Peligroso como mono con navaja, Alfredo Cornejo ya tiene allanado el camino, gracias a la ayuda del peronismo que le respaldó el Presupuesto 2024, para volver a endeudar a todos los mendocinos en su nueva aventura como gobernador.
De esta manera, Cornejo, contará con una pauta de gastos en su primer año de gobierno de unos, nada envidiables, 1,8 billones de pesos y la posibilidad de tomar más deuda por unos 30 mil millones de pesos para la ampliación del Metrotranvía, del cual la empresa CEOSA, del amigo Fernando Porreta, ya estaría gozando de los primeros adelantos sin mover un pelo.

Por otro lado, están los fondos de Portezuelo del Viento, gracias al contrato firmado por Mauricio Macri presidente y el por entonces gobernador Cornejo, y que el gobierno de Alberto Fernández viene entregando en término millonarias cuotas a la provincia, hasta completar un envío total de 1023 millones de dólares para octubre de 2024. Toda platita para Alfredo.
Resignado al freno a Portezuelo, Cornejo tiene en carpeta dos obras que podría reemplazar el objeto del contrato. Las represas El Baqueano, sobre el Río Diamante en San Rafael y Uspallata, sobre el Río Mendoza en Las Heras… aunque todavía no hay nada más que los fideicomisos creados, del cual ya cobran mensualmente un siempre funcionario amigo.
La otra opción que estaba sobre la mesa era el plan de obras hídricas para mejorar la eficiencia del riego, un tema clave para la capacidad productiva de la provincia, que montó su industria del vino de nivel mundial sobre un desierto, cruzado por un laborioso sistema de acequias y canales. Todo en carpeta.
¿Dónde están los 500 millones dólares de la primera gestión de Cornejo gobernador?

Así como la Oficina de Evaluación Independiente (IEO) del Fondo Monetario Internacional (FMI) confirmó que a fines de noviembre comenzará una evaluación sobre el crédito de u$s54.000 millones otorgado al Gobierno de Mauricio Macri durante 2018, del cual Argentina recibió el préstamo más alto de la historia del organismo, superando excepcionalmente la cuota que el propio FMI autorizaba a nuestro país… que, según la AGN (Auditoría General de la Nación), no se usó para financiar hospitales, escuelas ni para resolver la estabilidad económica, sino para financiar el pago a fondos de inversión… también el pueblo mendocino debería saber en qué se uso el millonario préstamo que recibió en esos tiempos el por entonces gobernador Alfredo Cornejo, del cual se vio muy poca obra pública en su balance general de su gestión.
Cabe recordar que la crisis de la deuda pública en Mendoza empezó con la gestión del mismo que ahora vuelve como gobernador… Alfredito Cornejo, principalmente por el irresponsable endeudamiento que se tomó en mayo de 2016 por US$500 millones, con la complicidad de otro endeudador: Mauricio Macri y su ejecutor el economista y ministro por entonces, Alfonso Prat Gay.

Gracias a las «cuentas ordenadas de Alfredo» la deuda en sólo 4 años había crecido más del 400%, entrando Mendoza en el 2018 en default ante la falta de pago de los intereses (25 millones de dólares) del Bono 2024.
El crecimiento de la deuda y de los intereses tiene que ver con que el Alfredo hizo todo mal, se endeudó en dólares y con tasas altísimas, el peso de la deuda en dólares pasó del 40% (2015) al 60% (2019) y el costo promedio de la deuda en dólares pasó del 4,6% (2015) al 7,5% (2019).
Durante los años cornejistas se pagó más en intereses ($23.500 millones) que los que se invirtió en obra pública ($18.700 millones). Cabe destacar que con los fondos en intereses, la Provincia podría haber construido más de 10.000 viviendas… pero lamentablemente la bibuya de los mendocinos se la llevaron los fondos buitres extranjeros.

A pesar de los 500 millones de dólares otorgados por el macrismo, del cual ya dicha deuda ascendió a unos 990 millones, podemos decir ya con el diario del lunes, que durante los cuatro años de gestión del primer gobierno de Alfredo Cornejo el balance en obra pública fue muy escaso: las escuelas siguieron sin remodelarse, la crisis de viviendas siguieron hasta hoy (ocho años después) y la entrega fue a unos cuantos amigos o militantes de Cambia, el zoológico nunca fue Ecoparque, los visitantes del perilago siguen haciendo necesidades en los yuyales por falta de sanitarios, la estatal Penitentes sigue abandonada y con un precario baño químico para el turismo, los caños de agua explotan en cada rincón del Gran Mendoza por falta de mantenimiento, las rutas provinciales poceadas, puentes destruidos, graves problemas de luz en los barrios, ausencia de obra pública en red de cloacas y gas natural, precariedad en el trabajo diario de los profesionales de la salud y los sanitaristas en general, con una lucha antigranizo que pierde por goleada, no hubo represas nuevas ni grandes obras de infraestructura pública a favor de la gente. Sin dudas, la revolución de lo sencillo resultó ser más sencillo que nunca.

Entonces debemos preguntarnos… si no se usó y no se vio en favor del pueblo mendocino ¿En qué usó Alfredo Cornejo esa millonada de dólares del cual todavía hay que pagar cuotas? ¿Ningún representante de la oposición se preguntó y exigió una investigación del caso?
Con esos antecedentes ¿Está bien otorgarle más millones en sus manos para que Cornejo las administre?
