Los cooperativistas vitivinícolas piden un Ley que proteja e impulse a las economías regionales: «No puede medirse a todas bajo las características de la Pampa Húmeda», afirma Eduardo Sancho

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El pasado martes 18 en el Senado de la Nación se presentó ante los legisladores el proyecto de ley de Economías Regionales que propone el cooperativismo nacional y al cual ACOVI adhiere desde el sector vitivinícola. La convocatoria  fue realizada por las Comisiones de Economías Regionales, Economía Social, Micro Pequeña y Mediana Empresa, que preside la senadora nacional Cristina Fiore Viñuales (Salta), y la Comisión de Agricultura, Ganadería y Pesca que preside el senador Alfredo de Angeli (Entre Ríos). Carlos Iannizzotto, presidente de CONINAGRO y directivo de ACOVI, presentó el trabajo fruto de varias giras por zonas productivas del país.

Carlos Iannizzotto, presidente de CONINAGRO y directivo de ACOVI, señaló que la expulsión de los productores es “cada vez mayor” y que se tiene que buscar el fortalecimiento del mercado interno y externo. Asimismo, expresó la preocupación con respecto al desfinanciamiento de organismos tales como el SENASA.

Por su parte, el presidente de FECOVITA y de ACOVI, Eduardo Sancho, defendió la necesidad de contar con una ley que proteja e impulse a los sectores productivos del interior del país. El referente vitivinícola destacó que no puede medirse a todas bajo las características de la Pampa Húmeda y que debe cuidarse a los pequeños productores.

“Creo que es muy importante este proyecto presentado porque da un marco general con medidas bien concretas para la Economías Regionales. Por ahora no hay nada parecido. Con la fuerza que tiene la Pampa Húmeda dentro del país se termina haciendo una política agraria general más enfocada en la pampa que en todas las otras regiones”, comentó el dirigente en diálogo con Radio Nihuil.

Tal como explicó Sancho, el proyecto prevee una política especial para las economías regionales abarcando temas impositivos, financieros, crediticios, de infraestructura y mucho más, fruto de un largo trabajo. “Ya está terminado el proyecto. Carlos Iannizzotto, presidente de CONINAGRO (y directivo de ACOVI),  lo presentó en el Congreso de Cooperativismo Agroindustrial. Ahora hay que trabajar políticamente para que se convierta en ley”, apuntó.

Si bien el proyecto está abierto a modificaciones, estos son algunos de sus principales puntos:

  • Crear la condición de ERPYME, Pequeñas y Medianas Empresas de la Economía Regional, para las empresas PYME, cuya facturación deberá depender como mínimo en un 50 por ciento de la producción, industrialización o comercialización del producto de la economía regional al cual pertenece.
  • Crear el Foro Ejecutivo de Economías Regionales, en el ámbito del Consejo Federal de la Producción, y cuyo objeto será promover y velar por las acciones tendientes al desarrollo, como crear líneas de trabajo en común con todas las autoridades provinciales y nacionales de la producción. Estará compuesto por un representante de cada Núcleo Regional.
  • Crear un bono fiscal de libre disponibilidad “cuando hay crédito que no le da utilidad al productor”. También busca promover la corresponsabilidad gremial.
  • Creación de las Cooperativas de Crédito, juntos a otros modelos asociativos y productivos rurales, complementadas con Sociedades de Garantías Recíprocas (SGR).  La meta es convertir productores en sujetos de crédito.
  • Creación de un Programa Anticíclico de las Economías Regionales. Dada la volatilidad de la economía argentina, es necesario generar un fondo anticíclico para poder hacer frente a contingencias climáticas, de compensación logística, fitosanitarias y/o financieras.
  • Crear un Fondo de Economías Regionales de casi 1.200 millones de pesos, modificando la actual Tasa de Estadística. En función de las proyecciones para 2019 y de acuerdo al tipo de cambio, se calcula que serviría para dotar al INTA con $1.200 millones para Programas Regionales de Valor Agregado y $1500 millones para Cancillería para promoción de exportaciones.
  • Crear el Fondo Nacional de Desarrollo Productivo (FONDEP), para destinar sus recursos a proyectos que generen valor agregado o contribuyan al fortalecimiento de las cadenas de valor de las economías regionales.
  • Con los actuales fondos capitalizados por el BICE, se podrían articular con el Banco Nación un Plan de Accesos a Mercados, y así financiar actividades exportadoras, pre y post créditos de exportaciones y seguros de exportación.
  • Se impone en el corto plazo diseñar un Plan Nacional de Conectividad Regional física y no física, lo que permitirá desarrollar el canal exportador para las distintas regiones del país.
  • La creación de un PROCREAR Rural, para contribuir a la escasez de vivienda rural.