Tensiones por el Efecto De Marchi-Cambia Mendoza: reproches cruzados y críticas a la UCR en un áspero encuentro de los líderes del PRO

Actualidad Mendoza

Hubo algunos momentos de tensión, pero todo terminó en coincidencias: en un Zoom realizado la tarde de este miércoles, la Mesa Nacional del PRO le advirtió al diputado nacional Omar De Marchi que no deberá competir por afuera de Juntos por el Cambio para disputar la gobernación de Mendoza y, además, definió que se reunirá la semana próxima con los líderes de la UCR para resolver las peleas que ponen al borde de la fractura a la coalición en provincias como Córdoba, Neuquén, Río Negro y Chubut.

Al encuentro virtual no faltó casi ningún líder del PRO: participaron Mauricio Macri, Horacio Rodríguez Larreta, Patricia Bullrich, María Eugenia Vidal, Cristian Ritondo, Diego Santilli, Federico Angelini, Eduardo Macchiavelli, Federico Pinedo y el propio De Marchi, quien acaparó el debate y generó fricciones cuando se habló de su posible decisión de participar de las PASO mendocinas, que se realizarán el 11 de junio, por afuera del frente Cambia Mendoza, que integran la UCR y el PRO.

En las primarias provinciales, el candidato de la coalición sería el radical Alfredo Cornejo, senador nacional y ex mandatario mendocino, quien está enfrentado a ultranza con De Marchi, un ex “halcón” del PRO que el año pasado se convirtió en el coordinador de la mesa nacional larretista.

La postura rupturista de De Marchi complica políticamente al jefe de Gobierno, que sostiene un discurso de unidad interna en la coalición opositora, e incluso vulnera el reglamento electoral del PRO y de Juntos por el Cambio, que establece que en aquellas provincias en donde hay PASO “todos los partidos se comprometen a utilizarlas como método de selección de candidatos”.

El conflicto mendocino estalló la semana pasada en la reunión virtual de la Mesa Nacional de JxC, donde el titular de la UCR, Gerardo Morales, advirtió que “si se quiebra” la coalición en aquella provincia por el proyecto político de De Marchi “se pone en riesgo la unidad” y amenazó con “rediscutir la participación” de su partido en la alianza opositora.

Bullrich y Larreta prometieron ocuparse del tema, aunque ambos coinciden en que el díscolo diputado del PRO debería dar marcha atrás y participar de las PASO dentro de Cambia Mendoza para no arriesgar un triunfo electoral en un distrito que está en manos de Juntos por el Cambio. Desde el larretismo descartan cualquier tipo de apoyo a De Marchi: advirtieron que “Omar siempre hace lo mismo para poder negociar sus espacios de poder” y que “no hay ninguna chance” de que Rodríguez Larreta apueste a su candidatura a gobernador por afuera de JxC.

Preocupada por las peleas de JxC en varias provincias, la Mesa Nacional del PRO organizó el Zoom con la presencia como invitado De Marchi, quien fundamentó su controvertida posición: dijo que Juntos por el Cambio “no existe” en Mendoza porque hace tres años que no se reúne y porque la coalición fue perdiendo allí la adhesión de un sector de la Coalición Cívica y del Partido Demócrata, afirmó que el radicalismo provincial no tiene en cuenta al PRO y que hay una “oportunidad” de construir un frente más grande por afuera de la alianza con la UCR mendocina.

Bullrich, una aliada de Cornejo, se mostró muy severa contra el diputado rebelde y generó los momentos más tensos del Zoom: le dijo que debía cumplir el reglamento electoral y le recordó que “todo el PRO está bregando por la unidad” de la oposición. De Marchi alertó que es muy difícil competir contra “el aparato” del radicalismo gobernante en Mendoza y la jefa del PRO, áspera, señaló ante la presencia del jefe de Gobierno: “Es el mismo aparato que vos conocés y utilizás desde la ciudad de Buenos Aires”. Y le advirtió: “Bancátela, Omar: si no te gusta Cornejo, ganale en las PASO, pero no rompas Juntos por el Cambio por un proyecto personal. Te vamos a intervenir el partido”.

La respuesta de De Marchi fue: “Vos sólo querés defender a Cornejo”. El diputado propuso concentrarse en aquellos distritos con peleas en los que habrá cierre de listas en las próximas semanas y postergar las definiciones en Mendoza, donde las PASO se harán recién el 11 de junio. Su iniciativa no tuvo consenso y tanto Vidal como Ritondo se alinearon detrás de la postura de Bullrich.

Rodríguez Larreta también tomó distancia de su aliado De Marchi al exigir el cumplimiento del reglamento electoral, aunque recordó que la UCR también mantuvo un juego autónomo en las elecciones porteñas de 2017, donde se presentó en una lista separada del PRO y la Coalición Cívica.

Macri, por su parte, bajó una línea en sintonía con Bullrich: respaldó la necesidad de que “haya reglas claras y que se cumplan” dentro de Juntos por el Cambio en todo el país. Algunos entendieron que aludía a la interna opositora en Córdoba, una provincia decisiva en donde no hay PASO y en la que el senador nacional Luis Juez, del Frente Cívico, se resiste a dirimir la candidatura a gobernador en una interna abierta con el diputado nacional Rodrigo de Loredo, de la UCR.

En la reunión virtual no hubo radicales, pero podría decirse que estuvieron presentes: en la discusión sobre las posibilidades de fractura de JxC en el interior hubo reiteradas quejas contra la posición del radicalismo en Neuquén, Río Negro y Chubut, donde hoy está separada del PRO. Por eso se acordó que la semana próxima propiciarán un encuentro con Gerardo Morales para intentar una solución que disipe el fantasma de la ruptura en algunos distritos importantes.

En algunos casos ya es mucho más que un fantasma: en Río Negro, por ejemplo, la UCR se alió al partido provincial Juntos Somos Río Negro, al que pertenece la gobernadora la gobernadora Arabela Carreras y que encabeza el senador nacional Alberto Weretilneck, algo que equivale a unirse al kirchnerismo y a La Cámpora. Cuando Macri predica que “somos el cambio o no somos nada”, la respuesta de algunos dirigentes de Juntos por el Cambio justamente tiene sabor a nada.

Fuente Infobae