El desafío de gestar una Región de Cuyo más inclusiva

Actualidad Mendoza

El acceso al lenguaje de señas, en ámbitos como la educación y los servicios públicos, es fundamental para los derechos humanos de las personas sordas. Muchas instituciones, empresas, sindicatos y entidades públicas están trabajando para una sociedad más equitativa e inclusiva, llevando adelante iniciativas para hacer que su trabajo sea más accesible para las comunidades sordas. 

Para las personas sordas, el acceso a la lengua de señas es clave para romper las barreras de comunicación y poder participar en la sociedad como cualquier otra persona, por eso es importante crear conciencia en la sociedad argentina sobre sus derechos.

Si bien no existen datos oficiales sobre cuántos sordos hay en nuestro país, asociaciones vinculadas a la temática afirman que se estima que el 1% de la población argentina es sorda y hay más de 450.000 personas con alguna discapacidad auditiva. La Lengua de Señas es la lengua natural de los sordos para comunicarse con el mundo oyente y parlante.

La falta de conocimiento del lenguaje de señas también significa que las personas sordas pasan apuros para acceder a los servicios públicos, incluidos los servicios designados para atender sus necesidades. Por esa razón es importante que los gobiernos nacionales, provinciales y municipales deberían proporcionar acceso a la interpretación profesional del lenguaje de señas en el ámbito de los servicios públicos, como la atención médica, la educación, entidades bancarias o en el sistema de justicia.

Sin dudas, la lengua de señas se constituye en un pilar necesario para la interacción diaria de los ciudadanos con discapacidad auditiva y para el acceso a la información.

La vulnerabilidad y marginación histórica que vive la comunidad sorda, requiere de políticas públicas para revertir la falta de accesibilidad y hacer posible el ejercicio efectivo de derechos de este sector de la población. En ese contexto resulta necesario capacitar al personal de atención al público de todas las entidades públicas y privadas, gremiales, judiciales, educativas, para facilitar la accesibilidad de ese sector tan importante de la sociedad y que piden «con sus manos que hablan» derribar barreras y una mayor inclusión con el esfuerzo de todos ¿Los cuyanos lo podemos lograr? Claro que sí!