Cubanos no, venezolanos sí! La crisis sanitaria de Mendoza desnudó el fracaso de la política social y educativa que dejó la Era Cornejo

Actualidad Mendoza

En un nuevo capítulo de «Haz lo que digo, pero no lo que yo hago», el Cornejismo volvió a caer entre sus contradicciones de la boca para afuera en los medios porteños y puertas adentro en la provincia de Mendoza.

Y en este nuevo capítulo entran dos áreas claves que en esta pandemia dejó en claro su esencialidad: la Salud y la Educación.

Recordás, amigo biencuyano, cuando por abril de este año se dio a conocer que el gobierno Nacional había tomado la decisión de recurrir a 202 médicos cubanos para combatir el momento más difícil de la pandemia de coronavirus en la Argentina, especialmente en la provincia de Buenos Aires con el aval de Cristina Kirchner y Axel Kicillof, que generó un fuerte rechazo e indignación en Juntos por el Cambio…

Luis Petri y sus libros

Uno de los primeros en levantar la voz fue el diputado del cornejismo mendocino, Luis Petri, que a viva voz se manifestaba en contra: “En lugar de priorizar el ingreso de médicos y personal de la salud argentino varados en el exterior, traemos médicos de Cuba, una contradicción insostenible e imperdonable”, reclamaba desde su red social.

Mientras la política educativa de la UNCuyo de la Era Cornejo continúa gestando una fábrica de «abogados» que se multiplican en la provincia, las carreras vinculadas a la salud, lo social y al pensamiento quedan postergadas, incluso cerradas.

Por ejemplo, los estudiantes de la licenciatura en enfermería de la UNCuyo siguen su lucha en defensa de la carrera, tras el anuncio de que este año decidieron no abrir las inscripciones para la carrera, lo cual cientos de estudiantes se quedaron sin la posibilidad de estudiar y quienes ya la están cursando ven peligrar el futuro de la carrera.

La crisis sanitaria que vive la provincia, donde a la gran cantidad de contagios se le suman la falta de profesionales e insumos en hospitales y centros de salud, más los precarios contratos laborales, desnuda el fracaso de la política educativa y de una crisis de gestión gubernamental en promover la formación de profesionales útiles para mejorar la atención de la salud pública de la provincia y la calidad de vida de los mendocinos.

El gobierno provincial debió haberse preparado para esta situación. El actual contagio de gran cantidad de trabajadoras y trabajadores en hospitales y clínicas evidencia la ineptitud, inoperancia y/o inhumanidad de las autoridades y su política sanitaria.

Con un personal de salud que continúa sin recibir el pase a planta y sin ART, desarrolla sus actividades sin paritarias y, en su mayoría, sin percibir todavía el bono incentivo decretado por el gobierno nacional. Las rotaciones no se hicieron a tiempo y el ingreso de profesionales se implementó de manera precaria e informal a través de “contratos covid”.

Hoy ya «con la soga al cuello», con miles de casos de pacientes contagiados por Covid en Mendoza que se duplican a diario, las largas demoras para lograr un hisopado y obtener el resultado o el «aislamiento» domiciliario de casos positivos confirmados, un sistema sanitario colapsado en cuanto a camas de terapia intensiva y recursos humanos, sale el gobierno radical de la provincia desesperado a buscar personal de cualquier tipo y forma… ¿Médicos cubanos?… no… pero son de la zona caribeña… de Venezuela… y de todo lo que venga…

Hoy se dio a conocer la noticia que cerca de 20 médicos venezolanos serán habilitados para trabajar en la provincia de Mendoza, donde viven desde hace tiempo y desempeñan otras tareas por no haber podido convalidar su título. A pedido de la Asociación Venezolana de Cuyo, la ministra de Salud Ana María Nadal firmó una resolución, la 1941, en la cual se autoriza una matrícula provisoria para que esos profesionales puedan sumarse al sistema sanitario.

«Es una decisión importante y entendemos que va a aportar soluciones para fortalecer el sistema de salud». De esa manera la ministra de Salud, Ana María Nadal, defendió este viernes que la disposición por la cual se otorgará una matrícula temporal a profesionales de la salud venezolanos, en un contexto de crisis sanitaria a raíz de la pandemia de coronavirus.

La funcionaria además explicó que la medida realizada «a los ponchazos y con desesperación» no sólo incluye a profesionales venezolanos, ya que se extenderá a los extranjeros en general que reúnan las requisitos para trabajar en el sistema de salud, tanto en ámbito público como privado.

«La resolución abarca a todos los profesionales extranjeros que hayan hecho la reválida y autoriza al departamento de matriculaciones de la provincia, para que una vez cumplimentados los requerimientos formales, pueda otorgar una habilitación provisoria a los profesionales y a los equipos de salud en general», destacó Nadal.

La improvisación y la desesperación hace que hoy frente a la crítica realidad sanitaria en la provincia, el cornejismo entre en contradicción y celebre la precariedad de estas políticas. Bienvenidos hermanos venezolanos!