La diputada Sosa encabezó una marcha en la Casa de Santiago del Estero por la injusta detención de Rita

Actualidad

Otro nuevo caso donde las víctimas son las mujeres, generalmente de baja condición económica, donde son acusadas por el Estado por ser responsable de las muertes por abortos clandestinos. El silencio legal sumado a la inacción gubernamental hace que estas mujeres paguen muy caro producto de la torpe gestión política y judicial.

La diputada nacional del FIT-Partido Obrero, Soledad Sosa, se hizo presente en la Casa de Santiago del Estero de la Ciudad de Buenos Aires, junto a una delegación del Plenario de Trabajadoras, para solicitar una entrevista con las autoridades provinciales a fin de reclamar por la injusta detención de Rita*, obrera rural de Santiago, acusada por la muerte de su hija María* luego de que se practicara un aborto clandestino.

Sosa presentó una carta dirigida a la gobernadora Claudia Abdala exigiendo la inmediata liberación de Rita y el fin de las provocaciones contra su familia. «Impulsaremos pronunciamientos del Congreso Nacional y las legislaturas provinciales, propondremos a una amplio abanico de organizaciones concurrir a la Corte Suprema y al Consejo Nacional de las Mujeres para reclamar por estas mujeres judicialmente perseguidas», dijo la diputada al respecto de la campaña nacional que impulsará por esta causa.

Sosa presentó una carta dirigida a la gobernadora Claudia Abdala exigiendo la inmediata liberación de Rita y el fin de las provocaciones contra su familia. «Impulsaremos pronunciamientos del Congreso Nacional y las legislaturas provinciales, propondremos a una amplio abanico de organizaciones concurrir a la Corte Suprema y al Consejo Nacional de las Mujeres para reclamar por estas mujeres judicialmente perseguidas», dijo la diputada al respecto de la campaña nacional que impulsará por esta causa.

María falleció en agosto de 2016 por una infección masiva resultante de un aborto que se practicó en la clandestinidad.  Rosa Falco, brazo del zamorismo en el poder judicial, busca escarmentar a la familia de la joven y con ello aleccionar a toda la población frente a la problemática del aborto clandestino que golpea particularmente a las mujeres pobres. Una orientación represiva acorde a la política más general de abandono de la salud y los derechos sexuales y reproductivos, que tiene como saldo numerosas muertas por esta causa.
La jueza ha montado un operativo de persecución y hostigamiento contra los primeros damnificados de la muerte de esta joven pobre, su familia. Mantiene encarcelada a su madre y a fines del 2016 detuvo a su hermana Eva y Ruth, amiga de la joven fallecida, de manera totalmente irregular -tres semanas presas sin que les tomen declaración. Rita está enferma y su situación procesal se ha agravado.

La persecución a la familia de María es una coartada del gobierno para autoexculparse de su propia responsabilidad de las numerosas mujeres muertas por aborto clandestino en Santiago del Estero y del cuadro de violencia más general que azota a las mujeres. El padre de la joven muerta que violentó a María y a Rita durante años, llegando a estar detenido por esta causa, reaparece ahora ¡como querellante en la causa!, en un claro revanchismo contra sus denunciantes.

«Convocamos a todas las organizaciones de mujeres, sindicales y estudiantiles a que se sumen a la Mesa por la Libertad de Rita» alienta la legisladora nacional del FIT.