Demoledor estudio de los mendocinos en tiempos pintados de violeta: 7 de cada 10 no se fue de vacaciones y no creen que este año Milei mejore su situación económica

Actualidad Mendoza

Tras la renuncia de Marco Lavagna al Indec, el Gobierno de Javier Milei ratificó que no cambiará la canasta que se usa para medir la inflación a partir de este mes, tal como se había anticipado en octubre. El cambio podría llegar recién en el segundo semestre.

Más allá de la diferencia de los datos mensuales entre una metodología y otra, hay otras variables económicas atadas a la medición de la inflación. Entre ellas, datos sensibles como la medición de pobreza y la evolución de los salarios. Otro ejemplo es el ajuste de los créditos hipotecarios UVA, las jubilaciones o las bandas cambiarias entre las que se mueve el dólar.

Pero hay una clave en la distorsión de los números que brinda el actual Indec: su metodología y la canasta de consumo que utilizan ya no representan la medición de la realidad de los argentinos.

El Índice de Precios al Consumidor (IPC) actual se basa en la Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares (ENGHo) de 2004/2005, donde muchos de los hábitos de consumo han cambiado drásticamente con el correr de los tiempos. Por ejemplo, en 2005, el gasto en servicios digitales (Netflix, Spotify), internet de alta velocidad o aplicaciones de delivery era inexistente o marginal. Lo mismo sucede en el ámbito de comunicación interpersonal en donde este Indec analiza el gasto de consumo en teléfonos fijos de hogares, en un contexto actual donde ya casi no existe en los hábitos argentinos (todo el mundo utiliza telefonía celular). Es decir, este INDEC le da mucho peso a productos que quizás la gente ya no consume tanto y poco peso a servicios que hoy son esenciales y han subido mucho de precio. 

El consumo en Mendoza y el impacto de la inflación

Para acercarnos a los hábitos de consumo de los mendocinos y como afectan a la actual realidad económica en los tiempos de Javier Milei, la consultora dirigida por el lic. Rubén Zavi realizó un trabajo de campo en el tema socioeconómico con encuestas presenciales y CAWI (online), durante el 27 de enero al 3 de febrero de 2026, en base a 1126 casos efectivos distribuidos en el Gran Mendoza.

«La comparación entre los datos oficiales del INDEC y los resultados de la encuesta realizada en Mendoza permite observar con claridad una brecha cada vez más relevante entre la inflación medida y la inflación vivida. Mientras los indicadores nacionales muestran una desaceleración sostenida del Índice de Precios al Consumidor, la percepción social continúa reflejando un impacto significativo en la economía cotidiana de los hogares», sostiene Zavi en base a su trabajo.

El director de la consultora RZ agrega «Según el INDEC, en diciembre de 2025 la inflación mensual fue del 2,8% y la variación interanual alcanzó el 31,5%, consolidando una tendencia de desaceleración respecto de años anteriores. Sin embargo, la encuesta revela que el 65% de los mendocinos considera que la inflación impactó mucho o bastante en su economía personal en los últimos 30 días, un dato que evidencia que la baja de la inflación aún no se traduce en alivio perceptible. Esta distancia se explica, en gran medida, por la composición del aumento de precios».

Los datos de RZ Consultora son más que elocuentes: el 65% de los mendocinos aseguran que la inflación impactó «mucho» o «bastante» en su economía personal.

Muchos mendocinos modificaron sus hábitos de consumo por la caída del poder adquisitivo, priorizando necesidades básicas, reduciendo gastos en segundas marcas, y disminuyendo compras en ropa y restaurantes. Esta tendencia implica una caída en el consumo masivo, con un cambio hacia comercios de proximidad. Zavi resalta en su trabajo que el 53% de los mendocinos considera que «vivienda y servicios» fue el rubro que más aumentó con la inflación y más los afectó.

«El INDEC identifica a Transporte (4,0%) y a Vivienda y servicios (3,4%) como los rubros con mayores subas mensuales, junto con una fuerte incidencia de Alimentos y bebidas no alcohólicas. La encuesta confirma esta dinámica desde la percepción ciudadana: más de la mitad de los encuestados (52,97%) señala a vivienda y servicios como el rubro que más aumentó y más los afectó, seguido por transporte (11,44%) y comunicaciones (10,17%).» expresa.

Los datos muestran que la ciudadanía ajusta sus patrones de compra —menos stockeo, más búsqueda de precio, mayor presencia de productos importados y un uso creciente de billeteras digitales—, y ese reacomodamiento, por ahora, no consigue traducirse en un consumo plenamente recuperado. En tanto, Zavi demuestra que 7 de cada 10 mendocinos no ven con esperanzas que las promesas de Milei de mejorar la situación económica de los argentinos se concrete en este año.

El trabajo mendocino aclara «Desde una perspectiva política y comunicacional, este punto es central. Los aumentos se concentran en gastos rígidos, regulados y no postergables, como alquileres, tarifas y transporte, lo que genera una sensación de asfixia económica aun en contextos de inflación decreciente. En otras palabras, la inflación baja en promedio, pero sigue golpeando donde más duele».

Otro de los cambios más marcados es la disminución en el consumo de carne, con familias que optan por cortes más económicos o directamente reducen su presencia en la mesa. Además, se generaliza el reemplazo de primeras marcas por alternativas más baratas, tanto en alimentos como en productos de limpieza y cuidado personal

«El impacto de esta dinámica se observa también en los hábitos de consumo. La encuesta muestra un comportamiento marcadamente defensivo: reducción de salidas recreativas, postergación de viajes y cautela frente a la compra de bienes durables, incluso ante eventuales bajas de precios. Esto coincide con un escenario donde el INDEC registra subas moderadas, pero la ciudadanía prioriza preservar ingresos ante la incertidumbre. En síntesis, los datos oficiales y la encuesta no se contradicen, sino que describen dos dimensiones del mismo fenómeno», destaca.

La situación económica, además, modificó las condiciones de cómo se vacaciona, los pocos mendocinos que lo hicieron (7 de cada 10). Lejos de la planificación y las quincenas, la mayoría de los turistas optaron por escapadas puntuales, gasolero y de pocos días.

«El INDEC muestra una inflación en proceso de desaceleración; la encuesta revela una sociedad que todavía no percibe ese cambio en su vida diaria. Para la gestión pública y la comunicación política, el desafío es claro: la estabilidad macroeconómica necesita traducirse en mejoras concretas en los gastos básicos del hogar para que el cambio sea socialmente validado», concluye en su análisis el lic. Zavi.