Después de una semana histórica para Enzo Pérez, quieren reconocer la valorable trayectoria del futbolista en su tierra natal: Maipú

Vida cuyana

El 25 de mayo es una fecha muy especial para River Plate porque es el día de su fundación. El 9 de diciembre quedó marcado a fuego por haber sido el día que venció a Boca Juniors en la final de la Libertadores disputada en el Santiago Bernabeu. Ahora, el 19 de mayo estará siempre en el recuerdo como el día que River Plate ganó con el jugador de campo Enzo Pérez como arquero.

De esta manera, Enzo Pérez se convirtió en ídolo absoluto de River luego de la demostración de amor y valentía que tuvo de ponerse los guantes y el buzo de arquero, pese a ser un futbolista consagrado, y ayudar al club en un momento complicado.

Por eso, tras una imborrable semana para la historia de River y del deporte argentino, desde su tierra natal Maipú, la concejala del interbloque Partido Justicialista- Partido Intransigente, Florencia Décima, presentó un proyecto para distinguir al futbolista mendocino por su mérito y trayectoria «mostrando así su compromiso y lealtad por su equipo, convirtiéndose en una ejemplo para muchos maipucinos y maipucinas».

«En Maipú, el deporte es una escuela de vida. Por esto acompañamos la trayectoria de quienes con esfuerzo y dedicación han logrado alcanzar sus metas y cumplir sueños. Hoy presentamos proyecto en el Honorable Concejo de Maipú para reconocer al maipucino Enzo Pérez», escribió en Twitter la concejala maipucina.

El proyecto establece entre sus fundamentos «la conocida trayectoria deportiva de Enzo Pérez lo ha convertido en uno de los mejores jugadores de fútbol que nos ha dado la Provincia de Mendoza; como maipucinos y maipucinas nos enorgullecemos de haber podido ser la cuna para el crecimiento de un deportista de tal nivel»

«Ha demostrado, además de un importante profesionalismo, gran humildad, generosidad y conducta honorable a la hora de jugar; en este sentido, su esfuerzo y perseverancia resultan un ejemplo a seguir para todos y todas los maipucinos y maipucinas, más aún para quienes anhelan poder profesionalizarse dentro de alguna disciplina deportiva» destaca el reconocimiento de la HCD de Maipú.

Una vida marcada por el esfuerzo

Enzo Pérez nació el 22 de febrero de 1986, en el Departamento de Maipú, Provincia de Mendoza.

Para empezar con la historia de Enzo, el punto de partida es su nombre. Se llama Enzo por Francescoli, ídolo de su papá Carlos, un albañil que juntaba el mango cuando le salía una obra en Maipú, localidad que forma parte del Gran Mendoza y es uno de los principales centros bodegueros de la provincia. En la casa familiar, todos de River. Lleva la pasión en la sangre y su sueño como futbolista siempre fue ponerse la banda roja en el pecho, algo que pudo cumplir luego de consagrarse en Godoy Cruz y Estudiantes de la Plata y de su paso europeo por Benfica y Valencia.

Al Enzo que jugaba a la pelota desde los 5 años en el club Petroleros de El Bermejo no le sobraba nada. En su casa, por el contrario, se vivía el día a día. Cuando Oscar tenía trabajo las cosas se hacían un poco más fáciles, y cuando no, había que ponerle el pecho a la adversidad y remarla. Como ese tiempo en que la familia vivió en un garage porque no había plata para pagar un alquiler.

“No fue fácil. Estábamos tres meses en una casa, cuatro meses en otra, éramos nómades. Se terminaba la plata para el alquiler, entonces mi viejo hablaba con algún conocido y le pedía que lo aguantara un tiempo hasta que consiguiera trabajo. Mi viejo era albañil y viste cómo son esos trabajos, ¿no? Una semana tenés, otra no. Una vez le dieron una obra grande en un barrio, y ahí vivimos en una buena casa, pero en cuanto terminó la obra, afuera. En una época vivimos en un garage, con los colchones, la mesa, la garrafa para cocinar. Para bañarnos le teníamos que pedir el baño a la gente que vivía en la casa”, contó el actual ídolo de River en una entrevista que brindó al diario La Nación hace unos años.

