Como había prometido, este miércoles el presidente Javier Milei vetó la Ley de Financiamiento Universitario sancionada días atrás por el Congreso de la Nación. Horas después, el Ejecutivo también publicó el rechazo a la Ley de Emergencia Pediátrica, que garantizaba más fondos para el Hospital Garrahan.
En el caso del financiamiento para las universidades, el Gobierno argumentó que la medida «incrementa de manera desproporcionada el gasto público sin que existan recursos suficientes para solventarlo» y reiteró que el proyecto no detalla las fuentes de financiamiento de la ampliación de fondos para las casas de estudio.

Como informó el Ejecutivo en el escrito de nueve páginas donde promulgó el veto, los fondos para las universidades “incrementan de manera desproporcionada el gasto público sin que existan recursos suficientes para solventarlo”, lo que genera «un desequilibrio fiscal que mina la estabilidad macroeconómica» y acarrea «perjuicios concretos para la población, especialmente para los sectores más vulnerables».

Además, el Gobierno alegó que la ampliación demandaría un desembolso total de $1.069.644 millones para el Presupuesto 2025 e insistió con la idea de que el gasto «no tiene respaldo real» y por ende debería financiarse “con emisión monetaria”. Tras ello, volvió a mencionar que «la fuente de financiamiento prevista es manifiestamente insuficiente» para cubrir los montos que exige la normativa.
En el Congreso, la oposición ya se prepara para dar la lucha y voltear la derogación, tal como ocurrió, por primera vez en 20 años, con la Ley de Discapacidad la semana pasada. Por el momento, los legisladores esperan convocar a una sesión especial el miércoles próximo para comenzar a diseñar la estrategia parlamentaria.
En el caso de la Emergencia Pediátrica, el argumento fue similar y podría resumirse en “no hay plata”.

La normativa que había sido sancionada por unanimidad en el Congreso de la Nación el 21 de agosto pasado, con el objetivo de destinar recursos para reforzar la atención en hospitales y centros de salud pediátricos de todo el país.
En concreto, la iniciativa buscaba aumentar el financiamiento de los hospitales pediátricos, como el Garrahan, y asignar partidas especiales para la compra de insumos, equipamiento médico, además de permitir una recomposición salarial del personal de salud especializado en pediatría, un sector gravemente afectado por la crisis y el éxodo de profesionales.
Sin embargo, para la administración libertaria la ley no contaba con el «sostén presupuestario necesario» y, por ende, su implementación “afectaría el equilibrio fiscal”.

En ese contexto, quién está en aprietos es el propio Alfredo Cornejo, gran impulsor de la alianza de Cambia Mendoza con La Libertad Avanza, que producto de las últimas acciones del gobierno nacional de ir en contra de la universidad y la salud pública, entra en contradicciones a las bases del radicalismo y del propio movimiento estudiantil Franja Morada.
En tanto, el intendente de la Ciudad de Mendoza, Ulpiano Suarez, publicó en su cuenta de X un comunicado criticando la medida presidencial y ratificando su apoyo a la Ley de Financiamiento Universitario.

«Gobernar es escuchar y actuar. El veto del presidente Javier Milei a la ley de financiamiento universitario golpea al sistema educativo y por ende al futuro del país. No habrá progreso sin educación pública y de calidad. El rol estratégico e insustituible del Estado en este ámbito, no puede quedar preso de anteojeras ideológicas ni especulaciones políticas», señaló el jefe comunal de la Ciudad.
Suarez ya había manifestado algunas de sus diferencias con el oficialismo nacional en diferentes decisiones del Ejecutivo, llevando esas confrontaciones al terreno electoral cuando declaró antes del acuerdo entre La Libertad Avanza y el radicalismo que a él «no lo iban a pintar de violeta».
«De espaldas a la identidad y las necesidades de los argentinos no se construye un futuro mejor», concluyó Suarez, compartiendo además una imagen de la última marcha realizada a nivel nacional.
Por su parte, el vicerrector de la UNCuyo y dirigente radical, Gabriel Fidel, también se expresó en la misma sintonía «El veto a la ley de Financiamiento Universitario, en vísperas del día del maestro, es un gran error que priva a las universidades de contar con un financiamiento adecuado y previsible. Solicitamos a los legisladores nacionales el rechazo del veto. Sin educación no hay futuro».
