Anabel criticó a la Justicia tras el sobreseimiento de Verdenelli por el caso Alan Villouta «El mensaje de la Justicia es perverso: si atropellás, no socorrés y/o te fugas, esperas 24 horas y zafas del test de alcoholemia, la sacas barata»

Actualidad Mendoza

La Justicia declaró prescripta la causa por la muerte de Alan Villouta, el joven de 21 años que fue atropellado en 2017 mientras cruzaba el Acceso Sur. Alejandro Verdenelli, quien había sido condenado en 2020 por homicidio culposo agravado, quedó finalmente sobreseído y la condena fue anulada.

El caso por la muerte de Alan Villouta, ocurrida en 2017, tuvo un nuevo y polémico capítulo en las últimas horas luego de que la Justicia declarara prescripta la causa y sobreseyera a Alejandro Verdenelli, quien había sido condenado por el hecho.

Villouta tenía 21 años cuando fue atropellado mientras cruzaba el Acceso Sur. Tres días después del siniestro, Verdenelli se presentó ante la Justicia y reconoció su participación en el incidente vial.

El 14 de abril de 2020, Verdenelli fue condenado a tres años de prisión en suspenso por homicidio culposo agravado. La condena tenía un plazo de prescripción de seis años, que vencía el 14 de abril de 2026.

A partir de esa situación, la defensa planteó que la condena ya había prescripto al momento de la notificación y solicitó el sobreseimiento de Verdenelli.

La Fiscalía y la querella se opusieron al planteo. Según argumentaron, el plazo debía considerarse finalizado el 13 de abril, cuando la Corte rechazó el último recurso de la defensa, por lo que la resolución habría dejado firme la situación judicial antes de que operara la prescripción.

No obstante, el mismo tribunal que había condenado a Verdenelli hizo lugar al planteo de la defensa. Los jueces consideraron que la notificación realizada cuatro días después del vencimiento impedía mantener vigente la condena.

De esta manera, la causa fue declarada prescripta, Verdenelli fue sobreseído y la condena de tres años de prisión en suspenso quedó anulada.

La bronca de Anabel

Ante el sobreseimiento de Verdenelli, quién salió al cruce fue la senadora nacional Anabel Fernández Sagasti que habló de una bipolar Justicia «para ricos» y otra «para pobres»… «El mensaje de la Justicia es perverso: si atropellas, no socorrés y/o te fugas, esperas 24 horas y zafas del test de alcoholemia, la sacas barata», expresó.

La senadora nacional por Mendoza recordó la reforma de los artículos 84 bis y 94 bis del Código Penal que impulsó en 2022 con el objetivo de endurecer las penas para quienes protagonizan hechos de tránsito graves.

Fernández Sagasti recordó que, tras un extenso debate, el proyecto obtuvo media sanción y planteó entre sus principales objetivos que la fuga luego de un siniestro vial sea considerada un delito inexcarcelable. «No más maniobras de impunidad», afirmó la senadora al defender la iniciativa.

Uno de los puntos centrales del proyecto es considerar la fuga como un agravante autónomo. Según explicó Fernández Sagasti, la normativa busca evitar que quien protagoniza un siniestro pueda beneficiarse del paso del tiempo para dificultar la realización de pericias fundamentales.

«Hoy, quien huye del lugar del hecho dilata el tiempo para evitar pericias clave como alcohol y drogas. Al entregarse al día siguiente, el sistema lo trata con benevolencia», cuestionó.

Penas más altas por fuga y falta de auxilio

Entre los ejes de la reforma mencionados por la senadora se encuentra el incremento de las penas para quienes se fugan o no socorren a las víctimas de un siniestro vial. La propuesta contempla una pena de 4 a 8 años de prisión, frente a la escala vigente de 3 a 6 años que Fernández Sagasti señaló en su publicación.

El proyecto también incorpora el concepto de «culpa grave», con el objetivo de sancionar conductas temerarias o irreflexivas al volante. Según explicó, esta figura busca que el riesgo provocado por una conducta extremadamente imprudente sea considerado penalmente, independientemente de que el responsable se haya fugado o permanecido en el lugar del hecho.

«El proyecto también agrava las penas para quienes conducen estando inhabilitados, cruzando en rojo o violando señales viales, con exceso significativo de velocidad», detalló.

«Huir es manipular a la Justicia»

Fernández Sagasti sostuvo que uno de los objetivos de la reforma es impedir que la fuga pueda convertirse en una estrategia para mejorar la situación procesal de quien protagonizó un siniestro. «La fuga tras un hecho de ese tipo deja de ser un ‘buen truco procesal’. Huir no es solo falta de empatía; es manipular a la Justicia», afirmó.

En la misma línea, señaló que la fuga puede entorpecer activamente la investigación, especialmente cuando impide realizar de manera inmediata pericias destinadas a determinar si el conductor estaba bajo los efectos del alcohol u otras sustancias.

«Darse a la fuga entorpece activamente la investigación. La ‘culpa grave’ le da a los jueces un marco objetivo para condenar la temeridad sin que el paso del tiempo», expresó la senadora.

En ese marco, la familia de Alan Villouta realizó este viernes una nueva manifestación por justicia en el Polo Judicial de Mendoza y también los recibió el gobernador de Mendoza, Alfredo Cornejo, en su despacho que expresó su preocupación.

Con información de Sitio Andino y Diario Mendoza