Cuando las cosas se ponían muy bravas, su mamá se iba a la pieza para no cenar. No había para todos. Enzo era el más grande de los hermanos y se daba cuenta lo que pasaba: “Lo tengo todo muy grabado en la cabeza. Quizá mis hermanos al ser más chicos no se daban cuenta tanto. Yo vi cuando mi viejo fue a vender la alianza de casamiento para comprar comida o recuerdo haber ido a buscar a mi vieja a su habitación para que viniera a comer con nosotros, y que me contestara que no tenía hambre, o cualquier otra excusa, para no sacarnos comida a nosotros. Por ahí pasaban los cumpleaños y no los podíamos festejar. Cerca de casa había una panadería: íbamos sin vergüenza a pedir que nos dieran lo que sobraba para tener algo más sobre la mesa”.

Para su mamá, Miriam, había una regla que se debía respetar: hacer los deberes que traía de la Escuela Antártida Argentina, merendar, y recién después ir a jugar con una pelota en los pies. Eso fue así hasta que Enzo cumplió 16 años y debutó en la Primera de Deportivo Maipú. Entonces tomó una decisión y la puso sobre la mesa: quería dedicarse al fútbol porque sabía que podía llegar, ganar plata y ayudar que la familia tuviera un mejor futuro. Por eso dejó la escuela y le dedicó todo su tiempo a entrenar. Cuando el Gato Oldrá lo seleccionó de un selectivo de chicos de la región y se lo llevó a Godoy Cruz, el club más grande de Mendoza, sintió que no se había equivocado.

Estudiantes de la Plata lo invitó a formar parte de su equipo a partir del segundo semestre de 2007. En dicho equipo fue finalista de la Copa Sudamericana 2008 y campeón de la Copa Libertadores 2009.

Después de esa temporada con Estudiantes de La Plata, su pase fue comprado por SL Benfica, participando un semestre en Primera División de Portugal, y regresando a préstamo por cinco meses a Estudiantes de Argentina, a partir de febrero de 2010.

En la temporada 2012-13 desde su vuelta a Portugal arrancaría en el banco los primeros partidos ingresando en los segundos tiempos, al poco tiempo, Pérez pasó a convertirse en mediocampista central, asociándose con Nemanja Matić, y asumiendo un rol central comandando el equipo.

Siendo parte vital de la campaña por el título de la Liga de Portugal, Copa de la Liga y la Copa de Portugal, ganó todo lo posible en Portugal y la segunda final de la Europa League consecutiva en lo que sería derrota del club a manos del Sevilla FC, aunque él no estuvo presente ya que debía cumplir una fecha de suspensión por acumulación de tarjetas amarillas. Su performance como pilar del equipo atrajo el interés de otros clubes muy importantes de Europa y Jorge Jesús nombró a Pérez el jugador más difícil de reemplazar y el cerebro del equipo.

El 6 de julio de 2014, ganó el premio al Mejor Jugador del Año con el SL Benfica por su rendimiento.

El 29 de diciembre de 2014, el Valencia CF confirmó la contratación del mediocampista argentino a cambio de 25 millones de euros al SL Benfica. Llega al club español para jugar la segunda mitad de la temporada 2014/15, con las aspiraciones valencianistas a regresar a competir en la UEFA Champions League.

El 4 de enero de 2015 hizo su debut con el equipo, como titular, en la victoria del Valencia CF por 2-1 frente al Real Madrid en Mestalla, Su debut seria de la mejor manera .​ Se hizo inmediatamente con un puesto en el once titular de Nuno Espírito Santo, pero una inoportuna lesión le dejó fuera del equipo durante cinco encuentros consecutivos. Luego regresó y tuvo minutos para completar la gran campaña 2014/15 que hizo el equipo clasificando para Liga de Campeones.

El 29 de junio de 2017 se hizo oficial su traspaso a River Plate, cumpliendo así un sueño del futbolista y rechazando salir a cualquier otro club. En enero de 2021 Pérez rechazó un contrato por 3 millones de dólares imposible de igualar por River en época de Pandemia ofrecido por el Trabzonspor de Turquía, para seguir jugando en River. ​

El pasado 19 de mayo de 2021 debido a la pandemia de Covid 19, todos los arqueros convocados para la Copa Libertadores fueron afectados y aislados, con lo cual el puesto quedó vacante. Para el encuentro contra Independiente Santa Fe, Enzo Pérez asumió el riesgo de participar como arquero incluso arrastrando una distensión en el isquiotibial derecho, y arriesgándose a empeorar la lesión. ​ Eso le ganó la admiración de sus compañeros, de la afición y de la dirigencia, Finalmente, River venció a Santa Fe por 2 a 1.