Alertan que sólo la mitad de las niñas argentinas se aplicaron las dos dosis de la vacuna contra el VPH

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Hace unos días, el Servicio Virus Oncogénicos, Laboratorio Nacional y Regional de Referencia del Virus Papiloma Humano (VPH) publicó los resultados de un estudio realizado en el país, que destacó la importancia de la vacunación contra el VPH, incorporada al Calendario Nacional en el año 2000 para las niñas, y hace unos años para los niños.

En este trabajo, se destaca la efectividad de la vacunación, algo que se ratificó en un reciente estudio publicado en Suecia. Ante esto, especialistas del país alertaron que pese a la información que circula, es bajo el porcentaje de inmunización que hay.

“En la Argentina, la vacunación contra el VPH es obligatoria y gratuita para las nenas y varones de 11 años. Sin embargo, las niñas de 11 años no llegan a una cobertura del 90 por ciento con el esquema de vacunación de 2 dosis completas, sino que el esquema completo lo tienen algo más del 50 por ciento de las niñas” advirtió Laura Fleider, especialista del Servicio de Ginecología del Hospital de Clínicas.

La advertencia sobre el bajo porcentaje de la inmunización de la vacuna contra el VPH se hizo en momento que se publicó un nuevo trabajo que ratifica la efectividad de la misma en la prevención del cáncer de cuello uterino invasivo. La investigación inédita “HPV Vaccination and the Risk of Invasive Cervical Cancer” fue llevada a cabo por epidemiólogos en el Karolinska Institutet de Suecia y utilizó datos del registro nacional, rastreando 1.700.000 de niñas y mujeres (una población total de 1.672.983) de entre 10 y 30 años de 2006, el año en que se aprobó la vacuna contra el VPH en ese país, hasta 2017.

Un total de 527.871 habían recibido al menos una dosis de la vacuna durante el estudio. “Basándonos en que por el momento no alcanzamos la meta esperada de adherencia a la vacunación en la población objetivo y que las mujeres tratadas por pre cáncer tienen riesgo de recurrencia de sus lesiones de entre un 5 y un 15 por ciento, ofrecer la vacuna a las mujeres de mayor edad, especialmente aquellas que tuvieron tratamiento por pre cáncer, sería una herramienta útil para disminuir la incidencia del cáncer de cuello uterino”, destacó Fleider respecto de la situación argentina.

La prestigiosa revista científica The New England Journal of Medicine (NEJM) publicó el estudio clínico sueco que demuestra la eficacia de la vacunación contra el VPH en la prevención.

La investigación a gran escala ha demostrado que las mujeres inmunizadas contra el VPH tienen un riesgo significativamente menor de desarrollar cáncer de cuello uterino, siendo las vacunadas durante la adolescencia las más beneficiadas. Se observó una reducción del 88 por ciento en el riesgo de desarrollar cáncer de cuello uterino invasivo en mujeres jóvenes inmunizadas antes de los 17 años y del 53 por ciento en las inmunizadas entre los 17 y los 30 años de edad, en comparación con las no vacunadas.

“La Organización Mundial de la Salud (OMS) está lanzando un programa de eliminación del cáncer cervical en el cual pide lo siguiente: vacunar al 90 por ciento de las niñas entre los 11 y 15 años; tamizar al 70 por ciento de las mujeres con una prueba de alta precisión entre los 35 y 45 años y tratar al 90 por ciento de las mujeres con un pre cáncer detectado», concluyó Fleider.

¿Qué es el VPH y cómo se detecta?

El Virus del Papiloma Humano (VPH, o HPV por sus siglas en inglés) es una familia de virus que puede afectar la piel, la zona de la boca, la zona genital o anal. Existen más de 200 tipos de virus, pero poco más de 40 afectan la zona genital y pueden dividirse en dos grandes grupos:

  1. Los VPH denominados «de bajo riesgo«, que generalmente se asocian a las lesiones benignas, como las verrugas y que no evolucionan a lesiones precancerosas o cáncer.
  2. Los VPH denominados «de alto riesgo» pueden llegar a provocar la alteración de las células generando lesiones precancerosas, que con el tiempo pueden evolucionar y convertirse en un cáncer.
    El tipo de cáncer más común causado por los VPH de alto riesgo es el cáncer de cuello uterino. Los demás tipos de cánceres genitales relacionados con el VPH (de pene, de ano) son menos frecuentes. El VPH se ha vinculado también a algunos cánceres de la boca y la garganta.

¿Cómo se transmite?

El VPH genital se transmite de una persona a otra, mediante el contacto piel con piel en las relaciones sexuales. El virus no se contrae al usar inodoros, compartir cubiertos o en la piscina.

Es un virus de fácil transmisión y es muy común. Se estima que 4 de cada 5 personas (es decir, el 80%) van a contraer uno o varios de los tipos de VPH en algún momento de sus vidas. Tanto mujeres como varones pueden contraer y transmitir el VPH.

¿Cuáles son los síntomas?

La mayoría de las veces la infección por VPH no presenta síntomas evidentes y el sistema inmunológico se encarga de curarla de manera espontánea. En general los VPH de bajo riesgo producen verrugas en los genitales o ano: protuberancias o abultamientos que pueden ser de diversos tamaños y que en casos graves suelen tener forma de «coliflor». Las verrugas se pueden tratar, aunque pueden volver a aparecer si el sistema inmunológico de la persona no ha eliminado totalmente el VPH. Los tipos de VPH que provocan verrugas no provocan cáncer. Los VPH de alto riesgo no suelen dar síntomas.

Tener VPH no significa que se vaya a desarrollar una lesión. Se estima que solamente el 5% de las infecciones por VPH no desaparecen solas y se vuelven persistentes. Sólo si la infección persiste por muchos años, (se calcula de 5 a 10 años), los VPH de alto riesgo oncogénico pueden causar lesiones en el cuello del útero que pueden evolucionar al cáncer.

¿Cómo se detecta?

La prueba de Papanicolau (comúnmente llamado PAP) y la prueba del Virus del Papiloma Humano son dos tipos de revisiones médicas que permiten identificar alteraciones en el cuello del útero que dan cuenta de la posibilidad de que se desarrolle cáncer cervical.

El Papanicolau es un examen pélvico que permite detectar alteraciones en las células del cuello del útero antes de que se desarrolle el cáncer. Consiste en introducir un espéculo en la vagina para separar las paredes y, posteriormente, recoger una muestra de las células del cuello del útero con una espátula o cepillo. Esta muestra se envía al laboratorio para ser analizada y detectar alteraciones celulares anormales. Se recomienda que a partir de los 25 años todas las mujeres se realicen el examen.

El PAP:

  • Es un examen sencillo que no requiere anestesia
  • Es gratuito en Centros de Salud y hospitales de todo el país
  • Lo realizan los profesionales de la salud.
  • Para realizarlo, no se debe estar menstruando ni haber tenido relaciones sexuales 48 horas antes

Es recomendable que todas las mujeres y varones trans se realicen el PAP periódicamente.

Si el resultado del PAP es negativo significa que no se detectaron lesiones en el cuello del útero. Si el resultado del PAP es anormal o con alteraciones significa que hay algún tipo de lesión que es necesario controlar y, si es necesario, iniciar el tratamiento. El PAP se realiza de forma gratuita en los centros de salud y hospitales de todo el país.

Por su parte, la prueba del virus del Papiloma Humano detecta los tipos de virus del papiloma humano de alto riesgo que pueden provocar cáncer cervical. El proceso es similar al del Papanicolau.