Daniel Vazquez invita a pensar el desafío de la educación argentina en duros tiempos de coronavirus: «La escuela, empujada del nido»

Vida cuyana

Hay veces que muchos crecemos «a la fuerza»… una situación de vida difícil, un acontecimiento determinante, una separación, una grave enfermedad, un fallecimiento… la vida nos pone a prueba cada día. Esta pandemia del COVID-19 fue y es un determinante disparador que rompe con los esquemas establecidos, nadie lo pensó, nadie lo imaginó más allá de las películas y hoy nos impone numerosos desafíos en numerosas áreas, en salud, en educación, en producción, en logística.

El profesor Daniel Vásquez nos invita a pensar sobre la educación y esta oportunidad que nos juega esta crítica realidad mundial, de una comunidad docente y directiva que debe «madurar» a la fuerza en cuanto a modernización de la práctica áulica y de los contenidos aplicados a las nuevas tecnologías ¿Estás de acuerdo?

La escuela, empujada del nido. 

Por Daniel Vásquez

Es conocido que las crías de las águilas aprenden a volar, volando. Son empujadas del nido hacia el vació por su madre. Y es entre el nido y el piso donde sucede lo esperado, donde las pequeñas águilas llevan adelante lo aprendido. Antes vieron a la madre desplegar sus alas, observaron la técnica, pero no fue hasta el empujón que volaron (no les quedaba otra).

Algo parecido está sucediendo actualmente en Argentina, desde el 13 de marzo de 2020, día en que se anunciaron las primeras medidas restrictivas de distanciamiento social por la pandemia del COVID 19. En menos de una semana muchos docentes tuvieron que llevar adelante lo aprendido (lamentablemente, no en todos los casos) en innumerables cursos de capacitación sobre Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) y Educación: Crear aulas virtuales, para garantizar la “continuidad pedagógica”.

Fue así que los docentes salieron en masa y rápidamente a buscar e indagar sobre cómo crear aulas virtuales en las distintas plataformas educativas. Moodle y Google Classroom son las que más buscadas por ser gratuitas, aunque la segunda es más intuitiva y más fácil de aprender a usar, pero con menos recursos que Moodle, plataforma educativa por excelencia.

Los menos arriesgados se conformaron con mantener contactos a través de redes sociales como Whatsapp, Twitter o Facebook, pero ya están encontrándose con las limitaciones de utilizar un recurso que no cumple con los requisitos fundamentales para generar verdaderos y genuinos aprendizajes de forma virtual.

Era crear aulas o caer al vacío

Si bien muchas instituciones privadas contrataron hace años plataformas virtuales pagas, y algunas instituciones de gestión estatal se animaron a utilizar plataformas educativas gratuitas, no en todos los casos la bimodalidad tenía un lugar de privilegio, se tomaba más como canal de comunicación con las familias o como repositorio de materiales (y ni hablemos de experiencias totalmente a dIstancia). Aquellas instituciones que se animaron a concretar verdaderos proyectos educativos virtuales, otra vez, fueron las menos.

Cabe aclarar que desde hace años incluir las TIC en educación se viene contemplando en los discursos curriculares oficiales, con ello se espera la mejora de la calidad educativa respetando el derecho a la educación, y adaptándola a las necesidades de la Sociedad de la Información y el Conocimiento. También es necesario remarcar que todos los docentes tuvieron acceso a capacitaciones gratuitas y/o pagas sobre la incorporación de TIC en el aula. A estas alturas, el docente que no se capacitó, lo hizo por decisión propia.

El apoyo institucional es fundamental para lograr la incorporación de las TIC en educación, existen actualmente innumerables herramientas tecnológicas al alcance de los docentes, y este saber, propio de la experiencia, (muchas veces producto de la indagación particular), si no encuentra canales institucionales de difusión e integración, se pierde en la soledad del aula, o en iniciativas aisladas. 

Y las escuelas están aprendiendo a volar en la virtualidad, bien o mal, lo están haciendo.

Entendemos que el uso de la modalidad a distancia (en este caso obligatorio) nos presenta ventajas que no debemos desaprovechar. En este sentido, es necesario trabajar en la incorporación de las TIC entendiendo que existen reconfiguraciones en el rol docente, y esta situación los está visibilizando como nunca.

Estamos seguros que este será un punto de inflexión para la educación en nuestro país. Todos debemos ponernos manos a la obra; desde el nivel macro apuntalando las capacitaciones docentes y desarrollando las infraestructuras tecnológicas, desde el nivel meso las instituciones educativas deben apoyar los proyectos educativos virtuales y los docentes, desde el nivel micro, debemos arriesgarnos, probar y seguir probando los innumerables recursos disponibles para articular educación y TIC.

  • Daniel Vásquez es Profesor Universitario para el Nivel Secundario y Superior en Ciencias de la Educación (Universidad Austral, 2018) Licenciado en Ciencias de la Educación, con Orientación en Tecnología Educativa (Universidad Nacional de Luján, 2008) Profesor en Enseñanza Media de Adultos (Universidad Nacional de Luján, 2010) Especialista en Educación Mediada por Tecnologías de la Información y la Comunicación (Universidad Pedagógica Nacional, 2019), Maestrando en Procesos Educativos Mediados por Tecnologías (Universidad Nacional de Córdoba, 10ma cohorte). Como docente se desempeña en Institutos de formación superior de CABA y Provincia de Buenos Aires.