El ministro de Defensa, Luis Petri, expuso este miércoles durante casi cuatro horas sobre la iniciativa que incorpora la actuación de las Fuerzas Armadas ante hechos de terrorismo. En ese marco, pidió que se apruebe “por la paz, la seguridad y la defensa de todos los argentinos”.
Petri expuso ante la Comisión de Defensa, que encabeza Ricardo López Murphy, sobre el proyecto de ley del Poder Ejecutivo que modifica la Ley 24.059, de Seguridad Interior, incorporando la posibilidad de actuación de las Fuerzas Armadas ante hechos de terrorismo.
En su exposición, el funcionario planteó que «en el período de 1930 a 1983 no había Constitución, allí hubieron golpes militares pero también hubieron golpes cívicos militares, y esto es importante; no fue responsabilidad exclusiva y excluyente de las Fuerzas Armadas la interrupción democrática y constitucional en nuestro país».

En esa línea, indicó que «no podemos relativizar el accionar, también, de los civiles en esos golpes. Hubo un accionar, en algunos casos militar y en algunos otros casos cívico militar a la hora de provocar y propiciar las interrupciones constitucionales que hubieron entre 1930 y 1983», repasó.
En busca de contraponer el peso que tuvieron las FFAA en las dictaduras al rol que tendrían de aprobarse este proyecto, Petri aclaró que su proyecto «no tiene nada que ver» con todo lo sucedido por las FFAA en los golpes de Estado «y por eso -expresó-, nos parece que es caprichoso asemejar lo que ocurrió en dictaduras de lo que nosotros estamos planteando bajo el amparo de la Constitución en el marco de un Estado de derecho con el imperio de la Ley y con control judicial».
Llamó la atención y fue remarcado a lo largo de toda la reunión la ausencia de representantes del bloque libertario. “Lo dejaron solo, ministro”, le dijeron varias veces miembros de Unión por la Patria. Sucede que por esas horas el bloque estaba reunido y enfrascado en una dura interna. Al cabo, antes de terminar la presentación de Petri llegaron varios diputados de La Libertad Avanza, entre ellos Nicolás Mayoraz, quien fue el que más habló en ese pasaje. Intervino después de que hablara el presidente del bloque UP, Germán Martínez, y despectivamente le recomendó a Petri que “cuando el kirchnerismo le dice que lo quiere ayudar, desconfíe ministro. Este proyecto está perfecto”.

Por su parte, y al cabo de la extensa reunión, el ministro elevó la voz para advertirle a la oposición más dura: “Sáquense las anteojeras de los 70 que les impiden ver la realidad”. En referencia a las Fuerzas Armadas, dijo que “venimos a reivindicarlas para que cumplan un rol trascendental en la defensa de la libertad y las garantías de los argentinos”.
“Venimos a presentar un proyecto que nos parece vital y nos parece clave que sea discutido en el Congreso de la Nación, nuestro marco normativo en materia de defensa data del año 1988”, comenzó Petri.
El ministro de Defensa sostuvo que actualmente “surge la necesaria discusión respecto de las posibilidades que nuestras Fuerzas Armadas puedan intervenir en operaciones de seguridad interior”.
“El objeto del proyecto que estamos enviando desde el Poder Ejecutivo se trata de las amenazas asimétricas, las amenazas terroristas”, añadió. Durante su exposición, Petri manifestó que “quien establece y determina en qué casos, bajo qué modalidades y en qué ocasiones se pueden utilizar nuestras FF.AA. es el Congreso de la Nación”.
“Estas modificaciones son absolutamente necesarias, teniendo en cuenta que cambió el mundo desde el dictado de la ley de Defensa y de la ley de Seguridad Interior”, resumió.

“Llegó el momento de garantizar que, ante amenazas terroristas, vamos a utilizar todo el poder y la potencia del Estado y todos los instrumentos a disposición del Estado, entre ellos el instrumento militar, nuestras Fuerzas Armadas, a la hora de prevenir o repeler una agresión terrorista”, dijo el titular de la cartera de Defensa.
Asimismo, el ministro consideró que “hoy, en pleno siglo XXI, después de más de 40 años de recuperación de la democracia, necesitamos que nuestras Fuerzas Armadas tengan la capacidad de, no solamente controlar y custodiar las fronteras y el espacio aéreo, sino también de controlar y custodiar nuestros recursos marítimos, conforme a Fuerzas Armadas de la democracia”.
“Las nuevas amenazas, que ya sufrió este país, reclaman y requieren el accionar de las Fuerzas Armadas, conforme a un procedimiento que surja de la propia ley”, consideró.
Por último, el ministro les solicitó a los diputados que el proyecto se apruebe “por la paz, la seguridad y la defensa de todos los argentinos”.
Antes de la presencia del ministro, la Comisión de Defensa avanzó con el análisis de un proyecto de ley que modifica las disposiciones de depósito y destrucción de materiales controlados por la ANMaC (Agencia Nacional de Materiales Controlados).
La autora del proyecto, Marcela Campagnoli (CC), explicó que la iniciativa busca “evitar que armas que estaban dentro de un circuito ilegal queden en los juzgados, que no tienen el rigor para cuidarlas”.
“Esa arma va a poder quedar en el depósito del ANMaC por seis meses prorrogables. Y, ante el silencio de los juzgados, se puede proceder a la destrucción”, explicó Campagnoli.
Aspectos polémicos de la propuesta de Petri
“Sáquense las anteojeras de los 70’s que les impide ver la realidad. Esta ley es absolutamente constitucional.”
— Luis Petri (@luispetri) August 22, 2024
Hoy en diputados pic.twitter.com/ixBFQUxqSx
Hay al menos tres aspectos clave en torno a la iniciativa que Petri defendió con argumentos poco sólidos en la Cámara de Diputados en la jornada del miércoles: en primer lugar, en términos constitucionales, las FF.AA no pueden tener injerencia en asuntos de seguridad interior.
Por otra parte, en términos de representación simbólica, el saber colectivo en torno al abuso de las fuerzas de seguridad en Argentina y el recuerdo del accionar de las FFAA en las calles durante la dictadura que ahora actuarían en conjunto bajo la nueva ley de Petri, sólo llevarán a generar más situaciones de abuso de poder y, además, a generar temor en la sociedad, que -en vista del accionar represivo llevado a cabo por la ministra de Seguridad Patricia Bullrich- pareciera ser ese el objetivo implícito de la iniciativa.
Otro de los aspectos a tener en cuenta es cuáles serán los criterios que se utilizarán para calificar como «actos terroristas», dado que en la protesta contra la Ley Bases se desató una feroz represión de las fuerzas de seguridad que dejaron más de 30 personas detenidas a las que tanto desde el Gobierno como la Justicia se las calificó de terroristas.
