Monumental convocatoria en protesta a la política productiva de la gestión de Macri pero sin anuncio de paro general

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La Confederación General del trabajo (CGT) movilizó a los gremios en protesta por medidas del Gobierno, con una multitudinaria marcha que confluyó en el centro porteño y saturó de micros las vías de acceso a la ciudad y  genera un colapso de tránsito en el centro porteño. La marcha es la primera organizada por la CGT unificada en la era Macri, tuvo su acto central con los discursos de los tres líderes de la CGT: Héctor Daer, Carlos Acuña y Juan Carlos Schmid, aunque no le pusieron fecha al paro general, lo cual agitó el reclamo que terminó con incidentes. La misma se desarrolla frente a la sede de la cartera de Producción, a cargo de Francisco Cabrera quién sostuvo que las premisas de la central sindical para realizar la protesta “son falsas”.

«No vinimos únicamente a hacer un diagnóstico, vinimos a anunciar que va a haber medidas de fuerza en la Argentina a fin de mes, les pido por favor que escuchen cuáles son las razones», sintetizó Juan Carlos Schmid desde el palco central de la movilización que convocó la central obrera.

Schmid, el segundo triunviro de la CGT en hacer uso de la palabra, consideró que «hay una velocidad para los poderosos y otra para los débiles».

Unos momentos antes, Carlos Acuña había hablado del deterioro de los ingresos de los trabajadores a raíz de la inflación: «Esta CGT no va a permitir que haya un piso para esta discusion paritaria, porque nosotros vamos a discutir en cada sector la posibilidad de recuperación del salario perdido».

«Queremos un dialogo con respuestas a los trabajadores, a nuestro reclamos», aseguró al abrir el acto.

Finalmente, fue Héctor Daer quién precisó: «Ya pusimos en marcha un plan de lucha. La CGT ya tomó la decisión de hacer un paro de 24 horas antes de fin de mes».

Columnas de diferentes sindicatos y movimientos sociales comenzaron a desplazarse por el centro porteño desde las 10 de la mañana. La movilización cuenta con la adhesión del kirchnerismo, el massismo, el socialismo, la izquierda, movimientos sociales y representantes de cámaras empresarias que rechazan la política económica del gobierno nacional.

El Gabinete nacional analizó por la mañana la posición de la CGT y, según voceros autorizados, se evaluó que no se cortará el diálogo sino, por el contrario, se restablecerá luego de la jornada de protesta de este martes.

Uno de los secretarios generales de la CGT, Juan Carlos Schmid,  explicó que los gremios cuestionan «una parte del trazado económico que se está llevando adelante, en particular el tema importaciones. Pero también la caída del consumo y el tema paritario. La pérdida del poder adquisitivo está presente en todos los reclamos,» sintetizó.

El ministro de Trabajo, Jorge Triaca, salió al cruce de Schmid y señaló que el Gobierno y la CGT tienen “un diagnóstico distinto” sobre la situación socio-económica del país e insistió en que “no hay un problema generalizado” en la situación del empleo y la producción.

“Los datos que tenemos nos muestran un diagnóstico distinto: hay una inflación en baja, el empleo recuperó todo lo que había perdido en la primera parte del año pasado y la producción se empezó a recuperar”, aseguró el titular de la cartera laboral, aunque admitió que  “hay sectores que tienen dificultades”, pero –dijo- los dirigentes gremiales “tienen una vocación de llevar esa discusión a un ámbito general y ahí no tenemos un encuentro feliz” con los representantes sindicales.

También habló el ministro de Transporte, Guillermo Dietrich, quién advirtió que «el paro no lleva a ningún lado, es un costo para el país, genera conflictividad en un entorno en el que estamos abiertos al diálogo y nosotros estamos abiertos al diálogo».

«Cada uno de los dirigentes sindicales sabe que el empleo se está recuperando desde agosto del año pasado y que la economía está creciendo después de años de estancamiento. El diálogo permite mejorar la situación», completó.

En tanto el titular de la Unión Tranviarios Automotor (UTA), Roberto Fernández, terció en el debate y opinó que al Gobierno «hay que darle 10 días» antes de llamar a una huelga para «buscar una solución a la situación económica» del país.

