Hay «rosca» en el peronismo mendocino, descartan el nombre «Frente para la Victoria» y la Cámpora está recaliente

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El peronismo mendocino empezó a hacer señales sobre cuál es el camino que quiere emprender en las próximas elecciones. Hay una conocida frase d el General Perón, una de sus clásicas definiciones, que dice «Los peronistas somos como los gatos: cuando parece que nos estamos peleando es que nos estamos reproduciendo”. Efectivamente, como una de las características esenciales del movimiento, la pelea dentro del PJ parece conducir siempre a quiebres irreductibles que, finalmente, rara vez se producen. Dentro del partido todos gritan su verdad hasta que un fuerte viento se lleva las nubes más oscuras y trae una paz en la que todos se sumergen, abjurando que alguna vez haya habido guerra. Es el ruido de los gatos reproduciéndose, diría el General.

El sábado pasado los peronistas mendocinos se juntaron para debatir puertas adentro sobre su plan para recuperar el territorio perdido y apuntar al futuro. Fue en el Centro de Congresos y Exposiciones del departamento de San Martín, donde se celebró el Congreso del Partido Justicialista mendocino.

Con el presidente Omar Félix a la cabeza, la sesión determinó que en las próximas elecciones legislativas se respete la paridad de género tras un largo reclamo de las mujeres peronistas. Es decir que entre las candidaturas haya la misma cantidad de hombres y mujeres. Por otro lado, los bloques del FVP en la Legislatura y todos los consejos deliberantes pasarán a llamarse “Justicialistas”. Una de las decisiones que se tomaron cuando el partido se reunió en San Martín fue la de cambiar el nombre de los bloques legislativos a Partido Justicialista en vez de Frente para la Victoria. Fue el propio presidente del PJ, Omar Félix, quien hasta lo escribió en su cuenta de Twitter: «Los bloques legislativos y de los concejos deliberantes vuelven a ser bloques justicialistas».

Es así entonces que el Congreso del Partido Justicialista decidió que todos los bloques legislativos y en los concejos deliberantes se unifiquen bajo el nombre Partido Justicialista. Esa denominación fue votada por unanimidad, incluidos los representantes kirchneristas. El PJ también decidió endurecer la postura opositora frente al Gobierno de Alfredo Cornejo, en donde uno de los temas clave allí es el intento de reforma de la Constitución.

Además decidieron que para las PASO del 13 de agosto, analizarán la posibilidad de realizar acuerdos más amplios con otras fuerzas. Es aquí donde el Frente Renovador que conduce Sergio Massa a nivel nacional, suena con chances de sumarse.

La otra decisión importante fue que las listas serán armadas con paridad de género. Es decir, mitad de hombres y mitad de mujeres. Así lo acordaron para generar un gesto político, tras el intento de reforma de la ley electoral que fue truncado por el gobernador Alfredo Cornejo. De hecho varios sectores del oficialismo, con Laura Montero a la cabeza, proponen lo mismo. Pero el proyecto no fue tenido en cuenta. Para ejecutar esa medida se modificó la Carta Orgánica del partido para establecer como obligatorio que haya paridad de género.

«Creemos que hay una etapa diferente que comienza. La identidad política permanente ha sido el justicialismo. Por ejemplo, una cosa fue la etapa de la década del menemismo y otra la del kirchnerismo. Pero ahora hay que adaptarse a una realidad, es un reclamo de muchos justicialistas, que se sienten más contenidos con este cambio, fue aprobado por unidad en el congreso. Los representantes del kirchnerismo estaban y apoyaron», dijo Félix al diario mendocino UNO.

