En el último día del presidente Javier Milei con facultades delegadas, el Gobierno Nacional anunció este lunes el cierre de la Dirección Nacional de Vialidad (DNV). En rigor, la medida consiste en una “reorganización” del área, ya que el Ejecutivo anticipó que avanzará próximamente con la licitación de más de 9.000 kilómetors de ruta. La resolución fue dada a conocer por el vocero Manuel Adorni, quien en conferencia de prensa alegó que “la corrupción en la obra pública tiene hoy su acta de defunción firmada”.
«A través de un decreto que se va a publicar mañana en el Boletín Oficial, Milei ordenó el cierre definitivo de la DNV, de la Comisión Nacional del Tránsito y la Seguridad vial y de la Agencia Nacional de Seguridad Vial”, comentó Adorni. Lo que fue presentado como el “cierre definitivo” de Vialidad Nacional en realidad se parece más bien a una reforma profunda: “Se reorganizará la Comisión Nacional de Regulación del Transporte (CNRT), que pasará a denominarse ‘Agencia de Control de Concesiones y Servicios Públicos del Transporte”.

Cabe destacar que la Dirección Nacional de Vialidad es el organismo que se ocupa del mantenimiento de los más de 40.000 kilómetros de rutas nacionales con más de 5.500 trabajadores en todo el país.
El nuevo organismo “será la autoridad de aplicación en lo que refiere a normas y actos administrativos relacionados a la fiscalización de concesiones viales”. De hecho, su primer acto será la licitación de 9.120 kilómetros de ruta “que, tras décadas de despilfarro y corrupción, se vieron degradadas como nunca antes en la historia de nuestro país”. A continuación, el Vocero celebró: “Señoras y señores, la corrupción en la obra pública tiene hoy su acta de defunción firmada por el Presidente de la Nación”.

Estas acciones significan desmantelar la capacidad operativa del Estado para intervenir en el desarrollo de infraestructura vial, en favor de un esquema centralizado, vertical y con mayor lugar para la tercerización y privatización de funciones. Además, al disolver el organismo clave en el mantenimiento, se va a profundizar la peligrosidad de las rutas argentinas generando más accidentes y muerte, incluso en accesos con mayor peligrosidad por nieve o bajas temperaturas de caminos helados, donde no habrá ningún organismo responsable que trabaje para mejorar las condiciones de transpirabilidad y la seguridad de los transportes.
El presidente del Partido Verde, Mario Vadillo, puso en duda la vigencia del convenio de Alfredo Cornejo con Vialidad Nacional firmado en mayo de este año y remarcó sobre el grave error que representa abandonar a los argentinos en medio de los peligrosos caminos sin mantenimiento y garantías de seguridad.

«Disolver Vialidad Nacional no es combatir la corrupción. Es cortarle las arterias al país y dejar las rutas al negocio privado, sin control ni planificación. La motosierra no distingue. El Estado se sanea, no se destruye», sostuvo Mario Vadillo.
Y agregó «Vale la pena destacar que Vialidad Nacional no era solo oficinas, era presencia técnica en todo el país: 40.000 km de rutas nacionales, más de 100 campamentos, equipo de inspección de puentes, personal para el mantenimiento en zonas de nieve y derrumbes, control de peso y señalización, además de personal designado para la fiscalización de obras».

Vadillo marca que la Motosierra roba y mata «La disuelven con el verso del ajuste, pero los impuestos al combustible te los siguen cobrando. ¿A dónde va esa plata si ya no hay quién repare ni planifique las rutas? ¿Quién controla que las obras se hagan? La respuesta: nadie».
«Lo que viene es bien claro: Peajes en las rutas rentables, sumado a un abandono en las rutas que no dan ganancias, provincias usando concesiones como caja, el Estado sin rol técnico ni control federal del federalismo al feudalismo vial», argumenta.
El gran choreo de la Ruta 40.
— Roberto (@Chino24046451) January 15, 2024
Adivinen ¿que gobierno se llevó la guita?
EL CALAMITOSO ESTADO DE LA RUTA 40 SIGUE SIENDO EL CALVARIO.
Los daños que los enormes pozos le producen a los vehículos se traducen en el peligro de perder la vida a raíz de un accidente. pic.twitter.com/suHS9e9w47
«Milei, si querés verdaderamente combatir la corrupción, auditá, profesionalizá, publicá contratos con transparencia, blindá a los técnicos… no demuelas el organismo que podía controlar a los corruptos. Vamos a dar un claro ejemplo de nuestra provincia: dos puentes caídos en Mendoza sobre la Ruta 40, que levan años sin habilitarse, donde ni Nación ni Provincia los arreglaron. Mientras tanto, seguimos pagando impuestos al combustible. Eso es ineficiencia política, no culpa del organismo. Hay que entender que Vialidad Nacional no era el tumor, era la arteria. Y cuando confundís infección con circulación, el país se queda sin pulso. No se reforma nada destruyendo lo que funcionaba. Se cambia limpiando, no amputando», concluye Vadillo.