Desde las 62 organizaciones peronistas en tanto el gremialista ruralista Gerónimo Venegas acusó  a la CGT de «oportunista y desleal» y condenó la forma en que la central sindical convocó «a una movilización que pone de manifiesto su debilidad».  Explicó, en tal sentido, que «tuvo que acudir a partidos políticos oportunistas, movimientos sociales y un rejunte de expresiones que nada tienen que ver con el movimiento obrero organizado».

Por otra parte el titular del Sistema Federal de Medios Públicos, Hernán Lombardi, explicó que el Gobierno trabaja sobre «la sustentabilidad de una economía seria», en contraposición a otra que «un día reparte felicidad para tener pobreza diez años después».

«El año pasado fue un año difícil, pero yo diría que estamos saliendo» dijo y recordó el «gigantesco derroche que se hizo en una década» de extraordinarios ingresos, y ahora el Gobierno está convencido de que el rumbo sigue siendo «crear una economía sobre bases sólidas».

Así consideró que la gente sabe que «está en buenas manos» y que se trabaja «sobre la sustentabilidad de una economía seria» en contraposición a otra economía «que un día reparte felicidad para tener pobreza diez años después.

El funcionario agregó que «la gente sabe que hizo un gran esfuerzo, y sabe que hay aspectos de la economía que lideran la recuperación» y otros donde «no empezó», pero se mostró confiado porque «el consumo y el nivel de empleo están mejorando».

Por otra parte el diputado nacional del PRO, Eduardo Amadeo, consideró como “muy injusta” la movilización convocada por la CGT y agregó que  “es muy casual que la convocatoria sea el mismo día que declara Cristina Fernández de Kirchner”, al advertir que “por lo visto el peronismo y el kirchnerismo se están juntando para prepararse para este año de elecciones”.

“Es muy injusto para el ciudadano promedio como sucede con (Roberto) Baradel en la provincia de Buenos Aires que la política se meta otra vez en la vida de la gente. El gobierno de Mauricio Macri va a seguir adelante porque cree que lo que está haciendo está en el buen camino y que ellos hagan lo que les parezca”, aseguró Amadeo.

 

El sindicalismo combativo y antiburocrático participó en la marcha del 7M con una columna propia

La Izquierda también movilizó sus columnas con presencia dirigencial, bandera y pancartas. Christian Castillo, Myriam Bregman, Nicolás del Caño y Claudio Dellecarbonara son los referentes presentes y advirtieron que su marcha es «independiente». También llamaron a un «paro nacional».

Soledad Sosa, secretaria general adjunta de la CTA Mendoza, planteó que “los sindicatos, seccionales, comisiones internas y cuerpos de delegados combativos marcharemos el 7 en una columna política y físicamente independiente de los convocantes y de su programa”. “Las centrales sindicales han dejado pasar el ajuste tanto del gobierno nacional como de los provinciales y las patronales” dijo Sosa, y agregó: “además la CGT convoca a esta marcha sin paro e invitando a sectores empresariales también responsables de medidas de flexibilización, despidos y recorte salarial contra el movimiento obrero”

Romina del Plá, secretaria general del Suteba La Matanza, la seccional más numerosa de los Sutebas de la provincia de Buenos Airana Celotto, secretaria general de los docentes universitarios de AGD UBA, planteó que “los sindicatos, seccionales, comisiones internas y cuerpos de delegados aquí convocados marcharemos el 7 en una columna política y físicamente independiente de los convocantes y de su programa”. “Las centrales sindicales han dejado pasar el ajuste tanto del gobierno nacional como de los provinciales y las patronales” dijo Celotto, y agregó: “además la CGT convoca a esta marcha sin paro e invitando a sectores empresariales también responsables de medidas de flexibilización, despidos y recorte salarial contra el movimiento obrero”

Raquel Blas , dirigente histórica de ATE Mendoza y docente declaró que “los docentes estaremos en 48 hs de paro nacional defendiendo nuestro salario y la paritaria nacional. La arremetida del presidente completa la campaña de provocación que iniciaron con un agente de la represión en la Argentina. Los docentes estamos defendiendo a la educación, que año tras año sufre los golpes de los gobiernos nacionales y provinciales”, concluyó.