Sin embargo, parece que no fue tan unánime. Guillermo Carmona, diputado nacional, dijo directamente: «Es un acto de absoluta mala fe, no estaba planteado en el listado de temas del congreso. No dudo en calificarlo como un acto de mala fe. Es una decisión que no fue compartida, no estaba entre los temas del congreso y es un mal gesto hacia los sectores del kirchnerismo, vamos a hacer un planteo al respecto. Es muy probable que se haya metido una resolución en medio de otra y empaña las decisiones muy importantes. Es lamentable», calificó con dureza Carmona.
Por su parte, Lucas Ilardo, diputado del FPV y del sector del kirchnerismo, dijo: «Le haría muy bien al peronismo tener unas primarias y discutir qué proyecto de peronismo queremos. Lo importante sería que los diferentes sectores o los compañeros que tengan vocación empiecen a mostrar sus ideas, deben garantizar que todo aquel que quiera presentar sus ideas pueda hacerlo», recalcó.
El congreso partidario también decidió que todas las listas de candidatos que se presenten tengan igualdad de género: mitad de mujeres, mitad de hombres. «Es un tema casi simbólico, el justicialismo siempre estuvo un paso adelante en lo que es igualdad y derechos desde Eva y su lucha por los trabajadores. Es ratificar esa línea. Las listas van a estar intercaladas, uno y uno, así está asegurada la misma proporción en el ingreso a cargos electivos», dijo Félix y se abrió la posibilidad para hacer alianzas.

También sucedió lo mismo en Guaymallén, con la imagen de Perón y Evita de fondo. Omar Félix y varias agrupaciones peronistas de Guaymallén debatieron sobre la conducción partidaria, en un acto se desarrolló en la Unión Vecinal de Villa Nueva.

Acompañaron el acto el senador provincial Guillermo Amstutz, de Unidad Popular, Guillermo Elizalde de «#Construyendo Puentes», como así también Germán Ejarque de «Diálogo Peronista» y el presidente del PJ de Guaymallén, Marcelo Arias y Laura Carretero de «Oktubres» junto a otros dirigentes de organizaciones sociales y sindicales. Quién cerró fue Omar Félix, presidente del Partido Justicialista de Mendoza, quien puso en valor el esfuerzo de los compañeros y agradeció la presencia de tantos peronistas. Félix realizó una dura descripción de la realidad económica y social que vive la provincia a partir de la gestión del presidente Mauricio Macri y dejó un mensaje muy claro a los peronistas del Departamento: «Quien haya manchado al peronismo por su corrupción y conducta indecorosa que pague en la Justicia lo que corresponda, Guaymallén tiene dirigentes con la condiciones morales e intelectuales para ofrecerle lo mejor a su gente», definió el sureño en clara alusión al escandaloso final de las últimas gestiones justicialistas.

 

La Cámpora recaliente

El peronismo mendocino, hace unos días, decidió dejar atrás la sigla FPV y volver a usar Partido Justicialista. Ante el abandono de la insignia FPV que tantas alegrías le había otorgado al peronismo mendocino, incluso al mismísimo radical Julio Cobos; «La Cámpora» pegó el grito en el cielo y sus dirigentes referenciales empezaron a repudiar esta «traición». El referente kirchnerista en la provincia cuyana, Guillermo Carmona, no ocultó su enojo, y publicó a través de Twitter un duro mensaje para quienes votaron dejar de lado ese nombre: «Los mismos q ganaron elecciones gracias al sello del FPV e invocando a Néstor Kirchner y Cristina Fernández de Kirchner hoy rompen el consenso para dar las espaldas a la historia».

La senadora nacional del Frente para la Victoria, Anabel Fernández Sagasti criticó a la cúpula del peronismo mendocino por dejar atrás el nombre del Frente y volver a «Partido Justicialista»

En un comunicado publicado en Facebook, Fernández Sagasti señaló que «sin ningún consenso previo, tomaron la decisión de eliminar la designación de Frente para la Victoria de los bloques de concejales y legisladores provinciales».

«¿Qué quisieron hacer? ¿Venderse como lo nuevo? ¿Distanciarse de Néstor y Cristina cambiando un nombre?», se pregunta la senadora en el comunicado y agrega: «Tengo una mala noticia para esos dirigentes que no han tenido la grandeza de aspirar a un proyecto provincial y hoy quieren manejar el PJ como una cooperativa sin vocación para recuperar en el futuro el gobierno provincial» y agregó que los dirigentes que tomaron la decisión «no son el futuro».

Fernández Sagasti también criticó el trato que tiene la cúpula del peronismo mendocino hacia el gobierno de Alfredo Cornejo: «Se muestran complacientes ante el hombre gris que nos ha venido a vender la revolución de lo sencillo, un slogan que traducido en el barrio significa: patear la deuda para adelante, y usar el pasado de excusa para que no me reclamen nada».