Bien Cuyano reproduce a continuación la carta enviada al dirigente del FIT-PTS y candidato a presidente, Nicolás Del Caño, por parte del Comité Regional Mendoza del Partido Obrero, a cargo de la diputada nacional Soledad Sosa y diputado provincial Héctor Fresina.
Compañeros:
En pocas semanas se cumplirá el primer año de gobierno de Alfredo Cornejo y la alianza Cambia Mendoza, que podemos resumir en despidos y un monumental endeudamiento de la provincia. El nuevo régimen de gobierno, que pretenden consolidar los radicales en nuestra provincia, tiene como línea matriz recomponer la tasa de ganancia capitalista, lógicamente, a costa de una enorme confiscación al bolsillo del trabajador. También recortar el gasto estatal en educación, salud y asistencia social entregando los sectores rentables a grupos capitalistas. Es decir que el nuevo gobierno que ganó prometiendo estabilidad y ordenar el descalabro financiero, lo está haciendo en función de los grupos concentrados de la provincia.
El presupuesto 2017 presentado por el ejecutivo es una declaración de guerra contra el pueblo trabajador y un “festival” de beneficios al capital. Mientras aumenta considerablemente los impuestos al automotor y la vivienda, se reduce el tributo por ingresos brutos a las principales empresas. Mientras las escuelas se caen, los docentes van enfermos a trabajar para no perder el “ítem aula” y los niveles de ausentismo de los niños trepan escandalosamente, Cornejo premia con más de 2 mil millones de pesos a la educación privada. El aumento de presupuesto para los hospitales no alcanza a cubrir la marcha de la inflación, pero el de “seguridad” supera el 60% con la clara intencionalidad de reforzar el estado policial y militarizar las barriadas humildes, que a pesar de los millones invertidos no han revertido el acelerado ascenso de los femicidios, violaciones y violencia a las mujeres.
Es evidente la falta de personal en hospitales, escuelas, grupos de acompañamiento familiar, centros de salud, Dinaf y demás reparticiones estatales. No obstante Cornejo se jacta de haber eliminado 4500 puestos de trabajo y pretende que sean 1500 más. Esto no solo habla de su política de ajuste, sino también de las condiciones precarias en las que desarrollaban su actividad los trabajadores estatales incorporados durante el régimen Kirchnerista de Paco Pérez. Justamente el FpV ha sido un importante puntal en la aplicación de esta política de ajuste.
La oposición trucha.
El FpV desarrolló una política de colaboración con Cambiemos. De “resistir con aguante” pasaron a ser socios menores del ajuste. En la legislatura acompañaron la declaración de emergencias en seguridad y fiscal, que no es otra cosa que otorgar superpoderes para reforzar la presión impositiva sobre el pueblo trabajador y establecer una política de mano dura contra los ladrones de gallinas y los luchadores populares, mientras los que fundieron los bancos provinciales y endeudaron Mendoza a costa del pueblo siguen en sus casas de barrios privados.
El FpV fue vital en la aprobación del endeudamiento masivo y serial de Cornejo, que llevó a aumentar en más del 65% la deuda total acumulada al final de la gobernación de Paco Pérez. También acompañó la violación de las paritarias más importantes como la de Salud, votando el decreto que establecía un aumento miserable, rechazado por los gremios mayoritarios.
El FpV ha sido una oposición trucha al gobierno de cambiemos, por la sencilla razón de que comparten el mismo programa de salida a la crisis a favor del capital, en desmedro del trabajo.
Reforcemos una oposición obrera y socialista.
En este cuadro político el Frente de Izquierda tiene la responsabilidad y la oportunidad de consolidarse como la principal fuerza de oposición política al ajuste y los partidos que lo sostienen.
Durante todo el año hemos protagonizado una férrea defensa de los intereses obreros y populares desde las posiciones parlamentarias, sindicales, estudiantiles y barriales. Sobre esta base es crucial reforzar la perspectiva política independiente abierta por el Frente de Izquierda y los Trabajadores, enfrentando al gobierno de los ajustadores y a la oposición trucha del FpV, que pretende lavarse la cara de su responsabilidad como gobierno hasta hace algunos meses nomas, y como ejecutor del ajuste en los Municipios que gobierna.
Sobre estas consideraciones les proponemos la realización de un acto Mendocino para la primera semana de Noviembre, donde nuestros principales referentes desarrollen las posiciones de rechazo de la izquierda al gobierno del ajuste, a las privatizaciones de sectores enteros de la salud y la educación, el rechazo a descargar la crisis sobre los trabajadores en función de garantizarles la rentabilidad a los patrones, y desenvuelvan un programa un programa obrero y socialista de salida a la crisis que atraviesa nuestro país y la provincia.
Este acto también será un fuerte respaldo a los trabajadores que están en lucha como los compañeros de DINAF y el ex Cose, también la de los municipales de Guaymallen y Santa Rosa que enfrentan el intento de despidos masivos y el vaciamiento de los sectores operativos y los obreros de Tarcol que ocuparon la planta en defensa de sus salarios y los puestos de trabajo.
Sin ningún lugar a dudas potenciará y reforzará la organización de la lucha contra la violencia hacia las mujeres trabajadoras y los femicidios, en contraposición con la demagogia de los bloques patronales, en particular del FpV que pretende lavarse la cara impulsando la declaración de emergencia en violencia de género. Miles de compañeras ya la han declarado movilizándose masivamente en varias oportunidades y reuniendo a deliberar más de 70 compañeras en el último ENM de Rosario.
La realización de este acto reforzará el agrupamiento político de quienes quieren enfrentar el ajuste y la tregua dictada por la burocracia sindical y la burocracia piquetera y potenciará enormemente la movilización al acto central del FIT en Atlanta el 19 de Noviembre.
Soledad Sosa y Héctor Fresina, por el comité regional Mendoza del Partido Obrero.