La oposición prendida a la protesta

La multitudinaria marcha de la CGT convocó a varios sectores no sindicales para mostrar su rechazo a las políticas del gobierno de Cambiemos.

Entre ellos, encabezaron el ala política los intendentes peronistas de la provincia de Buenos Aires como Martín Insaurralde (Lomas de Zamora), Mariano Cascallares (Almirante Brown), Juan Zabaleta (Hurlingham), Gabriel Katopodis (San Martín) y Fernando Gray (Esteban Echeverría).

También dijeron presente Daniel Scioli, ex gobernador bonaerense, y Fernando Espinoza, ex intendente de La Matanza, quien resaltó la convocatoria: «Se ve una movilización de los trabajadores, de los universitarios, la juventud, de las cámaras de Comercio, las federaciones empresariales y el peronismo bonaerense en su conjunto».

«Hay que saber interpretar la realidad de la Argentina. La cales media, los trabajadores, los más humildes, los comerciantes, cuando se unen en una movilización de este tipo es porque algo está funcionando mal. Venimos a acompañar esta síntesis del sentimiento de desesperanza de la clase media que no sabe si el mes que viene va a poder tener trabajo, hay una gran incertidumbre», resumió sobre su presencia.

Por su parte, Scioli pidió que el Gobierno sepa «interpretar el sentido de esta marcha y reorientar la política económica».

«Hay que mirar para adelante. Yo tenía una respuesta que eras otra manera de enfrentar la Argentina. Todos tenemos que hacer autocrítica. Trabajar en políticas de estado para encontrar respuestas en el contexto internacional».

Otro peronista presente es el senador Juan Manuel Abal Medina. En su cuenta de Twitter publicó fotos con manifestantes y subrayó que la marcha es «en defensa del trabajo y la industria nacional».

Julián Domínguez, dirigente del PJ provincial, se acercó a la plaza y manifestó que «la cantidad de gente en la calle es la mejor señal para que el Gobierno tenga sensibilidad y corazón» y sentenció: «La gente quiere consumir y que la plata le alcance».

Sobre el futuro del partido, advirtió: «Hemos perdido las elecciones. Hoy no corresponde hablar de lo que le pasa a un partido político. En las PASO el pueblo decidirá como corregimos lo que tenemos que corregir».

 

Al final se desbandó todo

Tras los discursos de los tres secretarios generales que conducen la CGT, Carlos Acuña, Juan Carlos Schmid y Héctor Daer, en ese orden, y ante la falta de definición de la fecha del paro general de 24 horas anunciado, se iniciaron incidentes, con corridas, insultos y desórdenes entre un grupo que pedía una fecha concreta y algunos sindicalistas, como Pablo y Facundo Moyano, que debieron ser defendidos por militantes de Camioneros ante ataques de grupos que se reivindicaban como kirchneristas.

La tensión que hubo en el acto se evidenció sobre todo cuando Héctor Daer dio su discurso, el que fue abucheado en varias partes, sobre todo cuando no puso una fecha de un paro nacional, y hasta cometió el furcio de que la huelga general se haría «a fin de año».

Cuando los organizadores dejaron el lugar, estos grupos que pedían una definición con la fecha del paro se subieron al palco, con cantos contra la dirigencia cegetista.

Más tarde, en declaraciones a la prensa, Daer dijo que «lo que buscaron (con los incidentes) fue enturbiar una movilización que convocó a casi 800.000 personas».

Daer y otros dirigentes sindicales aludían a grupos pertenecientes al kirchnerismo, puntualmente vinculados con el intendente de Berazategui, Patricio Mussi.

En sintonía, el titular del sindicato de Obras Sanitarias, José Luis Lingeri, afirmó en declaraciones formuladas esta tarde a Radio Nacional, que “un sector minoritario identificado con la bandera naranja de Berazategui vino ex profeso detrás del palco para agredir a los dirigentes sindicales”, aunque dijo desconocer si lo hicieron “motivados por el intendente o por quién”.

“Hubo sectores políticos que claramente vinieron a entorpecer el acto de la CGT”, insistió en remarcar Lingeri.