Argentino del Valle Larrabure, fue secuestrado y estuvo cautivo por 372 días en manos del ERP (Ejército Revolucionario del Pueblo), allá por el año 1975 en un gobierno democrático (María Estela Martínez de Perón), en la madrugada del 11 de agosto de 1974, fue llevado por la fuerza de la Fábrica de Pólvoras y Explosivos de Villa María, en la cual era subdirector, eso ocurrió durante la violenta toma de la unidad militar que fue escenario de cruentos enfrentamientos, los secuestradores pedían para su liberación el intercambio por partidarios del ERP detenidos.
Durante su cautiverio escribía cartas a la familia (esposa María Susana de San Martin y a sus dos hijos, Susana y Arturo), en las misivas podemos comprender el tamaño de patriota que dejaba un legado en cada palabra y en cada suspiro:
“Estar cautivo de estos ‘próceres’ es como estar atrapado en una telaraña, donde sustraídos del medio nos vemos impotentes para liberarnos, pero mantenemos la esperanza de una muerte»…. su muerte fue el 19 de agosto de 1975.

Argentino del Valle Larrabure nació un 6 de junio de 1932, provenía de una familia de clase media allí en la provincia de San Miguel de Tucumán, fue el menor de ocho hermanos y su formación fue en un colegio salesiano donde egresó con el mejor promedio, luego ingreso en el Colegio Militar de la Nación para egresar como subteniente en el arma de infantería, completó su formación como ingeniero militar en la Escuela Superior Técnica del Ejército, estuvo destinado primero en la Fábrica Militar de Tolueno Sintético en Campana, lugar donde se producía el combustible que utilizaba la fuerza, para luego ir a la Fábrica Militar de Pólvoras y Explosivos de Villa María, posteriormente fue enviado a Río de Janeiro para ampliar su formación lo que le valió ser distinguido.
Cartas de vida al futuro

Larrabure envió ocho cartas a su familia, en las que instaba a su esposa e hijos a permanecer unidos, despojarse de sentimientos de venganza y perdonar a sus captores. Los mensajes, que constan en las cartas enviadas desde su encierro, motivaron en los últimos años al obispo castrense, monseñor Santiago Olivera a promover el inicio de una causa de beatificación con el propósito de que el militar sea declarado mártir. Dicha instancia se encuentra en la etapa final de la fase diocesana y podría llegar a Roma antes de fin de año.
Una vela para el mártir Larraburre

«A mis hijos y ahijado especialmente, que no olviden mi mensaje, aún suceda lo peor, no deben odiar a nadie y devolver la bofetada poniendo la otra mejilla»
El término beato significa feliz (del latín beatus), o bienaventurado en sentido más amplio aludiendo a la creencia de que esa persona está ya gozando del paraíso. La consideración de beato constituye el tercer paso en el camino de la canonización, (La canonización es el acto mediante el cual la Iglesia católica, tanto en su rito oriental como en el occidental, declara como santa a una persona fallecida).
Los pasos por seguir son 4: primero: siervo de Dios; segundo: venerable; tercero: beato; y cuarto: Santo.

La beatificación solo puede darse en fieles que hayan fallecido con fama de santidad, y que esta sea constante y difundida en diversos lugares. Un proceso de beatificación puede realizarse por dos vías: por causa de virtudes heroicas, si el fiel vivió las virtudes cristianas en grado heroico, o de martirio si el fiel sufrió martirio por su fe, con recorridos procesales distintos en ambos casos.
También en estos días se exhibirá en diferentes lugares el documental: «El Vasco nos mira desde arriba» en referencia a su persona, la película fue producida por Atilia Producciones.
Los caminos del Señor son Insondables

El BienCuyano charló con Arturo Larraburre quien es su hijo y enarbola la llama que contiene la historia de su padre.
El largo camino emprendido lo llevo a compartir en mas de uno oportunidad palabras con Bergoglio o con El Papa Francisco quien siempre reconoció el martirio al cual fue sometido el coronel Larrabure (fue ascendido post/morten) le dijo:
“Seguí luchando yo conozco la historia y parece mentira que tengas que mendigar la historia”
También le dijo :“Larrabure, el Aldo Moro de la Argentina”
Nuestra historia tiene tantos mártires que no se debería olvidar a ninguno, los hombres que amamos la Patria tenemos la obligación de llevarlos adelante en nuestras vidas, tomando su ejemplo para dignificar los pasos.
A mi parecer vale destacar la frase dicha a su hijo que el nos deja como faro para presente y futuro:
“Aun el peor gobierno democrático es mejor que una dictadura”
Argentino del Valle Larrabure ruega por nosotros, amen.
Por Martín Orozco @ojosdvideo
