La escuela Guillermo Cano de Guaymallén vive días complicados tras la detención de un docente de Matemáticas y Ciencias Naturales, quien fue denunciado por una serie de abusos sexuales.
Ahora bien, el caso sumó dramatismo cuando se supo que el acusado ya había sido condenado por un abuso sexual y aún así pudo volver a trabajar como docente frente a alumnos de sexto y séptimo grado. Para peor y con todos sus antecedentes, el docente regresa dictando clases de Educación Sexual Integral a menores, con total impunidad.
Entre las prácticas que se le atribuyen al detenido, está haber creado un grupo privado con estudiantes, en el que no tenían intervención los padres. El argumento fue que «ellos ya eran grandes para asumir responsabilidades». Habrá que aguardar el avance de la pesquisa para saber qué fue realmente lo que pasó.
A las semanas del regreso, el docente volvió a ser denunciado y ahora está a disposición de la Justicia ¿En manos de quién deposita la responsabilidad de la Dirección General de Escuela conducida por José Thomas a nuestros hijos?

El sospechoso, de 30 años, fue capturado el miércoles por efectivos de la División de Delitos Sexuales y sería imputado en las próximas horas por el fiscal Darío Nora.
La captura generó indignación en los padres de los alumnos que asisten a la escuela mencionada, ubicada en calle Godoy Cruz al 600 de San José, Guaymallén.
Los progenitores denunciaron que el hombre les mandaba mensajes a sus alumnos fuera del horario de clases y de acuerdo a la denuncia habría cometido abusos con algunos de los chicos.
Actualmente, el sujeto se desempeñaba como profesor de Matemáticas y Ciencias Naturales y dictaba clases de Educación Sexual Integral en el establecimiento educativo, en tanto que en el 2015, cuando fue imputado y condenado por otro abuso, era docente de catequesis.

Desde la Dirección General de Escuelas confirmaron el hecho y la detención del sospechoso, en tanto que destacaron que el establecimiento había seguido los protocolos indicados para este tipo de hechos.
En tanto que el director de la DGE, José Thomas, aclaró en declaraciones a la prensa que «para ser suplente no hace falta presentar el certificado de buena conducta».
Esto explicaría el motivo por el cual el individuo, aún condenado por abuso sexual, seguía ejerciendo la docencia.
Mientras tanto, desde la justicia indicaron que se están tomando las declaraciones y realizando las pericias de rigor para avanzar en la investigación del hecho.
Se trata del segundo caso similar que se suscita en el ámbito educativo mendocino en menos de un mes, ya que hace pocos días la lupa se puso sobre un celador de la escuela Falcitelli de Ciudad, quien está señalado por presunto abuso de una menor entre 2019 y el primer semestre de 2021.
La irresponsabilidad de la DGE frente a los menores

Cabe destacar que todos los niños y niñas de Mendoza quedan «expuestos a la buena de Dios», ya que la DGE Mendoza no realiza un relevamiento de antecedentes penales de sus docentes titulares ni suplentes, lo cual puede estar expuesto impunemente al frente de una clase con menores, un docente con antecedentes de abuso sexual ¿Sabemos realmente dónde y con quién están nuestros hijos e hijas?
