredo Cornejo en el caso de que juegue en tierras cuyanas a ser nuevamente gobernador de Mendoza, en el caso que el radical no logre obtener un cargo a candidato a vicepresidente en las oficinas de Buenos Aires. También resalta el buen posicionamiento del lujanino Omar De Marchi, que viene trabajando territorialmente fuerte para ser el próximo gobernador de Mendoza, sueño que viene manifestando públicamente desde febrero del 2021, cuando le hemos hecho una entrevista en un programa de actualidad política en Radio Rivadavia Mendoza y afirmó en ese momento con firmeza «Voy a ser el próximo gobernador de Mendoza».

Mientras muchas consultoras y periodistas «esconden» a un sondeado, Urios destaca «el cisne negro» de la política mendocina: el ex diputado nacional Luis Petri, que también aspira a la gobernación de su provincia y que en las mediciones viene segundo en preferencias luego de Don Alfredo.

Ya en su perfil de Instagram, al despedirse de su labor como diputado nacional, Petri había hecho referencia a la «nueva etapa» que comenzaba en su vida. «Quiero estar junto a los mendocinos en cada rincón de la provincia, escuchándolos y pensando la Mendoza que viene. Quiero ser el próximo gobernador de Mendoza si los mendocinos me honran con su confianza», dijo sin eufemismos.

De acuerdo a varios trabajos de opinión pública, Petri en estos momentos está mejor posicionado que De Marchi, y de sus pares radicales Tadeo García Zalazar (el pollo producto del «dedo» de Cornejo) y de el envalentonado Daniel Orozco. En silencio, el caudillo del Este viene construyendo su proyecto desde el llano, encontrando apoyo de «los heridos» de las otras fuerzas políticas cansados de las «designaciones a dedo» y «las organizaciones en base a un club exclusivo de hombres».

Al bajarse Ulpiano de la contienda en la interna de nombres ¿Dónde irían esos importantes porcentajes que se llevaba el intendente capitalino?

Es poco probable que vayan al godoycruceño Tadeo García Zalazar, ya que su baja medición se debe a que en caso de aparecer en el sondeo Cornejo, se lleva toda las marcas y las preferencias. No obstante, si Cornejo no jugara en provincia, Tadeo se fortalecería y tendría mayor aceptación, pero lejos del 40 por ciento de su mentor.

Tampoco los números de Yayo irían a parar a los demócratas y el PRO, de Omar De Marchi, que están más cerca de unir fuerzas con el Partido Verde de Vadillo y Romano, algo del Mendoexit, que jugar por adentro bajo las órdenes del círculo rojo de Cornejo-Suarez.

Piedra Libre! Vadillo y Romano en la Sede del PRO

La impronta de Ulpiano está más cercana a la de Petri, porque ambos juegan a la renovación de «aires» del Frente Cambia Mendoza, con otra mirada diferente de la provincia, más dialoguista, más cercana a la gente, con potencial a la innovación y de caras nuevas en la política vernácula ¿será por ahí?

Si bien Cornejo maneja pícaramente los hilos del oficialismo, de la oposición, de la prensa y de la justica de la provincia… Suarez intenta ser otro líder que esté en la mesa de discusión de las candidaturas para el 2023. Al no tener un referente fuerte, ya que su sobrino se bajó y Mariana Juri mide mucho menos que Claudia Najul, perdería peso en representar a alguien de su riñón ¿Será Nadal? ¿Será Najul? la posibilidad de que Suarez meta una vice está más cercana que de tener un alfil directo «del palo» a gobernador.

Si bien falta para las elecciones provinciales del 2023, tampoco es tiempo de «dormirse en los laureles», ya que una construcción política y territorio lleva meses en establecerse para posteriormente construir un verdadero plan que lleve a Mendoza a la generación genuina de empleo y deje de tener uno de los índices más altos de pobreza del país, cortar de cuajo el crecimiento de los hechos delictivos y la inseguridad, recuperar la calidad de la atención de la salud pública, mejores condiciones de educación pública y gratuita para las jóvenes generaciones de mendocinos, y por sobre todo recuperar esa grandeza productiva que tenía Mendoza hace unos cuantos años atrás que se destacaba del resto de Sudamérica

¿Quién será el elegido o la elegida para cumplir ese anhelo colectivo?

Por Julián Galván