El Senado aprobó el proyecto para modificar la Ley de Deportes y prevenir de abusos sexuales, discriminatorios y de maltrato en todas las disciplinas deportivas

Actualidad Mendoza

La ley de autoría del senador Alejandro Diumenjo (UCR), que busca incluir en la ley Nº6457 determinados requerimientos para la prevención, detección y sanción de las conductas de acoso sexual, abuso sexual, discriminación y maltrato en el deporte por medio de un protocolo creado para tal fin hoy obtuvo media sanción en la cámara alta.

Por unanimidad el Senado aprobó el proyecto que tiene por objeto fundamental la protección, fomento del ejercicio y desarrollo de las actividades deportivas, el ordenamiento del deporte y la recreación en cualquiera de sus modalidades.

Con el protocolo propuesto en el proyecto, el Estado Provincial  deberá  elaborar y desarrollar  los planes en materia deportiva orientando, promoviendo, formando, asistiendo y fiscalizando las actividades relacionadas con la práctica deportiva. Así mismo buscará su realización como medio de desarrollo integral de las personas, orientadas a la integración social, al desarrollo comunitario, al cuidado o recuperación de su salud y a la recreación en general.

El protocolo que deberá tener y al cual debe adherir cada institución deportiva determina la  protección y fomento del trato digno entre las personas, con especial énfasis en la prevención y sanción de las conductas de acoso sexual, abuso sexual, discriminación y maltrato.

El acoso y abuso sexual constituyen modalidades de violencia sexual que no solo atentan contra la libertad sexual, sino que también, lesionan el derecho fundamental a la integridad física y moral de cualquier individuo, constituyen un atentado contra la dignidad y desarrollo de la personalidad.

Los acosos y abusos sexuales son experiencias traumáticas que repercuten negativamente en el adecuado desarrollo personal,  en el estado físico y psicológico de lo/as que padecen. Este tipo de violación a los Derechos Humanos no escapa del ámbito del deporte, ni de las instituciones donde se realizan estas prácticas.

 Es válido destacar que las relaciones entre los profesionales  y autoridades del mundo del deporte y las personas que lo practican son de carácter vertical, esto implica una desigualdad basada en el mayor poder y autoridad frente a quien realiza la práctica deportiva.

Estas relaciones asimétricas pueden ser utilizadas de forma positiva, para establecer los límites, enseñar una disciplina y respeto y dar seguridad, o de forma negativa, utilizándolas para forzar la realización de conductas que implican un grave riesgo para el desarrollo de la persona, como son los maltratos y abusos. También hay que tomar en consideración la posibilidad de que se produzcan situaciones de acoso y abuso sexual entre los propios deportistas y sus pares.

En síntesis el este proyecto busca prevenir,  concientizar y abordar este tipo de conductas, a través de un protocolo que establece distintos requerimientos y temáticas para que no se produzcan  actos de discriminación, abusos o acosos sexual, maltrato o abuso de autoridad. Ahora pasará a la cámara de diputados para su sanción definitiva