Es muy difícil tapar el sol con las manos y bajar de la agenda, en estos días de feriado largo, el acelerado crecimiento de contagios en la provincia de Mendoza. La realidad y los hechos dan cachetadas a los funcionarios provinciales.
Este viernes, el Ministerio de Salud comunicó que Mendoza no baja de las dos cifras en el número de personas contagiadas por día al registrarse 14 nuevos casos de coronavirus. De estos, tres se desconoce el nexo epidemiológico, es decir, no se sabe cómo se contagiaron.
Si bien las autoridades sanitarias de la provincia aún no afirman fehacientemente la existencia de la transmisión comunitaria de Covid-19 en Mendoza, los acontecimientos que se vienen sucediendo, habilitan a especular que los números de hoy no son los reales. Incluso no dan detalles de los casos de los «asintomáticos» ni de los números diarios de testeos.
La última semana presentó en Mendoza la mayor proporción de casos positivos de Covid-19 respecto del total notificado. Así, hubo un incremento de 2,5 veces lo que se había informado la semana anterior, cuando se registraron 28 casos, entre el 25 de junio y el 1 de julio. Los números actuales dicen que Mendoza ya tiene 263 casos positivos desde que se declaró la pandemia
Con datos hasta el 8 de julio, los siete días anteriores los contagios se incrementaron 72% sobre el acumulado: entre el 2 de julio y esa fecha se detectaron 69 casos sobre un total de 239.
Frente a este ascenso de casos, el gobernador Rodolfo Suarez tomó cartas en el asunto… o al menos, mediáticamente «tomó»…
Intentó ser «serio» y a través del decreto N° 847 publicado en el Boletín Oficial, el Gobernador de Mendoza, Rodolfo Suarez, estableció nuevas medidas sanitarias al declarar el estado de “alerta sanitaria” para todo el territorio provincial a partir de hoy.
En este sentido, la norma detalla que mientras se mantenga esta situación, se establece “la restricción de la circulación de personas en el ámbito territorial de la provincia de Mendoza, entre las 23.30 de cada día y las 5.30 del día siguiente”.
El decreto de Rody también restringe las reuniones familiares, sólo los días domingos, hasta un máximo de 10 personas “con parentesco en razón de la naturaleza, las técnicas de reproducción humana asistida, la adopción o la afinidad, hasta el segundo grado en línea ascendente, descendente o colateral”.
Del dicho al hecho…

La «tibia» medida del gobernador fue recibida por el pueblo mendocino como un verdadero chiste. Nadie la respetó…
Mientras se suman nuevos focos en Guaymallén; en los trabajadores del hospital Lagomaggiore, donde cirujanos y residentes han dado resultado positivo y la problemática excede las paredes del centro de atención; sumado a la cantidad de casos de Covid en el personal de salud y limpieza en diferentes nosocomios de la provincia… una gran caravana de autos coparon las rutas mendocinas en busca del disfrute del fin de semana largo. Por ejemplo, en la Ruta 82 camino a Potrerillos pasaron en un día, este jueves 9 de julio, más de 7 mil vehículos.

En ese mismo jueves, en la Capital mendocina, también se sumó el «Banderazo» que convocó en las calles a más de 400 personas sin ningún distanciamiento social y los participantes llevaban tapabocas pero en su mayoría no hicieron el uso correcto ya que no le cubría la boca y la nariz.

A esto se suma también que estuvieron hasta ayer casi 3.000 vehículos de carga varados en Mendoza a la espera de que se reabriera de forma continua el paso internacional Cristo Redentor, camino a Chile. Esto hace que las condiciones sanitarias estén en verdadera «alerta roja».

Médicos de fiesta

Mientras que la cantidad de médicos afectados por Covid-19 complica el sistema sanitario de Mendoza, otros se lo toman muy en broma, como el caso del profesional que violó las restricciones preventivas dispuestas por el gobierno provincial para armar una «festichola» con amigos.
No sucedió en domingo, no hubo distanciamiento, el médico terapista, coordinador de transplante del Hospital Central, tan importante en estos tiempos de pandemia, se tomó livianamente las responsabilidades no solo con sus compañeros sino también con los pacientes. Con total impunidad subió las fotos a las redes sociales…


No es la primera vez que el médico mendocino se burla de las restricciones, incluso las reuniones con sus amigotes son frecuentes y con torpeza las publica en su cuenta y «arroba» a los presentes.

El problema es la cantidad de médicos infectados y como consecuencia de ello el número de profesionales de la salud que han quedado aislados. Esta situación ha llevado a que distintos hospitales acotaran su capacidad de atención por la falta de recurso humano. Por lo visto algunos colegas no se lo toman en serio.
A estas hechos se suman otras reuniones que se realizan clandestinamente en la provincia, transporte público colapsado sin respetar el distanciamiento social y empresarios que regatean los insumos necesarios para la prevención y la higiene. No hay control… solo propaganda…

Con todo esto… a Rody ¿no se le escapó la tortuga?
