El día después de la gran clandestina menduca: El contundente repudio de Suarez, el silencio de Cornejo y el light de Tadeo

Actualidad Mendoza

Flor de clandestina se armó el martes en Godoy Cruz!! En pleno bastión de la política radical, con gobierno 100% radical, policía provincial manejada por funcionarios de identidad radical, con intendente radical, se liberó la zona para que la hinchada del toma se juntara de a miles, sin barbijos, sin distanciamiento social, en un estadio, bengalas y fuegos artificiales prohibidos por ley en la provincia, con total impunidad.

A partir de la hora cero del 1º de junio ya el cielo mendocino se llenaba de fuegos artificiales dando el inicio de los festejos impunes por el centenario de Godoy Cruz Antonio Tomba. De esta manera, ya daba inicio a una violación del código contravencional (art 74), donde el Ministerio de Seguridad que desde diciembre del año pasado se prohíbe la comercialización y el uso de pirotecnia en toda la provincia de Mendoza. Todo bien! Siga, siga…

El descontrol siguió durante todo el día, mientras en los hospitales y clínicas atendían cientos de pacientes que ingresan con graves cuadros de Covid.

Todo el mundo sabía que los hinchas se iban a juntar para celebrar los 100 años del bodeguero. Se había viralizado en todas las redes sociales de Mendoza. Pero a la Policía de Mendoza «se le escapó la tortuga» y no se anticipó a los hechos para evitar el desbarajuste. De esta manera, por la tarde se vio un paisaje nefasto de miles de personas transitando por las calles de Godoy Cruz, sin barbijos, ni distanciamiento social, incumpliendo con todas las restricciones vigentes en la provincia.

Como corolario a este mamarracho sanitario, se abrieron las puertas del estadio Feliciano Gambarte y allí todos se amontonaron en una gran fiesta clandestina con el guiño del Gobierno Provincial y Municipal.

Una fiesta que desnuda la grieta radical

Si bien nadie lo dice públicamente en Mendoza, en voz baja de charlas de café, aseguran que hay una bronca por otro sector del radicalismo que es una constante «metida de pata». Un sector que le dejó una enorme deuda a la provincia, dejándola gestionar con un par de monedas, que «sin ton ni son» se enfrenta al gobierno nacional para salir por TV, que busca «la independencia» de la Argentina, y después quién se sienta a negociar es el mismo gobernador con cara de poker quién trata de conciliar las asperezas. La convivencia no es fácil y cada vez que hay más miserias, se nota más.

El desastre que sucedió en la festichola impune de los 100 años de Godoy Cruz desnudó esa misma grieta.

Después del papelón, inmediatamente en la misma noche del martes, el gobernador Rodolfo Suarez repudió los festejos desbordados de miles de hinchas de Godoy Cruz por el centenario del club. Y aseguró que las violaciones por la falta de distanciamiento social y sin tapabocas, entre otras, no quedarán «impunes» y se va a castigar a los responsables.

«Repudio categóricamente lo ocurrido hoy en los festejos por el centenario del Club Godoy Cruz. Los hechos irresponsables que ocurrieron, retroceden todo el esfuerzo que viene haciendo la sociedad mendocina», afirmó el mandatario.

De la misma manera, consideró que la aglomeración en el estadio Feliciano Gambarte y en la plaza departamental complicarían al sistema de salud. «Pero lo más grave, resultan un flagrante desprecio a los trabajadores del sistema sanitario que están luchando contra la pandemia de manera denodada», sostuvo.

Uno que ni siquiera dijo «ni mu», es el verborrágico Alfredo Cornejo, ex intendente de Godoy Cruz, ex gobernador de Mendoza, muy activo en las redes 24/7 en todos los temas de agenda, muy preocupado ante los medios de comunicación sobre las políticas sanitarias del Gobierno Nacional, por las vacunas, por la cuarentena… pero a la hora de hablar de lo sucedido en «su» municipio, no encontramos ningún testimonio de repudio, ni siquiera en el aura de los periodistas «amigos» ¿Por qué calla este buen hombre? ¿Tiene algo que ocultar si habla en contra del Club y de los hinchas?

La Municipalidad de Godoy Cruz, cuya gestión es del intendente radical, Tadeo García Zalazar, tuvo una reacción de castigo «light» ante estos deplorables hechos e informó que multó a la entidad deportiva con $150 mil por infringir la normativa COVID, «al ingreso de público a clubes, el uso de pirotecnia y la ocupación de un espacio que no cuenta con habilitación municipal para público».

Un livianito Tadeo que realizó un castigo muy generoso ante semejante desastre epidemiológico que tendrá enormes consecuencias en el Gran Mendoza en los próximos días. Pensemos que en otras provincias, como en Buenos Aires, una fiesta clandestina en una casa, con mucha menos gente que lo que se vio ayer en El Tomba, se le aplican multas que ascienden los 700 mil pesos.

Otros que desaparecieron de la faz de la tierra fueron las autoridades del Ministerio de Seguridad para que expliquen lo sucedido ayer en Godoy Cruz.

«La Municipalidad de la Ciudad de Mendoza invita a la prensa a participar este miércoles 2 de junio del lanzamiento de su programa de Alarma Comunitaria. El intendente Ulpiano Suarez presentará sus detalles en una conferencia de prensa. Lo acompañarán el ministro de Seguridad provincial, Raúl Levrino, y el director general de la Policía de Mendoza, Roberto Munives». Esa es la frase textual de una convocatoria de la comuna capitalina a un acto oficial que generó expectativa por la presencia de las dos máximas autoridades en materia de seguridad de la provincia.

Sin embargo, el ministro de Seguridad, Raúl Levrino, y el jefe de la Policía, Roberto Munives, pegaron el gran faltazo y no asomaron la nariz ante el descontrol y las graves fallas de seguridad en el tema de contención.

No hubo explicaciones oficiales por la ausencia de Levrino y Munives desde Seguridad, que fueron reemplazados en el acto por el comisario Eduardo Muñoz, de la distrital de Ciudad. En tanto, en la municipalidad señalaron que los funcionarios provinciales no asistieron «por un tema de agenda» y que no se podía modificar la fecha de la conferencia «para poder coincidir». 

Un nuevo papelón! Pero no importa, siga, siga…