El escenario financiero de los hogares argentinos muestra un deterioro severo y sostenido durante la presidencia de Javier Milei. Según datos oficiales del Banco Central (BCRA) analizados por la socióloga e investigadora Violeta Carrera Pereyra, del Instituto Argentina Grande, más de tres millones de personas se encuentran en la categoría de «deudores irrecuperables», enfrentando atrasos de un año o más en el pago de sus obligaciones.
En diálogo con Ahora Noticias, por SRT Media, la especialista precisó que el fenómeno del sobreendeudamiento arrastra un crecimiento ininterrumpido desde hace más de un año y medio. «Hace 19 meses que viene creciendo la morosidad, pero no crece en todos lados por igual. Entre las personas que tienen entre 18 y 29 años, uno de cada cuatro deudores es irrecuperable. Es un número que no se ve en ningún otro grupo etario y es realmente preocupante», advirtió la investigadora.

De acuerdo con el informe, la cantidad de jóvenes en esta situación crítica se disparó un 85% en el último año, alcanzando a un universo de 815 mil personas de esa franja etaria atrapadas en el sistema financiero.
Montos bajos y crédito para el consumo diario

Un dato central de la investigación revela que la morosidad extrema está vinculada a consumos esenciales para la supervivencia cotidiana. Carrera Pereyra remarcó que se trata de obligados con líneas de crédito muy pequeñas: «La mitad de los deudores irrecuperables adeuda hasta 309 mil pesos. Son deudas de subsistencia: no son para comprar un auto o un crédito hipotecario, son para pagar tarifas de luz y gas, servicios públicos, expensas o incluso para llenar el changuito».
La especialista aclaró que los datos oficiales abarcan tanto tarjetas de crédito y préstamos bancarios como créditos de billeteras virtuales y el financiamiento propio de cadenas comercializadoras de artículos para el hogar. En este último rubro, la morosidad alcanza niveles récord. «En las casas de electrodomésticos, uno de cada dos pesos que se prestaron no se devuelve a tiempo; la morosidad allí llega al 50%», detalló.
Desempleo y pirámide laboral invertida

Al analizar las causas de este fenómeno en el segmento juvenil, la investigadora vinculó el sobreendeudamiento con la falta de oportunidades en el mercado de trabajo, donde el desempleo alcanza el 16% según el INDEC. Esta situación genera un creciente proceso de desaliento. «Hay menos ocupados y menos gente buscando empleo. Muchos jóvenes, ante las altas tasas de desocupación y los bajos salarios, ni siquiera salen a buscar trabajo», explicó.
Esta dinámica está provocando lo que la investigadora definió como una «inversión de la pirámide» en el mapa social y laboral de Argentina. «Está bajando la tasa de actividad laboral entre los jóvenes y a la vez está subiendo entre las personas de 66 años o más. Los jóvenes no encuentran trabajo y dejan de buscarlo, mientras que los jubilados, como no les alcanza el haber mensual, tienen que salir a trabajar», concluyó Carrera Pereyra.
Con diversos grados de magnitud, sin dudas, el problema abarca a todo el país y atraviesa a distintos sectores sociales y etarios. Mientras la oposición reclama que Milei enfrente la situación como una consecuencia directa del ajuste y de la desregulación que impone su plan económico, el Gobierno ultraderechista plantea que la solución debe surgir del mercado. “Es un problema entre privados”, han dicho y reiterado el presidente y su ministro de Economía, Luis Caputo.
La especulación de Mercado Libre

Mercado Libre enfrenta una denuncia por usura, con tasas que llegan al 1375% anual. El exlegislador del Frente de Izquierda – Partido Obrero, Gabriel Solano, acusa a la plataforma de aprovecharse de quienes necesitan crédito urgente. En Brasil, por ejemplo, las tasas son 21 veces menores, lo que evidencia una gran disparidad regional.
La denuncia se basa en el artículo 175 bis del Código Penal, que sanciona el aprovechamiento de la necesidad o inexperiencia de las personas. Solano sostiene que Mercado Pago explota a trabajadores que no pueden acceder a créditos bancarios, cobrando intereses desproporcionados.
El negocio financiero de Mercado Libre representa el 64,3% de su facturación en Argentina, superando ampliamente al comercio electrónico. Esto muestra el peso del sector financiero en la estrategia de la compañía, que ha recibido $68 mil millones en subsidios estatales en seis meses.
Cabe destacar que la actual práctica crediticia y de intermediación de Mercado Libre —especialmente a través de su división Mercado Pago— se ha convertido en un mecanismo de usura institucionalizada bajo el disfraz de la inclusión financiera.
Al amparo de la desregulación de las plataformas de tecnología financiera (fintech), la empresa impone tasas de interés anuales que con frecuencia triplican la inflación y superan los límites del sistema bancario tradicional, asfixiando económicamente a los sectores más vulnerables y no bancarizados que dependen de sus microcréditos.

