El actual fracaso de la política minera de Mendoza: una cabeza «sin cabeza» que destrata a los inversores extranjeros

Actualidad Mendoza

La aparición de la pandemia agravó la crisis económica en la provincia de Mendoza. Resulta imperativo y necesario enfocarnos en la post-pandemia, teniendo como premisa reducir el problema de la pobreza, pero también será necesario implementar políticas a largo plazo.

Para salir adelante se necesitan políticas públicas que mejoren nuestra competitividad. La provincia de Mendoza se encuentra estancada en un debate absurdo entre pro-mineros y ambientalistas, pero la realidad golpea a ambos grupos, dejando en evidencia la impericia de la clase política.

La falta de políticas públicas, llevaron a un sector a perder la identidad, el respeto, y el valor de lo que genera la actividad minera en el mundo. Para ser más prácticos, los invitamos a visitar la Dirección de Minería, un organismo que hoy es intrascendente.

El gobierno de Mendoza, está en deuda con su gente, en casi cinco años no ha sabido comunicar a la sociedad, en que consiste la Minería. Comunicar no es solo llevar a cabo una “Espacio de Dialogo Minería para un Desarrollo Sustentable” un espacio cuyo resultado en la práctica fue nulo.

La provincia de Mendoza requiere de un debate serio y urgente, con la presencia de nuevos actores, y una oposición responsable, para poder diseñar una provincia donde la ampliación de la matriz productiva sea acorde a los estándares establecidos a nivel mundial.

Lo que sucedió en diciembre del año pasado, al tratarse la modificación de la ley 7722 es la muestra cabal de la falta de coherencia y de liderazgo en la política mendocina y del escaso conocimiento que tienen los legisladores sobre la importancia y la relevancia que tiene la Minería en la sociedad. Debemos reflexionar y analizar que se hizo mal a la hora de hablar y comunicar sobre de Minería.

Durante años, la clase política azotó al sector minero, cuyo error es no haber comunicado con claridad los conceptos de la minería. Ese error tiene su correlato en el sector empresarial, principalmente en quienes encabezan las principales representación del sector minero en las diversas Cámaras Empresariales de Mendoza.

Resulta curioso que siendo la Minera San Jorge uno de los principales interesados en invertir en la provincia, nadie haya sentado a los inversores en la mesa para escuchar de que se trata el Proyecto.

Se presentaron una gran cantidad de notas en la mesa de entrada de la gobernación, notas que nunca tuvieron una respuesta formal, pero sin embargo la clase política habla de inversores cuando el destrato hacia los inversores que quieren invertir en Mendoza, es descomunal y vergonzosa.

Seamos claro, no hay política minera ni la hubo, aun cuando existan actores que trabajan día y noche para que en la provincia se pueda desarrollar una minería sustentable.

Sin embargo, todos los esfuerzos son insuficientes, como será insuficiente una Empresa Minera Estatal, no puede coexistir una Empresa Minera Estatal, cuando la Dirección de Minería es el reflejo de la desidia, la desidia y el reflejo de la falta de políticas públicas, cuyos responsables hoy siguen gozando de una pasantía rentada, fruto de su improductividad como funcionarios públicos.

Los mendocinos en su mayoría, no se animan a criticar a quienes son los verdaderos responsables de que en la provincia cuyana se acreciente la tasa de desempleo.

En Mendoza es indispensable el diseño de un Plan Estratégico Minero que siente las bases para un razonable desarrollo de la actividad, donde repensar la matriz es imprescindible para cimentar bases sólidas que permitan futuras inversiones.

Este plan debe contener los presupuestos de sustentabilidad, desarrollo económico con cuidado del medio ambiente y el respeto de las realidades sociales existentes en el lugar del proyecto.

Pero no habrá posibilidades de atraer inversiones genuinas que nos ayuden a dar valor a nuestro potencial geológico, hasta tanto y en cuando coexista una clase política incapaz de comunicar y llevar a cabo una política minera acorde a los estándares a nivel mundial.

Los representantes del sector minero en la provincia de Mendoza, deberán comprender que si quieren llevar a cabo la actividad, deberán fomentar una agenda de trabajo sectorial con ejes bien marcados por ej:

  • 1) Un riguroso control ambiental.
  • 2) Un plan de inversiones.
  • 3) Priorizar el compre local con la transparencia adecuada, para fortalecer a las pymes.
  • 4) Invertir en Formación para calificar y cualificar al personal.
  • 5) Es necesario reformular la comunicación de un sector denostado que debe invertir recursos, procurando una clara comunicación de la Minería.
  • 6) Apelar a la transparencia, y solicitar al Subsecretario de Energía y Minería, como al Director de Minería, para que expliquen a la sociedad si se ha cumplido o no, con una gestión acorde a lo que requiere el sector.
  • 7) Convocar a un diálogo abierto y plural a los representantes del sector ambiental, para trabajar en conjunto en una política ambiental seria y responsable.
  • 8) Ampliar la «mesa minera» incorporando a pymes, profesionales independientes, representantes de organizaciones civiles, etc.

Por su parte el gobierno de Rodolfo Suarez debería pensar en una estrategia que permita lograr que la economía sea rentable y no de subsistencia, con una reforma tributaria para favorecer a la producción y reducir la burocracia estatal, no sólo para promover inversiones, sino para fortalecer a las grandes, medianas y pequeñas empresas.

La post-pandemia es un interrogante a resolver en la provincia de Mendoza, el rol del oficialismo y la oposición será fundamental para poder articular políticas públicas que le permitan a la provincia de Mendoza salir de esta crisis.

Pero para realizar grandes transformaciones, se requiere fortaleza, liderazgo, coherencia y prudencia en la palabra, todo lo contrario a lo sucedido en diciembre del 2019.

Hoy, es inviable la reforma de la Ley 7722, es necesario comenzar un debate a largo plazo que consista en comunicar con “veracidad” los pro y los contra de una actividad tan loable como la Minería.

Es necesario reformular la matriz productiva de una provincia devastada, desgastada y sin un plan económico a largo plazo, es muy probable que sigamos siendo pobres, y los responsables de que esto suceda continuarán ocupando cargos públicos, jugando al gato y al ratón.