Esta explotación se agrava al integrarse verticalmente con su plataforma de comercio electrónico, donde los pequeños vendedores se ven obligados a aceptar comisiones abusivas por cobro y adelanto de dinero para mantener su visibilidad en el ecosistema.
De este modo, Mercado Libre ha transitado de ser una herramienta de democratización comercial a un gigante financiero depredador que extrae la liquidez de sus usuarios, perpetuando un ciclo de endeudamiento y dependencia digital del cual es casi imposible escapar.
El presidente Javier Milei se enfrenta al desafío de conciliar su doctrina de libre mercado con la necesidad de frenar los abusos de posición dominante ejercidos por gigantes como Mercado Libre y otros intermediarios financieros.

Desde una óptica estrictamente liberal, la intervención estatal a través de controles de precios o topes a las tasas de interés resulta inviable por distorsionar el sistema productivo; por ello, la estrategia oficial debería volcarse de manera agresiva hacia la desregulación total y el fomento de la competencia.
El Poder Ejecutivo tendría que eliminar las barreras burocráticas y fiscales que hoy impiden el desembarco de nuevos competidores internacionales en el sector de las plataformas de pago y comercio electrónico, rompiendo así el monopolio de hecho que asfixia a los usuarios.
Solo mediante un escenario de competencia feroz, donde los consumidores dispongan de múltiples alternativas reales, se forzará la caída natural de los costos financieros y las comisiones abusivas, transformando el actual ecosistema corporativo cerrado en un mercado verdaderamente libre, transparente y beneficioso para los ciudadanos.
La mirada de la Iglesia frente a la Usura

En su momento, el Papa Francisco había advertido a los que ostentan el poder económico y financiero que «la usura es un pecado grave» porque «mata la vida, pisotea la dignidad de las personas, es vehículo de corrupción e impide el bien común».
Por ello, invitó a las autoridades de los países a que tomen las medidas pertinentes para evitar estos comportamientos que, al igual que otras actitudes corruptas e inmorales en el ámbito de la economía, se encuentran detrás de las graves crisis económicas y financieras que atenazan el mundo.
«En la base de la crisis económica y financiera hay siempre una concepción de vida que pone en primer lugar el beneficio y no la persona. La dignidad humana, la ética, la solidaridad y el bien común deberían situarse siempre en el centro de las políticas económicas emprendidas por las instituciones públicas».
En la misma línea de pensamiento, el Papa León XIV, que está cerca de venir a la Argentina, ya venía condenando la usura, una práctica que es un pecado grave, a veces gravísimo, que habla de la corrupción del corazón de aquellos que sólo ven en el otro un “objeto de explotación”.

La usura puede definirse como el cobro desproporcionado por algún tipo de préstamo, algo que ha existido desde muy antiguo. Tradicionalmente, la Iglesia Católica enseñaba que el pecado de la usura era la acción de exigir cualquier beneficio o ganancia por el sólo préstamo, pero esta concepción ha evolucionado con el tiempo, no condenando actualmente la práctica general de prestar con interés, siempre y cuando sea moderado.
En su discurso, el Pontífice precisó que “el fenómeno de la usura evoca el tema de la corrupción del corazón humano. Es una historia dolorosa y antigua, ya atestiguada en la Biblia. De hecho, los profetas denunciaron la usura, junto con la explotación y toda forma de injusticia hacia los pobres”.
“¡Cuán lejos de Dios está la actitud de quienes oprimen a las personas hasta el punto de esclavizarlas! Es un pecado grave, a veces gravísimo, porque no puede reducirse a una simple contabilidad; la usura puede causar crisis en las familias, puede desgastar la mente y el corazón hasta el punto de inducir a pensar en el suicidio como la única salida”, dijo el Papa.
Jesús, Zaqueo y un camino para la conversión de los usureros
El Papa León se refirió luego al pasaje evangélico (Lucas 19:1-10) en el que Jesús se encuentra con Zaqueo, el jefe de los recaudadores de impuestos de Jericó, que “estaba acostumbrado al abuso, la opresión y el acoso. Era normal que alguien como él se aprovechara de su posición para explotar a la gente y lucrar saqueando a los más débiles”.
“Así que Jesús mismo busca a Zaqueo: lo llama y le dice que quiere quedarse en su casa. Y entonces sucede lo impensable: la generosidad de Jesús desplaza por completo a ese hombre y lo pone contra la pared. Al recobrar la cordura, Zaqueo se da cuenta de su error y decide pagar con intereses”, prosiguió León
“Nadie le pidió tanto, ni siquiera la Ley Mosaica. Pero lo cierto es que su encuentro con Cristo transformó su corazón, y entonces todo cambia. Solo la generosidad es tan eficaz como para revelarnos el sentido de nuestra humanidad”, subrayó.
Para concluir, el Papa destacó que “cuando prevalece el afán de lucro, los demás dejan de ser personas, dejan de tener rostro, son meros objetos de explotación; y así terminamos perdiéndonos a nosotros mismos y a nuestras propias almas. La conversión de quienes cometen usura es tan importante como nuestra cercanía a quienes la padecen”.
La pregunta es ¿Volverá hablar de las prácticas usureras del capitalismo salvaje en la Argentina y ante el presidente Javier Milei?
